Una vergüenza, situación del Congreso, opina Coparmex

Los diputados locales solamente se ponen de acuerdo cuando discuten sobre sus vacaciones o aumentos salariales, señala José Mario Garza Benavides.
José Mario Garza Benavides, director general de la Coparmex.
José Mario Garza Benavides, director general de la Coparmex. (Foto: Archivo)

Monterrey

La Confederación Patronal de la República Mexicana en Nuevo León calificó este miércoles como una vergüenza que los diputados locales se pongan de acuerdo nada más en tomarse vacaciones o aumentarse sueldos, pero no en temas importantes como la reforma electoral.

José Mario Garza Benavides, director general de la Coparmex, afirmó que los legisladores del Congreso del Estado, de llegar hacerlo, sacarán una reforma electoral deficiente en el último día del límite.

“Es una vergüenza que los diputados no se pongan de acuerdo en casi nada; cuando se trata de aumentarse los sueldos  o tomarse más vacaciones, para eso sí se ponen de acuerdo.

“Creo que esta estrategia de estar atrasando las cosas, lo que va a provocar, si es que la llegan a sacar (la reforma electoral) al cuarto para las 12, el ultimo día, limiten, a que se puedan hacer varias observaciones y correcciones de la misma ley, y con esto están limitando o tratando de marginar a participantes en las candidaturas independientes”, dijo.

La supuesta aprobación de las reformas a la Constitución del Estado y a la Ley Electoral de Nuevo León para incluir figuras como la reelección de diputados y alcaldes y las candidaturas independientes, no ha ocurrido, como lo prometieron los legisladores locales, pese a que el plazo para hacerlo concluye el 30 de este mes.

La falta de acuerdos al interior del Congreso del Estado provocó que los diputados locales tensaran más la liga de la Reforma Político Electoral al dejar en suspenso la posibilidad de realizar un periodo extraordinario.

Garza Benavides señaló que a la ciudadanía por eso no le gustaría estar mezclada con los partidos políticos porque su imagen es denigrada con el paso del tiempo.

“Lamentablemente, la política está muy denostada, la gente que no está dentro de los partidos políticos no quiere ingresar o mezclarse con ellos, porque normalmente responden más a intereses de su partido que a los intereses del pueblo que votó por ellos.

“Muy buenos para campañas y llevar despensas, pagarles 15 años cuando están ‘encampañados’, y muy malos cuando hay que voltear a escuchar al pueblo”, cuestionó.