Onésimo Flores Dewey renuncia al PRI Coahuila

El político coahuilense manifiesta que en estos años de Moreirato, el líder del grupo criminal Zetas se avecindó en Coahuila, donde el crimen impuso su ley enseñando a vivir con miedo.
Renuncia al PRI Onésimo Flores Dewey con carta abierta.
Renuncia al PRI Onésimo Flores Dewey con carta abierta. (Facebook )

Coahuila

El político coahuilense Onésimo Flores Dewey, militante del Partido Revolucionario Institucional, renunció a su partido a través de una carta abierta fechada el 17 de diciembre de 2016.

Se ha desempeñado en organismos gubernamentales como el Instituto Coahuilense de la Juventud y la Secretaría de Contraloría y Desarrollo Administrativo de la Federación.

La carta comienza: "En Coahuila el PRI está secuestrado por una cúpula cerrada que se ha dedicado a hacer negocios, a someter o amedrentar a periodistas y opositores y a consolidar el control de una familia sobre todo el territorio del Estado".

Manifiesta que en estos años de Moreirato, el líder del grupo criminal Zetas se avecindó en Coahuila, donde el crimen impuso su ley enseñando a vivir con miedo.

¿Cómo seguir en el PRI cuando es abundantemente claro que en Coahuila el PRI protege a los corruptos? La elección del 2017 es demasiado importante para nadar de muertito. Más allá de partidos y candidatos, tenemos que elegir entre dos opciones.

Han sido doce años, dice, en que las finanzas del estado fueron saqueadas, los programas sociales pervertidos para comprar conciencias, obras públicas administradas para esconder sobre-costos y negocios privados.

"El Congreso, el Tribunal Superior, la Auditoría Superior del Estado y varios partidos locales se convirtieron en peones de la familia que gobierna. La Procuraduría, la Contraloría y la Secretaría de Finanzas del Estado se dedicaron a esconder la evidencia, a entorpecer procesos y a legitimar a un régimen corrupto hasta sus más profundas entrañas.

Hay miles de millones de pesos que entraron y salieron de las arcas del gobierno cuyo destino jamás ha sido aclarado. El monto que hemos pagado por servicio de la mega-deuda ya es superior al costo de todas las obras realizadas durante el sexenio de Humberto Moreira, y sin embargo el monto total adeudado no ha bajado ni un centavo" cita.

También enfatiza sobre las disputas temporales a las que la "pluralidad" del partido se han reducido. Disputas que se han generado entre los hermanos Moreira, donde decenas de funcionarios locales y socios han terminado con cuentas bancarias y propiedades en el extranjero, con empresas fantasmas, notarías y medios de comunicación a sus nombres.

"Por todo lo anterior, hace mucho tiempo dejé de sentirme representado por ese partido. A través de mis columnas en Vanguardia y en El Siglo de Torreón hice pública mi preocupación y mi denuncia, pero nunca di el paso de renunciar al PRI.

Hace más de una década fui Consejero Político Nacional y funcionario de un gobierno emanado de ese partido. Sé que en las filas del PRI hay gente honorable, que quiere hacer las cosas bien. Por ello siempre mantuve una esperanza, quizá ingenua, de que muchos priístas concluirían eventualmente que la disciplina no puede sustituir a los principios, y que pintarían su raya".

Pero se lamenta sobre los liderazgos que pudieron haber fomentado corrientes críticas en el partido quienes fueron cooptados o sometidos.

Las probables influencias, manifiesta, acerca de los Moreira o sobre el mismo presidente de la República eligieron el silencio o bien no fueron escuchados.

Así que le quedó claro que la dirigencia nacional priísta ha decidido jugársela con los Moreira hasta el final, el mismo grupo que ha saqueado a la entidad federativa y que conduce a un proceso que dice es desigual e inequitativo que tiene como fin coronar al candidato que representa la continuidad del Moreirato, de quien no señala el nombre, lo que deja a la militancia solo dos alternativas: el rompimiento o la complicidad.

"Celebro la decisión de Javier Guerrero de renunciar al PRI. Me parece un acto de congruencia y valentía, que otros precandidatos y militantes del partido deben considerar seriamente".

"¿Cómo seguir en el PRI cuando es abundantemente claro que en Coahuila el PRI protege a los corruptos? La elección del 2017 es demasiado importante para nadar de muertito. Más allá de partidos y candidatos, tenemos que elegir entre dos opciones".

"Es tiempo de unir fuerzas para reconstruir Coahuila, para empezar de nuevo, para recuperar la confianza en nuestros gobernantes".

"Apoyamos a los Moreira o queremos que se vayan. Celebramos la impunidad o exigimos rendición de cuentas".

"Queremos más de lo mismo o decimos basta. Nos congratulamos o nos avergonzamos de los últimos 12 años. Las circunstancias obligan a todos los coahuilenses a escoger bando: Con el PRI para proteger a los Moreira, o contra el PRI para defender al Estado".

La renuncia, afirma, obedece a que no cree posible un cambio desde adentro, ante la vergüenza que le genera el pragmatismo pusilánime de muchos de los liderazgos en el partido. Y por que a su parecer el estado ya no soportaría otros seis años de Moreirato.

"Dos sexenios han sido suficientes para socavar nuestras instituciones, para devastar nuestras finanzas y para ensuciar nuestra historia".

"Necesitamos perder el miedo. Somos más los que queremos limpiar la casa y los que exigimos sacar la basura. Si somos ciudadanos libres, y si de verdad amamos a Coahuila, no podemos dejar de rebelarnos", concluye el hoy ex priísta.




LMG