CRÓNICA | POR DANIELA MENDOZA Y VÍCTOR SALVADOR CANALES

Unos se quedaron afuera; otros padecieron la espera

Sesión extraordinaria

La reunión donde se tomó protesta a Eduardo Bailey como nuevo dirigente del PRI en NL fue marcada por la alta asistencia, pero también por el retraso del líder nacional del partido, pues el avión en que se transportaba tuvo un contratiempo.


Las principales figuras del PRI nacional y estatal se dieron cita.
Las principales figuras del PRI nacional y estatal se dieron cita. (Foto: Especial)

Monterrey

Antes de las 10:00 el salón estaba a su máxima capacidad y cientos de personas luchaban por entrar.

"Dígale que fui compañera de bancada del líder, ya me separaron lugar", decía una mujer en la entrada al guardia de seguridad que custodiaba la barrera, mientras le mostraba la pantalla del smartophone, con una conversación que confirmaba sus palabras.

En la barrera mucha gente sabía que ya no alcanzaría lugar, no es algo nuevo, sucede igual en el Desayuno de la Unidad Revolucionaria que se celebra cada 20 de noviembre y en algunos otros eventos masivos donde los convocados exceden por mucho las capacidades de los inmuebles donde se celebran.

Adentro una banda, una batucada y el sistema de sonido tienen despiertos a los asistentes, cada uno en su sección, divididos por municipios.

Al frente, consejeros políticos y funcionarios públicos, atrás, el resto.

El animador hace lo posible por recaudar aplausos para los funcionarios que van arribando al espacio; alcaldes como Raymundo Flores, César Cavazos, Jesús Hernández, César Garza. Integrantes del Gabinete estatal, diputados federales y locales.

A los ex gobernadores y los alcaldes, los mandaron a galerías, o sea al piso de abajo, eso sí, en primera fila, pero lejos de los protagonistas.

Afuera un connato de bronca entre simpatizantes de la CTM y de la CROC desmienten los pendones de "unidad" colgados por toda la sala, integrantes de la central obrera que dirige Agustín Serna se quedan afuera; los fieles de Ismael Flores prácticamente acaparan el evento, lo que se hace evidente cuando mencionan su nombre.

De la CNOP un pequeño grupo con sus respectivas pancartas son colocados estratégicamente para que los vea su líder nacional, la senadora Cristina Díaz.

Poco después de las 11:35 se instala el Consejo y dan por iniciada la sesión extraordinaria; después, ante la rechifla del público, piden un receso para esperar el arribo de los "invitados especiales".

La tardanza comienza a llamar la atención, fue muy notorio que entre los elementos de logística y la avanzada de la escolta de seguridad del gobernador, se advierte intranquilidad y preocupación.

Trascendió que hubo un problema con el vuelo donde se transportaban los integrantes de la dirigencia nacional, y después de varias versiones, se confirmó que, efectivamente, por una falla se tuvo que aterrizar de emergencia en San Luis Potosí.

Un elemento de seguridad al servicio del Gobierno de Nuevo León le dice a otro que se había perdido comunicación con el piloto, pero que no pasó nada grave, aunque sí se tuvo que recurrir al aterrizaje.

La noticia se esparce por toda la sala, y la gente comienza en pequeños grupos a dejar el recinto.

Algunos salen a comprar comida, un café para espantar el sueño o un cigarro para despejar el aburrimiento.

Ya no hay filas para entrar, pero sí muchas sillas disponibles; hay quienes se acomodan en sus sillas y resignados esperan la llegada de los líderes e invitados especiales.

Poco después de las 12:30 se retoma la ceremonia y algunos intentan espabilarse, se reparten las pancartas, se practican las porras.

En el presidium se instaló una larga mesa con 23 lugares, en donde acompañaron al dirigente nacional del tricolor, César Camacho Quiroz, el gobernador, Rodrigo Medina, y el nuevo líder estatal, Eduardo Bailey Elizondo.

Junto al dirigente nacional estuvo a su derecha Maribel Villalón González, secretaria general en el PRI estatal a quien le toco compartir lugar con Cristina Díaz, mientras que Marcela Guerra, pantalón negro y saco rosa, estuvo más alejadita de ambas, que traían vestido rojo.

A la izquierda de Camacho Quiroz, el gobernador Rodrigo Medina y junto a él, Eduardo Bailey, quien estuvo al lado de Ivonne Ortega, la secretaria general. En el presidum también está Ivonne Álvarez, quien es fiel al color rojo.

La ex gobernadora de Yucatán llegó vestida con pantalón blanco, portando dos celulares en las bolsas traseras, y su blusa color de moda, el morado.

A las 12:41, el nuevo líder estatal toma protesta y el micrófono, para dar un mensaje. A las 13:41, tras los discursos y las promesas, ya están bajando del escenario.

El dirigente nacional César Camacho toma su avión privado a las 14:20 con destino al aeropuerto de Toluca. Los invitados al evento, a esa hora, aún no terminan de despejar el salón.