Lázaro Cárdenas estuvo 'presente' en la discusión

Con máscaras y vivas, la izquierda tuvo al general en el recinto; "nos veremos en 2015 y en los comicios", advierte.
Alejandro Encinas, Dolores Padierna y Miguel Barbosa en el Senado.
Alejandro Encinas, Dolores Padierna y Miguel Barbosa en el Senado. (Jesús Quintanar)

México

La defensa del petróleo unificó a las izquierdas en el primer día del debate energético donde el PRD advirtió que aunque pierdan la votación "nos veremos en 2015 en la consulta popular y en las urnas".

Desde la tribuna, el coordinador Miguel Barbosa reivindicó la figura de Lázaro Cárdenas, con quien refrendó el compromiso de que el sector energético sirva a los intereses nacionales.

"Quienes piensen que el tema termina con las votaciones de este día se equivocan rotundamente, se trata de un capítulo más de una larga lucha", retó el perredista, quien dijo que quien pierde con esta reforma son 112 millones de mexicanos.

Reclamó que del lado del gobierno no existan estadistas "que puedan comprender las dimensiones del error que están cometiendo. Están hundiendo al país y cediendo al chantaje en perjuicio de los intereses de la nación".

Entre aplausos y con los legisladores de izquierda de pie, Barbosa concluyó su discurso con tres arengas: "¡Que viva Lázaro Cárdenas!, ¡Que viva la nacionalización del petróleo!, ¡Que viva México!".

Los perredistas recurrieron a la estrategia de posicionar dictamen por dictamen, senador por senador, lo que derivó en que por momentos el pleno luciera semivacío, inclusive antes de las 4 de la tarde estuvo a punto de no haber quórum al reflejar el tablero apenas 65 senadores de los 128 que conforman la legislatura. Más tarde, el PRD pidió nuevamente rectificación de quórum, pero en esta ocasión con alcoholímetro, al acusar Isidro Pedraza que al acercarse senadores de otros partidos, ya se encontraban "pasados".

La imagen de un salón abandonado se repitió continuamente durante todo el debate, a lo que perredistas reclamaban: "Senador, ya casi le iba aplaudir tan fuerte como los asesores de su partido, porque solo hay siete senadores panistas", dijo Zoé Robledo a Ernesto Cordero.

El nombre del ex presidente Lázaro Cárdenas del Río fue utilizado a favor de la reforma y en contra, por el PAN y el PRD, respectivamente, pero el partido encabezado por Barbosa llevó la imagen del Tata hasta el pleno en forma de caretas o máscaras, que fueron colocadas en los escaños. El rostro del padre de Cuauhtémoc Cárdenas llegó hasta el lugar de algunos priistas como José Asunción Orihuela.

Este último, también conocido como Chon Orihuela, dijo que el modelo de Cárdenas fue bueno en su época, pero que se tiene que modernizar, mientras que el panista Roberto Gil afirmó que si el general viviera, "votaría a favor de esta reforma".

Las "mascaritas", como las nombraban algunos senadores, se repartieron justo cuando Ernesto Cordero utilizaba la tribuna por primera vez desde su regreso a la cámara alta. El panista defendía la reforma, pero cayó en una pifia al decir que los mexicanos no debemos ser como los "afganistanos".