Queman alcaldía de Iguala y saquean plaza comercial

Encapuchados destrozaron el inmueble mientras se llevaba a cabo la marcha realizada por organizaciones sociales, estudiantes normalistas y familiares de los 43 ausentes.
El ataque al edificio duró 35 minutos; todo quedó destruido.
El ataque al edificio duró 35 minutos; todo quedó destruido. (Daniel Cruz)

Iguala

En Iguala, Guerrero, la Central de Abasto es considerada un punto clave de la ciudad. Por eso, la mañana de ayer llegaron allí 30 autobuses de turismo, responsables de trasladar a los asistentes de la segunda marcha que llevaron a cabo en esta ciudad para exigir la aparicion de 43 normalistas de la escuela rural de Ayotzinapa.

Con el sol a plomo, todos se prepararon para marchar. Untaron protectores solares, comieron tacos, tortas y hubo quienes instalaron puestos de agua y fruta para rehidratar a los manifestantes.

Once en punto. La marcha avanza sobre periférico y a distancia, células de policías federales desvían el trafico para abrirles paso. El contingente de vanguardia destacó por llevar palos, ramas de madera y tubos de metal, que usaron para enlazar sus brazos en señal de unidad.

Todo parecía tranquilo hasta que alguien gritó: "¡Aquí hay un oreja, aquí hay un oreja!", dijeron refiriéndose al hombre de casi 50 años que fotografió sus rostros; y al joven de poco mas de veinte que hizo lo mismo casi medio kilometro adelante. La reacción fue inmediata: registrarlos y asegurarlos, quitarles sus zapatos y obligarlos a marchar descalzos junto al contingente.

Una de la tarde y la alcaldía se convirtió en toda una tentación. En segundos los palos se convirtieron en herramientas que rompieron vidrios de puertas y ventanas. En 35 minutos, los encapuchados destrozaron todo a su paso: quemaron papeles, archivos, detonaron bombas molotov, destruyeron mobiliario como escritorios, sillas, máquinas de escribir, computadoras y aparatos electrónicos.

En el suelo quedaron recibos de nómina, fotocopias de documentos, expedientes irrelevantes.

El humo fue denso, pero ellos continuaron. Los primeros efectos negativos fueron para reporteros, camarógrafos y fotógrafos quienes realizaban su cobertura informativa. Paradójicamente maestros y normalistas cuidaron de ellos porque los necesitaban para dar a conocer esta protesta, a 26 días de la desaparición de los normalistas.

En la segunda hora llegó un momento de calma relativa, que fue aprovechado para realizar actos de rapiña. Primero con equipo electrónico y de papelería, luego con electrodomésticos de oficina tales como frigobares, ventiladores, y despachadores de agua. En la tercera hora la situación se agravó pero no llegaron autoridades, policías federales, soldados ni gendarmería.

Cuatro de la tarde. Un camión de bomberos, una ambulancia y una unidad de Protección Civil llegan a la alcaldía para apagar el fuego, pero maestros y normalistas les impiden el acceso. Fue allí que comenzó el rumor: "Vamos a la casa de Abarca".

La realidad es que no llegaron ahí, sino a Plaza Tamarindos, el popular negocio que desde hace cuatro años instaló el ex alcalde para beneficio propio.

Paradójicamente a este lugar sí llegó la Policía Federal y detuvo a algunos de los jóvenes que saquearon las tiendas que allí se encontraban.

Seis de la tarde y el fuego del Palacio Municipal ya había sido sofocado por personal de Bomberos y Protección Civil, quienes pudieron llegar al lugar porque estaban acompañados de la Policía Federal.

Sin alcaldía, el profesor Luis Mazón tampoco podrá tomar protesta de su cargo como edil suplente, por lo que tendrá que esperar por tercera ocasión a que el Congreso de Chilpancingo ponga fecha y hora para tal acto.

Si por alguna razón el maestro Mazón es objetado para asumir el cargo, el gobernador Ángel Aguirre tendría que enviar una terna para proponer a dos o tres personas que pudieran asumir el cargo.

"Preocupante": Segob

-El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo que los hechos ocurridos en Iguala son "preocupantes" y se tienen que atender "por supuesto que no se pueden permitir".

-El funcionario fue entrevistado durante la gira que realizó el presidente Enrique Peña Nieto por Apatzingán, Michoacán.

-En Chilpancingo, el secretario general de Gobierno, Jesús Martínez Garnelo, y el subprocurador de Procedimientos Penales, Víctor Jorge León Maldonado, dijeron que los actos de rapiña son investigados y que ningún exceso quedará impune.