Los presidentes de México y el Papa

José López Portillo, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto han dado la bienvenida a México a alguno de los últimos tres papas.
Encuentros de los presidentes de México con los papas.
Encuentros de los presidentes de México con los papas. (Cuartoscuro y Presidencia)

Ciudad de México

Las relaciones diplomáticas entre México y la Santa Sede se establecieron en 1992, luego de las reformas al artículo 130 de la Constitución y la entrada en vigor de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público en ese mismo año, que  reconocieron la personalidad jurídica de las iglesias y asociaciones religiosas.

Esto ocurrió en la administración de Carlos Salinas de Gortari, segundo presidente en recibir a un Papa en México.

El proceso de acercamiento entre México y el Vaticano se logró gracias a cuatro encuentros entre la Santa Sede y el gobierno mexicano. Fueron tres los presidentes de México y dos los papas los que comenzaron con los acuerdos para establecer relaciones.

El primero fue Luis Echeverría quien en febrero de 1974 visitó al papa Pablo VI con el propósito de agradecer su apoyo para la Carta de los Derechos y Deberes Económicos de los Estados.

En enero de 1979 el presidente José López Portillo recibió personalmente al papa Juan Pablo II en el aeropuerto de la Ciudad de México y en Los Pinos, en la que fue la primera estancia pastoral del Pontífice en México.

El presidente Carlos Salinas de Gortari le concedió un trato especial cuando Juan Pablo II regresó a México en mayo de 1990. Y un año después Salinas se encontró con él en el Vaticano durante una gira por Europa.

De acuerdo con historiadores Salinas pidió que el Papa Juan Pablo II declarara nulas las excomuniones contra Miguel Hidalgo y José María Morelos. Lo que el Vaticano resolvió revisando el expediente de Manuel Abad y Queipo, el obispo de Michoacán que los excomulgó, y encontraron que Abad y nació fuera del matrimonio por lo que no podía ser obispo y por lo tanto las excomuniones quedaban sin efecto.

El Papa Juan Pablo II volvió a México el 21 de septiembre de 1992 y en esa ocasión fue recibido por el presidente Carlos Salinas, quien por primera vez se dirigió a él como “Su Santidad”.

El 23 de enero de 1999, el presidente Ernesto Zedillo recibió en Los Pinos al papa Juan Pablo II.

No era costumbre que los presidentes priistas se declararan católicos o dijeran abiertamente serlo. Situación que cambió cuando el PAN llegó a la Presidencia.

Vicente Fox es públicamente católico y en su administración asistía a misa con su esposa Martha Sahagún. El mismo día que asumió el cargo, el 1 de diciembre del 2000, acudió a la Basílica de Guadalupe a dar las gracias.

Fox recibió a Juan Pablo II en la que fue su última visita a México, en 2003. Al recibirlo en el aeropuerto Vicente Fox le besó el anillo al Papa.

En el sexenio de Felipe Calderón visitó México un nuevo Papa,  Benedicto XVI. Calderón y su familia ya eran abiertamente católicos, por lo que en la visita no ocultaron su fe y se convirtió en el primer Presidente en comulgar en público en la misa que ofició el Papa el 25 de marzo de 2012 en Guanajuato.

Al volver el PRI a la Presidencia se mantuvo la tradición panista y el presidente Enrique Peña Nieto ha expresado su fe católica, desde que era gobernador del Estado de México.

En esta primera visita de Francisco a México, por primera vez en la historia un Papa fue recibido en Palacio Nacional. Además Peña Nieto se convirtió el sábado pasado en el primer presidente priista que comulgó públicamente durante la misa que el Papa dio en la Basílica de Guadalupe.

Además del evento en Palacio Nacional y la misa en la Basílica el recibimiento que el gobierno de Peña Nieto le dio al papa Francisco en el Hangar Presidencial fue impresionante, con mariachi, ballet folclórico y un grupo de artistas amigos de su esposa que grabaron un disco en honor al Papa.

Este miércoles Peña Nieto despedirá al Papa en el aeropuerto Internacional Abraham González de Ciudad Juárez, Chihuahua, desde donde partirá a Roma.