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Porque nadie es perfecto, le voy al América, pero soy buena onda: Manuel Añorve

Entrevista

Experto en buceo y boxeador aficionado, el senador guerrerense habla sobre su parentesco con Porfirio Díaz y su destreza en la cocina con los camarones adobados.
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Manuel Añorve asegura que el América es a la Liga Mx lo que el PRI al sistema de partidos, pues “sin las Águilas se acaba el futbol nacional y sin el tricolor la democracia”.

Descendiente directo del ex presidente Porfirio Díaz, al senador le apasiona nadar con tiburones, su pasatiempo, tanto como estar en los escaños de la Cámara alta.

Sin embargo, reconoce que en la política, como en el buceo, se necesita hacerlo en compañía y con equipo, por la intensidad de las corrientes y las presiones que se experimentan en ambos ámbitos.

Además, “por si se ofrece”, lleva varios años practicando boxeo, ya que, igual que en la polaca, “hay que saber dónde pegar y cuándo contener, porque no siempre se gana noqueando, también se gana por puntos y resistencia”.

¿Cómo se define?

Soy buena onda, trato de serlo de manera permanente, soy muy comunicativo con la gente que me rodea; me gusta escuchar mucho, considero que me puede nutrir mucho una buena aportación para aplicarla a mi vida diaria en la política, en las decisiones que debo de tomar de manera permanente, por eso trato de relacionarme mucho con la gente, eso se lo aprendí a mi papá. Mi abuelo fue descendiente directo del general Porfirio Díaz, mi bisabuela se llamaba Mariquita Díaz y era hija de un hermano del general. El papá del general se fue a vivir a la Costa Chica de Guerrero, por Tlacoachistlahuaca, por ahí de 1820, y compraron muchas tierras para sembrar caña de azúcar, tuvieron muchos negocios y algunos de los hijos, o hermanos del general, se quedaron a vivir en Ometepec, de donde yo soy.

¿Qué lo apasiona?

Soy apasionado de mis hijos y de mi familia. Cotidianamente hago dos deportes: por un lado, me especialicé en el buceo. De hecho, conocí a mi esposa, Julieta, en un club de buceo, en Ciudad de México, no en Acapulco. También practico boxeo. Cinco días de siete a la semana, por si algo se ofrece. Este deporte también se parece a la política, a veces haces rounds de sobra, hay que saber dónde pegar, cuándo contener, porque no siempre se gana noqueando, también se gana por puntos y resistencia.

El buceo es un deporte de equipo, no puedes solo, tienes que hacerlo mínimamente con otra persona, es extraordinario, bajas a un mundo distinto. Es una disciplina de física y química. Vivimos en una presión atmosférica, cada que bajas 10 metros es una atmósfera más, si bajas 33 metros ya traes cuatro atmósferas de presión en tu cuerpo. Los pulmones tienen cinco litros de aire, y cuando bajas es como un globo cuando lo metes a la profundidad de una alberca, que se hace chiquito, ese globo son tus pulmones.

He buceado con tiburones toro, con mantarrayas gigantes, y te sientes relajado en un mundo distinto. Además, si buceas de noche, es como pasa en la superficie de la tierra, hay plantas y animales distintos... las langostas salen más confiadas de noche que de día.

Vive en Guerrero, estado de grandes platillos, ¿cocina?

Sé cocinar, preparar huevos a la todo, porque fui estudiante, viví con primos y amigos en un departamento en el que no había mamá que te cocinara, entonces sé hacer huevos a la mexicana, revueltos, con jamón, me salían con rapidez para poder ir a estudiar; sé hacer camarones adobados, no sé hacer el adobo, pero hay alguien que me lo prepara.

¿A qué equipo le va?

Al América. Nadie es perfecto, aclaro.

¿El PRI en política es el América del futbol?

Si no existiera el PRI o desapareciera no hubiera competencia, con todo respeto. El PRI es el América de los partidos. Si el América en la Federación Mexicana de Futbol no existiera, se acaba el futbol, todos juegan contra el América a ganar o a perder. Todos se crecen contra el América, es lo mismo con el PRI. En el sistema de partidos somos el América.

¿Hay algún personaje político que admire?

Hay alguien que ya falleció hace tres años que admiré, lo quise muchísimo, trabajé como su secretario particular: Gustavo Carbajal. Él fue, cuando era líder estudiantil en la Preparatoria 6 y en la Facultad de Derecho, como consejero universitario, el que me invitó al PRI.

Usted ha sido parte de las tomas de protesta...

Mi vida parlamentaria me ha dado esa oportunidad, primero como diputado federal y como oposición con Vicente Fox; después, en 2006, por azares de la circunstancia y siendo coordinador de Asesores del entonces senador Manlio Fabio Beltrones, estuve entre Fox y Calderón, donde vi cómo le temblaba la mano a Fox, no era para menos, había un San Quintín enorme. En 2012 me tocó recibir a Peña, quien no pudo ni hablar, porque muchos de los que hoy militan en Morena no lo dejaban; ahora, en 2018, me tocó recibir al todavía presidente Peña, acompañándolo en su último evento en el Congreso.

¿Qué está  leyendo?

Introducción a la historia del derecho mexicano, de Guillermo F. Margadant.

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