Peligran reservas naturales por invasión inmobiliaria

El ecologista Guillermo Martínez Berlanga dijo que de las 157 mil 723.23 hectáreas preservadas, por lo menos el 20 por ciento han sido invadidas.
Nuevos proyectos invaden la zona y dejan a la población a merced de desastres naturales.
Nuevos proyectos invaden la zona y dejan a la población a merced de desastres naturales. (Victoria Félix)

Monterrey

Aunque las áreas naturales protegidas de Nuevo León solo ocupan el 2.5 por ciento de toda su extensión territorial, cada vez son más recurrentes y preocupantes las invasiones de las empresas inmobiliarias a estas zonas, advirtió el ecologista, Guillermo Martínez Berlanga.

De las 157 mil 723.23 hectáreas protegidas, dijo, por lo menos el 20 por ciento ha sido invadido, lo que deja en evidencia el desinterés de las autoridades por preservar el medio ambiente, situación lamentable ante las actuales condiciones de la calidad del aire y efecto invernadero.

El activista señaló que la corrupción y el contubernio son las principales razones de que no se respeten los decretos de zonas naturales protegidas, lo cual traerá consecuencias graves para Nuevo León en el futuro.

"Hay un común denominador en todo esto que se llama: corrupción y contubernio. El cártel inmobiliario se ha afilado en estos últimos años. El cártel inmobiliario del tamaño que sea son los responsables de las invasiones del Cerro de La Silla, de las invasiones al Obispado, de las invasiones al Huajuco, a toda la zona metropolitana y son también los invasores del río Santa Catarina.

"No es letra muerta (la ley), es letra apestosa. Ya se murió hace mucho. Ya apesta, huele. Es un cadáver en descomposición. Nadie la respeta", criticó.

Estas invasiones están presentes en el cerro del Obispado, donde ha crecido la mancha urbana y abundan nuevos proyectos inmobiliarios; en la sierra de Picachos, en la cual una pedrera buscaba instalarse pero fue detenida.

También en el Cerro de La Silla cuando se detectaron 21 invasiones ilegales, en el parque nacional Cumbres que ha perdido el 50 por ciento de su tamaño original, pues de las 360 mil hectáreas hoy no llega a 120 mil, por mencionar algunos.

Dentro de los decretos se indica que: "Quedará prohibido llevar a cabo dentro de la zona núcleo en mención cambiar el uso de suelo a excepción de repoblación forestal con especies nativas", por lo que cualquier permiso municipal o estatal para construir dentro del área protegida es ilegal.

En tanto, los cerros de Nuevo León continúan siendo invadidos dejando a la población a merced de desastres naturales sin capacidad de contenerlos con defensas naturales.

"Sencillamente nos vamos a morir, no puedes subsistir con ese 2 por ciento de reservas protegidas porque habrá desertificación, habrá más contaminación, habrá menos agua, habrá por supuesto menor calidad de vida y seremos siempre una ciudad destinada al fracaso porque no es una ciudad sustentable.

"Ya estamos sin defensas naturales, estamos a merced de dos horas de lluvia, a merced de un ventarrón, a merced de calor, a merced del frio, a merced de las inundaciones, porque las reservas (defensas) naturales ya las perdimos", puntualizó.