Nunca se preparó tanto a un candidato: Bernal

El diputado recuerda que fue un mecanismo para acercar liderazgos a Colosio y fortalecer su campaña, siempre con el visto bueno de Salinas.
El priista Marco Antonio Bernal.
Marco Antonio Bernal fue subcoordinador de prospectiva de la campaña presidencial de Colosio; ahora es diputado por el PRI. (Milenio-Archivo)

México

En el instituto “nos pasábamos de espontáneos” y “nunca vi que a alguien se le preparara por tanto tiempo para ser candidato presidencial” son algunas de las frases de Marco Antonio Bernal sobre la construcción de la candidatura de Luis Donaldo Colosio, cuyo andamiaje y estructura social se fundó a través del Instituto Nacional de Solidaridad (INS) con la vigilancia constante de Carlos Salinas de Gortari.

Este organismo, cuyo director fue el actual diputado, tenía como objetivo capacitar a las dirigencias de los sectores sociales, campesinos, obreros y empresariales sobre los programas de Solidaridad, el acceso y su aplicación.

Sin embargo, fue un mecanismo efectivo para acercar liderazgos de todo el país a Colosio y fortalecer su candidatura, sobre todo su campaña. Además, los trabajos del instituto también servían para mostrar a las organizaciones la cercanía del entonces presidente Carlos Salinas con su secretario de Desarrollo Social.

—¿La construcción de estas bases sociales para operar Solidaridad ayudaron a que Colosio tuviera una campaña popular?

—Sí, él tenía dos vertientes de contacto popular; venía del partido, donde tuvo una amplia presencia con las bases. Y por otro lado tuvo una amplia presencia en todo lo que eran las bases del sistema Solidaridad.

“Hay que recordar que era un instituto muy vigilado por él y por el presidente de la República; de tal suerte que todos los lunes el presidente Salinas y el secretario Colosio se daban tiempo para recibir y conversar con cada uno de los grupos que habían asistido a trabajar en los esquemas de capacitación”.

Entre enero y junio de 1993, la Federación de Sindicatos de Empresas de Bienes y Servicios (Fesebes), encabezada por Francisco Hernández Juárez, la de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) y la Obrero Revolucionaria (COR) firmaron convenios con el Instituto de Solidaridad para aportar aspirantes a los cursos.

En un convenio firmado por Hernández Juárez el 3 de febrero de 1993 se detalla que la Fesebes “convenía en aportar su experiencia organizativa y sus propuestas para fortalecer las actividades del Programa de Modernización Sindical y Productiva, y promover una conciencia unitaria y solidaria al interior del movimiento obrero”.

Los organismos de todos los sectores firmaron convenios con el INS; sin embargo, la CTM, que encabezaba Fidel Velázquez, reprobó el programa al considerar que se buscaba sustituir los viejos liderazgos por unos de mayor lealtad a las políticas del gobierno.

En marzo de 1993, un análisis realizado por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) señalaba que a través de los convenios se había establecido una alianza entre Hernández Juárez y Colosio para aplicar “una serie de medidas para apresurar el cambio del sindicalismo y sus dirigentes, y ha comenzado con la formación de nuevos líderes obreros”.

Según Bernal, ese “malentendido” se disipó a los pocos días, después de que por órdenes de Salinas se reunió con Fidel Velázquez para aclarar la situación y refrendar el respeto por la autonomía sindical.

“A partir de esa reunión, don Fidel avaló los programas”, enfatizó el diputado. No obstante, Bernal recuerda que todos los días surgían nuevos liderazgos debido a la necesidad de establecer una mejor organización en las comunidades, a fin de aplicar los programas de Solidaridad.

“Ese era el propósito, tener una camada de liderazgos en todo el país que pudieran participar activamente en la conducción de los programas sociales”, detalla.

Así, la figura de Colosio se fortaleció a través de su constante presencia en los cursos del INS, además de que semanalmente, durante casi un año, Salinas acudía a escuchar a los asistentes junto con su secretario de Desarrollo Social.

“Puedo decir que fue una explosión de júbilo el último lunes que ya siendo candidato Luis Donaldo participó en estos grupos.

“La gente estaba feliz porque sentían que finalmente salía de candidato uno de los suyos, o una gente que ellos conocían, con el que habían platicado y que al mismo tiempo los había escuchado”, recuerda Bernal.