Importa el proyecto, no candados ni pasarelas

Ex presidentes nacionales del tricolor llaman a concentrar la discusión de las mesas temáticas en la oferta política rentable del partido, en cómo recobrar la confianza de los ciudadanos.
Priistas
(Especial)

Los ex presidentes del PRI coinciden en que la atención de los debates de las mesas temáticas para la 22 asamblea nacional del partido no debe centrarse en la selección del candidato, sino en qué se ofrecerá como proyecto de futuro y cómo se recobrará la confianza de los ciudadanos, que en los últimos años lo ha llevado a perder millones de votos en todo el país debido a los escándalos de corrupción.

Mañana comienzan las discusiones de las cinco mesas temáticas que se desarrollarán en Campeche, Guadalajara, Saltillo, Toluca y Mazatlán.

Lo que ahí se determine será llevado a la asamblea nacional priista el próximo 12 de agosto y ratificado por el Consejo Político Nacional, con la presencia y voto del presidente Enrique Peña Nieto.

Hasta ahora, el debate y confrontación dentro del Revolucionario Institucional se ha basado en los procesos de selección de candidato, en la apertura para que un simpatizante pueda abanderar la contienda presidencial del próximo año y en la exigencia de un piso parejo; otras voces piden que la definición del abanderado sea por consulta a la base, y no por designación.

Sin embargo, para algunos de los que han encabezado el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, estas discusiones quedan de lado ante el reto de lograr ser vistos por los mexicanos como una oferta política rentable, de resultados, y con la garantía de que no se repetirán los recientes actos de corrupción.

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DULCE MARÍA SAURI
(1999-2002)

La petición de cambiar los estatutos para la selección de candidato se centra en un "falso debate", pues acatar la exigencia del grupo de militantes que pide que el método de selección se modifique y se unifique "será una auténtica camisa de fuerza para el partido", al fijar un procedimiento "único y exclusivo", consideró.

La presidenta nacional del PRI de 1999 a 2002 recordó que en 1999 encabezó el proceso abierto para la selección del candidato presidencial con una contienda interna de cuatro aspirantes y la participación de más de 10 millones de priistas, pero que al final dejó al partido muy dividido.

"Conozco no solo en la hipótesis, sino en la práctica, las partes positivas y las negativas de un proceso abierto para la elección de candidatos y de dirigentes. A mi juicio, pesan más los elementos negativos que los positivos.

"También lo que se ha estado argumentando es que en esas condiciones la militancia, a la que sí se le requiere un número de años, se queda en posición de desventaja. A mí me parece que ese tema fue debatido y resuelto en 2013, por lo que no debe de ser el tema del cual se apodere la discusión".

Dulce María Sauri explicó que esta asamblea, al estar en vísperas de la postulación presidencial, no tendrá grandes cambios en los documentos básicos del partido, "sino más bien en un estira y encoge para conseguir reglas más favorables o condiciones de negociación política mejores para los otros cargos que va a haber en disputa".

Además criticó el que algunos hablen de estar contra el dedazo, cuando ese momento dejó de existir hace mucho.

"Si lo que quieren es que Enrique Peña Nieto no participe para nada en el proceso de postulación del candidato presidencial, que lo digan así. Si lo que quieren es que participe solo con voto, como consejero nacional, que lo digan así. Si lo que quieren es que por un arte de prestidigitación se nombre a una o a uno como candidato, pues que lo digan así. Pero me parece que escudarse en un pasado que hace rato que ya no existe y que además no funcionaría no tiene sentido".

Por ello, consideró que el candidato, simpatizante o militante deberá ser honorable, "sin cola que le pisen en ningún sentido", y que no llegue a improvisar a Los Pinos.

"El PRI no podrá darse el lujo de postular una candidatura que a medio camino de una campaña electoral salga alguna caja negra del pasado que se imponga sobre esa persona, ni en el sentido mediático, ni tampoco que pueda ser condicionada por algún grupo de poder por actuaciones previas".

Aunque pareciera un reto un tanto inalcanzable, dijo que es el objetivo del PRI es hallar ese perfil.

Además de que tiene que tener claro cuatro principios a los que "el PRI no ha podido darle respuesta plena como partido político en el gobierno en estos años", que es el lento crecimiento económico, la desigualdad social, el combate a la corrupción y la inseguridad.

"Tenemos desde luego el lastre tremendo de los gobernadores priistas que están indiciados, que están sujetos a proceso por actos de corrupción. No basta con decir que también el PAN tiene los suyos". Tiene que ser sobre todo un candidato que garantice unidad".

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MARÍA DE LOS ÁNGELES MORENO
(1999)

De nada valdrá modificar los estatutos priistas si cuando se concrete una coalición, dejarán de valer en el convenio de alianza con otro partido.

Así de simple resume María de los Ángeles Moreno, ex presidenta nacional del PRI en 1999, el debate que algunos militantes han encabezado en torno a la modificación del artículo 166 de los estatutos del partido, que se basa en la anulación del lineamiento que exige 10 años de afiliación para ser candidato a la Presidencia.

"No creo sinceramente que sea un gran obstáculo, que además se puede salvar en una coalición o en una alianza con otro partido, en donde lo que empieza a valer es lo aprobado en ese convenio entre esos dos o más partidos. No me parece que sea un candado importante".

María de los Ángeles Moreno indicó que lo que se debe aplicar en los estatutos es una simplificación, pues "es muy engorroso revisarlos, porque un artículo remite a otro y otro a uno más".

Aunque, por otro lado, coincidió en que las firmas de sectores y organizaciones que se les exigen a los candidatos para validar el respaldo de la militancia son necesarias, pero pueden no ser tan extremistas.

En ese sentido, comentó que un simpatizante podrá ser electo como candidato "si se trata de un ciudadano brillante, talentoso; con una gran trayectoria, con imagen de honestidad, de honradez y que además rebase a un militante del partido en las encuestas".

También dijo que lo que más le debe importar al partido es mantener la unidad y ganar, por lo que los priistas deben avocarse a analizar lo que les interesa a los ciudadanos y qué les van a ofrecer para resolverlo, no en quitar un candado.

Respecto a los que critican que el abanderado termine siendo uno "de la cúpula", designado por dedazo, replicó que es un término que no usa y que, incluso, le molesta.

Afirmó que no hay tal dedazo, pues el Presidente, en los momentos en que llegó a elegir junto con algunos integrantes del partido al candidato, lo hizo con información y evaluaciones previas del desempeño y capacidad de cada uno, con la garantía de que el seleccionado era el más competitivo.

Por lo que convocó a los priistas a dejar de lado las riñas internas por un candado o una postulación que resulta menos importante al lado de prioridades como la concreción de un proyecto político.

"El partido podrá llegar dividido si no se logran los acuerdos, esta asamblea es una reunión de diálogo para llegar a buenos acuerdos. Yo veo que la tendencia es a mantener los estatutos casi como están, con alguna leve modificación".

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IGNACIO PICHARDO
(1994)

Es momento de que el PRI dé oportunidad a la sangre nueva en sus candidaturas y deje los temores, pero sin llegar "al extremo" de una consulta a la base que puede resultar la vía que más afecte al partido, al vislumbrarse una fractura interna.

"Entre menos candados tengamos, mayor libertad de acción tiene el partido, porque poner muchos candados a una institución como la nuestra, de carácter político, es muy riesgoso, ya que no permite el flujo de nuevas opiniones, de sangre nueva y muestra cierta inseguridad por una nomenclatura cerrada. Sería bueno revisar los candados, abrir los temores, con prudencia, pero permitir el flujo de sangre nueva y de renovaciones en el partido".

Ignacio Pichardo, quien encabezó el CEN priista en 1994, dijo que "el partido no puede darse el lujo de no renovar o, por lo menos, revisar sus procesos de selección de candidato".

Aunque resaltó que algunas voces también están siendo extremistas en sus exigencias, sin considerar las consecuencias que podrán conllevar.

"Eso que dicen del dedazo o la cúpula quedó atrás, porque es una fórmula que no nos garantiza una amplitud de inserción de simpatizantes, de militantes y la atracción de voto que mucho necesitamos. No creo tampoco que debamos llegar al extremo de la consulta a la base, porque hemos visto que entre más alto sea el cargo que está en juego, más riesgoso puede ser para la unidad del partido".

Mencionó que el mejor método de selección ha sido el de la votación de delegados regionales y nacionales, quienes han dado buenos resultados.

"No creo que sea momento de crear pasarelas y otras fórmulas que no nos han dado los resultados que realmente buscamos.

"La diversidad de voces que se están expresando de manera vigorosa son bienvenidas siempre y cuando mantengan la responsabilidad de privilegiar por sobre todos los intereses personales la unidad del partido, que es la base de la fuerza priista".

Detallar al perfil ideal, dice, no es difícil, pero tampoco es útil, pues resulta la descripción de un ser idealizado que, en términos reales, podrá no existir.

Aunque destacó que para él, el candidato que el PRI postule para la Presidencia en la contienda más compleja de la historia, debe conocer el país, sus problemas y tener la suficiente experiencia para resolverlos.

"Debe tener formación política y sentido social para que pueda resultar atractivo a los votantes. No basta con que sea preparado y conocedor, debe tener el requisito de ser atractivo a los votantes. Pero que no solo sea un buen candidato, sino que tenga buen desempeño para satisfacer las necesidades de la sociedad".

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MARÍA CRISTINA DÍAZ
(2012)

El candidato presidencial del PRI, sea simpatizante o militante, debe caracterizarse por ser honesto y a prueba de todo.

María Cristina Díaz, ex presidenta del tricolor en 2012, señaló que la asamblea nacional es la oportunidad que tienen los militantes para generar un proyecto con visión de país de cara a 2030, que convenza a los ciudadanos de ser la ruta que desean seguir para la estabilidad nacional.

"Los resultados deberán mostrar que el PRI sabe adaptarse a las exigencias y a las demandas de la ciudadanía. Hoy más que nunca creo que estamos en un entorno de distanciamiento de la sociedad con los partidos, por lo tanto nuestra mayor preocupación es cómo vamos a tender puentes de nuevo con los diferentes sectores de la sociedad".

Por lo que coincidió en que aquellos que centran el debate en los candados estatutarios, están alejándose de los verdaderamente relevante, que es recuperar la confianza, porque solo así podrán ganar en 2018.

"Pareciera que hoy está puesta la mira en la mesa de estatutos, pero creo que también mucho tendrá que decir la mesa de visión de futuro, ya que lo que sea el resultad del análisis y de la discusión es lo que va a construir el programa de acción y la plataforma para todos los candidatos".

Destacó que uno de los temas en los que el PRI debe centrar el debate es en la formación de gobiernos de coalición, que si bien ya están contemplados, aún faltan las leyes reglamentarias que les dé operación.

Señaló que la propuesta de Manlio Fabio Beltrones, también ex presidente nacional del PRI 2015-2016, es una buena propuesta que debe ser analizada por el partido, tal como ya lo hacen el resto de las fuerzas políticas.

La actual senadora dijo que el candidato presidencial tendrá que contar con "honestidad y ser a prueba de todo, la cual tiene que ir acompañada de una gran experiencia en el servicio público para que nos dé como resultado una aceptación social amplia".

Dijo que el priismo tiene que demostrar que quiere ganar las elecciones, pero no solo por el poder, sino porque cuentan con un proyecto que puede dar un mejor futuro al país y las familias de todos los mexicanos.

"Qué bueno que haya muchas voces, muchas propuestas, muchas críticas, porque eso demuestra que todos los priistas tienen ideas de cómo ser una oferta rentable que, al final de cuentas, eso es lo fundamental".

También coincidió en que al final, el partido y todos sus líderes y militantes tendrán que definir una ruta que garantice la unidad, "que es lo que da la fuerza para ganar y para poder competir".