El reto de las elecciones, recuperar la credibilidad

Armando Ríos Piter, senador del PRD, admite que los comicios en Guerrero dependen de que los resultados de la PGR sobre el caso Iguala satisfagan a los electores, por ello impulsa la cancelación ...
El legislador lidera las preferencias estatales y por partido para gobernar la entidad; se desmarca del ex mandatario Ángel Aguirre Rivero.
El legislador lidera las preferencias estatales y por partido para gobernar la entidad; se desmarca del ex mandatario Ángel Aguirre Rivero. (Foto: Javier Ríos)

México

El 30 de enero de 2011 el PRD arrasó en las elecciones en Guerrero. Ángel Aguirre Rivero dio a ese partido una ventaja de 158 mil votos frente al PRI. Tres años después, con un gobernador con licencia, señalado por omisión frente a la muerte de seis personas y la desaparición de 43 normalistas, las condiciones para la izquierda y para la clase política en el estado son adversas.

Armando Ríos Piter, quien pese a ello se mantiene como puntero en las preferencias estatales y por partido, se desmarca de Aguirre Rivero y admite que las condiciones para una campaña en Guerrero dependerán de que los resultados de la investigación que realiza la Procuraduría General de la República (PGR), sobre lo ocurrido la noche del 26 de septiembre en Iguala, satisfagan a los electores.

“Las condiciones serán difíciles por sí mismas por esta incredulidad de la gente, que ha dejado de creer en la clase política, y otros que apuestan a que no haya elecciones, porque consideran que la vía democrática está agotada; son dos grandes polos con un universo de grises. Al no haber credibilidad institucional, difícilmente habrá elementos para convocar a la ciudadanía.”

En entrevista con MILENIO, advierte que el rival no está entre los partidos, “el verdadero contrincante en la contienda es recuperar la credibilidad de la ciudadanía en la clase política y que eso dé condiciones mínimas de gobernabilidad a la próxima autoridad municipal, en el Congreso y en el gobierno del estado”, explica.

El próximo gobierno, sin importar el partido del que emane, “deberá convocar a la pacificación, desmovilización y reestructuración de la confianza, y a partir de eso sentar las bases para un plan de gobierno que dé mínimas condiciones. El PRD tendrá condiciones más difíciles, pero Iguala también ha afectado a los demás partidos”.

En su opinión, la crisis que quedó al desnudo tras los hechos en Iguala afecta no solo al PRD, también al resto de los partidos, pues quedó en evidencia la convivencia que tienen las autoridades con la actividad criminal, “y esto no es exclusivo de Iguala. El municipio contiguo es de otro partido, lo gobierna el PRI y se llama Cocula. Además hay 15 municipios intervenidos y son de distintos partidos políticos”.

Por los hechos recientes en el estado “hay unas condiciones sumamente difíciles para hacer campaña en Guerrero, pero sobre todo porque 90 por ciento de la gente en el estado no cree en la investigación. Hay grupos que han aprovechado esta condición de luto, frustración e indignación para generar violencia e impulsar sus propias agendas, hay actores que quieren aprovechar esto para hacer que caigamos en la anarquía o en la represión”.

Por eso, el guerrerense considera que el reto que ofrece la elección en su estado es “recuperar la confianza en el sistema de partidos, en la democracia electoral, en la clase política, en pensar que después de Iguala las cosas pueden funcionar de manera distinta... el reto no es solo para el PRD, es para la clase política en su conjunto”.

Por lo pronto, Armando Ríos Piter impulsa la cancelación de las precampañas en el estado ante la falta de condiciones de credibilidad y la creciente exigencia de normalistas, padres de familia y sociedad civil para que se suspendan las elecciones en la entidad.

“No creo que haya condiciones para hacer una precampaña, sería equivocado hacer una en un contexto que socialmente sigue con una dinámica de complejidad y molestia a los partidos y la clase política, empezando por el PRD, en tanto no haya una investigación que satisfaga plenamente la preocupación de los ciudadanos, de los padres de familia”, expresa.

Pese a la compleja situación política en la entidad, el legislador insiste en buscar la candidatura del PRD a la gubernatura estatal. El contexto social del estado es de un enorme rezago, en el que 70 por ciento del poco más de millón y medio de habitantes vive en pobreza, desempleo y falta de condiciones. Guerrero depende del turismo, lo que impacta negativamente en el empleo ante el clima de la inseguridad.

Eso, sumado a que en territorio guerrerense han sido ubicados al menos 10 grupos delictivos que disputan el trasiego de opio. En lo político, Guerrero enfrenta también un escenario complejo por la falta de credibilidad que dejó el vínculo entre la clase política y el crimen organizado y los cacicazgos que hay en diversas zonas.

Ríos Piter afirma que, pese a esas adversidades, “se abre un área de oportunidad en Guerrero, porque estos retos, que significan desde la pobreza hasta la precariedad institucional y de procuración de justicia, son evidentes y esto debe ser el enfoque que debe darse para generar equilibrio si México quiere ser un país realmente moderno que no puede tener estas áreas abandonadas”.

La elección de 2015 en su estado, asegura, “ofrece una oportunidad única en la que la fuerza del Estado, no solo presupuestal, sino de acompañamiento institucional y fortalecimiento de áreas de seguridad con una nueva dinámica de coordinación entre la Federación y el estado, con una lógica distinta en materia social y económica, pueda aprovecharse; ésta no es la visión de un aspirante, sino la visión que debe haber del Estado mexicano”.

En su opinión, el gobierno de Ángel Aguirre Rivero tuvo ausencias y omisiones frente a la participación del crimen organizado en el estado. “En cada fosa está la ausencia de la procuración de justicia”. De haber complicidades, “deben ser castigadas”.

Encuestas levantadas después de lo ocurrido en Iguala le dejan ver que aún sigue arriba en las preferencias internas y frente a otros partidos; “yo puedo seguir bien posicionado, pero pensar que eso resuelve la profunda problemática sería muy limitado, no leer bien el verdadero problema, como muchos leyeron mal, entre ellos el PRD, sobre lo ocurrido con los normalistas de Ayotzinapa”, reconoce el puntero.