Gritar “puto” no es costumbre, es irresponsable: Conapred

Lo responsable no es asumir la penalización sino tener una postura clara y firme en favor de la competencia deportiva y no en la descalificación del contrario, afirmó en un comunicado. 
Los aficionados mexicanos visualizan el triunfo para apoyar a la selección nacional en el estadio Castelao.
(EFE)

Ciudad de México

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) afirmó que los gritos homofóbicos durante los partidos de futbol no son una costumbre o tradición, es irresponsable y no contribuye al respeto de los derechos humanos; “el fútbol se gana con goles, no con discriminación”.

“Decir que con el pago del boleto se puede tener cualquier conducta en el estadio al amparo de una libertad de expresión mal entendida como ilimitada, además de erróneo es irresponsable, y no contribuye al respeto de los derechos humanos y de la dignidad de las personas”.

En un comunicado, Conapred señaló que en el caso del Mundial de Futbol que se celebra en Brasil “ha llamado la atención a nivel internacional, en particular de la propia FIFA, los gritos homofóbicos que la afición mexicana expresa con fuerza en los partidos de la selección mexicana”.

Recalcan que dichas expresiones homofóbicas no forman parte de una práctica cotidiana inofensiva de nuestra sociedad en sus diferentes espacios públicos. “El sentido con el que se da este grito colectivo en los estadios no es inocuo; refleja la homofobia, el machismo y la misoginia que privan aún en nuestra sociedad”, aseguró el consejo.

El grito de “puto” es expresión de desprecio, de rechazo. No es descripción ni expresión neutra

“El grito de “puto” es expresión de desprecio, de rechazo. No es descripción ni expresión neutra; es calificación negativa, es estigma, es minusvaloración. Homologa la condición homosexual con cobardía, con equívoco, es una forma de equiparar a los rivales con las mujeres, una forma de ridiculizarlas en un espacio deportivo que siempre se ha concebido como casi exclusivamente masculino”, explicó.

Destacó que las expresiones racistas, clasistas, xenofóbicas, machistas y homofóbicas son incluso utilizados estratégicamente dentro de la cancha para tratar de desequilibrar, desconcentrar y sacar de balance a jugadores del equipo contrario.

“Ante ello lo responsable no es asumir la penalización –dando el mensaje de que en tanto que no importa violar los estatutos, lo mejor es pagar el costo económico—, sino tener una postura clara y firme en favor de la competencia deportiva y no en la descalificación del contrario”, aseveró.

El director de selecciones nacionales, Héctor González Iñárritu, dijo que el área jurídica de la Federación Mexicana de Futbol ya respondió a la FIFA respecto al grito de "puto" de la afición en el partido del Tri ante Brasil y aseguró que el cuadro nacional no tiene nada que temer. 

No podemos impedir que una afición se manifieste: Héctor González Iñárritu

"Ya fue iniciado el proceso de analizar lo del grito con una posible multa. El área jurídica de la Federación ya respondió que estamos imposibilitados para evitar esto, y es una realidad, es una cosa que viene en la Liga desde hace tiempo y no podemos impedir que una afición se manifieste", declaró.

La Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) obliga a todas las federaciones que la integran a aplicar el “Protocolo contra el racismo”. Igual medida dispone la Confederación de Futbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf). En el mismo sentido, la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) se comprometió a aplicar el protocolo dictado por la FIFA ante casos de racismo, xenofobia y homofobia registrados en partidos del futbol mexicano.

Recordó que los Estatutos de la FIFA, que deben observar todas las asociaciones y sus respectivos miembros, en su artículo 3 indica: “Está prohibida la discriminación de cualquier país, individuo o grupo de personas por su origen étnico, sexo, lenguaje, religión, política o por cualquier otra razón, y es punible con suspensión o exclusión”.

El mundial de futbol sin duda, puede contribuir al desarrollo social y no debe abonar a la división, ni a la expansión y fortalecimiento de prejuicios multiplicados exponencialmente a través de los medios de comunicación. Ese resultado puede lograrse si se suman en un mensaje claro las directivas, los equipos, los medios de comunicación y la afición en favor de una sociedad de derechos, puntualizó.