Senado aprueba en lo general reforma política del DF

El dictamen, aprobado con 88 votos a favor, le da autonomía a la Ciudad de México, para continuar como capital del país y convertirse en la entidad número 32, además de tener su propia Constitución.
¿Qué delitos alcanza la reforma votada por las Comisiones del Senado sobre desaparición?
(Cuartoscuro)

Ciudad de México

El Senado aprobó con 88 votos a favor, 27 en contra y una abstención, la reforma política del Distrito Federal que le da autonomía a la Ciudad de México, para continuar como capital del país y convertirse, al mismo tiempo, en la entidad número 32, con su propio congreso local, gobernada por un jefe de gobierno y con su primera Constitución que deberá quedar lista el 31 de enero de 2017.

Luego de tres intentos en esta legislatura por votar esta reforma, hoy las bancadas avalaron el dictamen, aunque el PAN se dividió y varios de sus  integrantes votaron en contra, junto con el PT, así como el senador Mario Delgado quien objetó la integración de la Asamblea Constituyente.

La reforma le permitirá a la Cuidad de México ser la capital del país, tener su propia Constitución, un congreso local, alcaldías integradas por concejales electos por el voto ciudadano; el jefe de gobierno ya no podrá ser removido por el Senado; el Presidente de la República conservará el mando de la fuerza pública, pero el jefe de gobierno nombrará al secretario de Seguridad Pública; el Congreso le dará un “bono de capitalidad” al año para gastos de la federación.

Al argumentar esta reforma, el priista Enrique Burgos, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales expuso que esta reforma fortalece los derechos políticos de los habitantes de la Ciudad de México, la construcción de instituciones en cauces democráticos para los Poderes federal, en su sede, y para las autoridades locales, afirmando la gobernabilidad y la funcionalidad de la gran urbe que se desarrolló en el Valle del Anáhuac a lo largo del siglo pasado.

“El modelo planteado tiene dos elementos característicos, me parecen esenciales: uno, el régimen del estatuto de la capital de los Estados Unidos Mexicanos, como sede constitucional de los Poderes federales”.

Además de que la expedición de la legislación por parte del Congreso de la Unión, será para garantizar el pleno desarrollo de sus funciones en el asiento físico de sus poderes y sus organismos autónomos.

También, dijo el priista, da a la Ciudad de México capacidad para determinar lo relativo a su régimen interior a través de la expedición de su Constitución Política, con base en las previsiones de la Ley Suprema de la República, un aspecto de importancia singular a destacar es la integración y funcionamiento del órgano constituyente.

Mario Delgado, presidente de la Comisión del Distrito Federal,  aseveró que es una buena reforma, pero presentará reservas al acusar que la integración de la Asamblea Constituyente tiene “una trampa” de sobre representación del PRI-PVEM que según las proyecciones electorales tendría el control de 32% de ese órgano, contra 26% del PRD y 19% de Morena, pese a que éstas son fuerza mayoritarias en la ciudad.

Por el PRD, los senadores Alejandra Barrales y Armando Ríos Piter refutaron que la Ciudad de México sea una carga para el resto de los estados del país, al ventilar Barrales Magdaleno que hoy en día los capitalinos cargan con los servicios de las 80 Embajadas, los 180 edificios de gobierno federal, las 7 oficinas de Comités Ejecutivos Nacionales de partidos políticos y el aeropuerto capitalino, al precisar que este año el costo es de

“No nos quejamos, pero nos parece importante que esto sea reconocido, porque estamos hablando de por lo menos 12 mil millones de pesos que la ciudad dirige para poder soportar este tipo de gastos, de servicios”, mencionó.

Mencionó que, además, un estudio reciente del CIDE confirma que de 2008 a 2012 la capital registró una pérdida de 10 mil millones de pesos, porque no contaba con el fondo de capitalidad que ahora será obligatorio.

La también perredista Dolores Padierna precisó que en 2018 se elegirán las Alcaldías a partir de las 16 demarcaciones existentes. “No habrá más gobiernos unipersonales en las delegaciones, sino órganos colegiados en las alcaldías, además de representación de las fuerzas políticas con presencia en los territorios de la ciudad. Se permitirá la reelección por un solo periodo consecutivo a partir de la elección de 2018”.

Además de que la ciudad contará a más tardar el 31 de enero de 2017 con su constitución local, una vez que en junio de 2016, las y los ciudadanos elijan a las y los diputados del Congreso Constituyente que será instalado el 5 de septiembre de ese año.

En su turno, las panistas Mariana Gómez y Gabriela Cuevas recordaron que fue Acción Nacional el que hizo la primera demanda de una reforma política para el Distrito Federal en 1967 y si bien es una reforma inconclusa, que no consideró entidades de gestión metropolitana, “no se sacaron las manos del jefe de gobierno” en la redacción de la Constitución del DF, ni se contempló que la primera Carta Magna se someta a referéndum.

Sin embargo, “esta 62 Legislatura será recordada por darle al país las reformas que necesitaba, pero también por dar un paso muy importante, aunque no definitivo, a favor de la autonomía y democratización de la capital”.

Sin embargo, sus compañeros José María Martínez, Víctor Hermosillo y Juan Carlos Romero Hicks, impugnaron el contenido al señalar que es una simulación porque las alcaldías que suplirán a las actuales 16 delegaciones no tendrán derechos similares a los de los municipios, entre otros.

Su compañero de bancada, Roberto Gil, rebatió esos señalamientos al sostener que no hay reforma perfecta, pero esta “es la mejor obra que seres humanos han podido construir en circunstancias políticas”, pues no trata de una reforma de dineros, sino de ampliación de derechos de los capitalinos que les fueron negados por el PRI durante muchos años.