Perfilan apertura a fármacos con mota

El ministro Alfredo Gutiérrez propone que se permita a Comercializadora Rubicón desarrollar y vender medicamentos a base de mariguana y THC.
La comercializadora solicitó desde 2013 a la Cofepris el aval.
La comercializadora solicitó desde 2013 a la Cofepris el aval. (Sara Escobar | Archivo)

México

Mientras especialistas nacionales y extranjeros debaten sobre la legalización de la mariguana con fines terapéuticos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se prepara para analizar un amparo promovido por la empresa Comercializadora Rubicón, la cual busca sembrar, cultivar y cosechar mariguana, así como desarrollar y vender en México medicamentos y tratamientos a base de THC y cannabis.

En México, la discusión sobre la legalización del enervante para fines terapéuticos parece ganar terreno en el debate nacional sobre el uso de la mariguana, donde una mayoría se ha pronunciado en favor de la propuesta.

No obstante, todo parece indicar que la Corte una vez más volverá a marcar la pauta sobre el tema.

El ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, quien votó en favor del uso lúdico de la mota, presentó un proyecto a los integrantes del Pleno, en el que propone que se conceda el amparo a la empresa, que de ser aprobado, trazará el camino a las farmacéuticas que busquen desarrollar medicamentos de este tipo.

El asunto será analizado en los próximos días; ocupa el número ocho en la lista de temas que comenzará a abordar la Corte a partir de mañana lunes.

Las razones del ministro

Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena detalló en su proyecto de sentencia que una persona moral que participa en actividades relevantes para la realización del máximo nivel posible de disfrute del derecho a la salud, como es la quejosa, mediante la realización de actividades de investigación, producción y comercialización de productos y servicios para la salud, está en su derecho de cuestionar el esquema regulatorio que restringe el desenvolvimiento de sus actividades.

El ministro indicó que la obligación de respeto del derecho a la salud significa que las autoridades deben abstenerse de tener injerencia directa o indirectamente en el mismo; dentro de dicha obligación se encuentra la de no prohibir de forma absoluta la producción de medicamentos, sino de establecer una regulación que aborde las exigencias de disponibilidad, accesibilidad y no discriminación.

De igual manera, consideró que no es razonable establecer una prohibición absoluta para el uso de la cannabis y el THC con fines medicinales, cuando existe parte de la población que se puede ver beneficiada y se ve impedida de tener acceso legal a los beneficios de dicha sustancia.

"La prohibición que se analiza es la medida más lesiva al derecho a la salud, pues impide de manera absoluta el acceso a los beneficios médicos de la cannabis y el THC", planteó el ministro.

Con base en la experiencia de otros países, Ortiz Mena dijo que hay medidas para regular el uso medicinal de la cannabis y del THC, es decir, el Estado continuará regulando.

"El Tribunal Pleno estima que los beneficios médicos que puede tener la cannabis y el THC con fines medicinales sobrepasan los posibles riesgos que tendría para las personas que se verían beneficiadas con el uso medicinal de la misma, y que existen medidas menos lesivas para que el Estado regule tal situación con el fin de atender específicamente a quienes se encuentren en dicho supuesto", enfatizó.

Los principales efectos del amparo que el ministro propone se otorgue son que la autoridad responsable vuelva a evaluar la solicitud formulada por Rubicón.

También que la Cofepris reciba la información, documentos, insumos y materiales que le provea la empresa para poder determinar en qué términos deberá realizarse la investigación y el desarrollo de los medicamentos fabricados a base de cannabis y/o THC.

"En este punto, es evidente que para que la quejosa pueda investigar y desarrollar medicamentos a base de cannabis y/o THC, y la autoridad sanitaria verificar dicha investigación y desarrollo, debe autorizarse que la primera pueda adquirir, poseer y, en su caso, sembrar, cultivar, cosechar, elaborar, preparar, acondicionar, así como transportar en cualquier forma la sustancia, semilla o planta.

"La Cofepris decidirá la forma y los términos en que la quejosa pueda tener acceso a la planta, sustancia o semilla para llevar a cabo las actividades señaladas previamente.

"En tercer lugar, la autoridad sanitaria deberá permitir que la empresa acceda al trámite denominado 'Cofepris 02-001- solicita la toma de muestras y liberación de estupefacientes y psicotrópicos' para que la autoridad determine si la cannabis y el THC son susceptibles de convertirse en la base para un medicamento", puntualizó Ortiz Mena.

Antecedentes del caso

El 24 de junio de 2013, Comercializadora Rubicón solicitó a la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) autorización para la comercialización y desarrollo de medicamentos hechos a base de cannabis sativa, índica y americana o marihuana, su resina, preparados y semillas, así como del psicotrópico THC (Tetrahidrocannabinol los siguientes isómeros: ∆6a (10a), ∆6a (7), ∆7, ∆8, ∆9, ∆10, ∆9 (11) y sus variantes estereoquímicas).

La solicitud incluyó el ejercicio de los derechos correlativos a la siembra, cultivo, cosecha, elaboración, preparación, acondicionamiento, adquisición, posesión y transportación en cualquier forma, suministro, empleo, importación, exportación y, en general, comercialización de cannabis y THC con el objeto exclusivo de desarrollar y comercializar medicamentos y tratamientos a base de los mismos.

De acuerdo con el amparo en revisión 547/2014, la Cofepris respondió a la petición de Rubicón el 2 de julio del mismo año, donde negó la autorización con base a los artículos 235, 237, 245, 247 y 248 de la Ley General de Salud, que prohíben lo antes mencionado.

Rubicón reclamó y alegó la violación de derechos humanos previstos en la Constitución y en tratados internacionales; interpuso un amparo, pero el juzgado segundo de distrito en materia administrativa en el Distrito Federal le negó la protección de la justicia.

La compañía promovió un recurso de revisión que fue turnado al sexto tribunal colegiado en materia administrativa, el cual lo admitió a trámite el 14 de enero de 2014; seis días después, la Secretaría de Salud, en representación del Presidente de la República, presentó un recurso de revisión adhesiva.

El 20 de agosto de 2014, durante sesión privada, la Segunda Sala de la Corte reasumió su competencia para conocer del amparo, pero el 28 de enero de 2015, decidió remitir el caso a la Primera Sala.

El asunto quedó en manos de Ortiz Mena, quien el 19 de febrero de este año pidió que el asunto sea discutido por el Pleno del máximo tribunal.

La empresa manifestó que ha resentido una afectación económica y profesional por la negativa de la Cofepris; igualmente, que está en una posición de hecho más sensible frente a la política prohibicionista, pues al tratarse de una farmacéutica se encuentra en una posición estratégica para proveer acceso asequible y barato de medicinas y tratamientos a base de THC y cannabis.

La empresa aseguró que en caso de ganar el juicio, esto le permitirá la investigación, desarrollo y comercialización de medicamentos y tratamientos médicos, mismos que permitirían contribuir al ejercicio del derecho humano de pacientes y enfermos a recibir medicamentos accesibles.

Claves
Antecedentes

  • El 4 de noviembre de 2015, la Primera Sala de la Corte avaló el cultivo, procesamiento y consumo de mariguana para fines lúdicos y recreativos, solo para cuatro personas.
  • El proyecto se originó debido a que las personas citadas solicitaron a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios una autorización para consumir mariguana de forma regular y personal, con fines lúdicos o recreativos y realizar las actividades correlativas al autoconsumo.