El populismo según Obama y Peña

Aunque no dijeron ningún nombre, sus discursos parecieron mensajes hacia Andrés Manuel López Obrador o Donald Trump.

Ciudad de México

Durante la Cumbre de Líderes de América del Norte celebrada ayer en Canadá, los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, y de Estados Unidos, Barack Obama, criticaron a políticos que prometen soluciones fáciles para gobernar un país, pero no coincidieron en su definición de populismo.

Peña Nieto dijo que en un mundo global y más poblado hay actores políticos que recurren "al populismo y a la demagogia, vendiendo en respuestas muy fáciles las eventuales soluciones a los problemas que enfrenta el mundo de hoy, lo cual no es así de simple ni así de sencillo; llevar las riendas de un país, asumir la responsabilidad de gobernar, es algo más que dar respuestas sencillas, es complejo y difícil".

Aunque Obama coincidió con Peña Nieto en la idea de que lo que prometen esos actores no es sencillo ni rápido, consideró que la definición de populismo no encaja con algunos políticos de ese tipo, quienes buscan hacer creer que pueden cambiar las cosas fácilmente.

"Creo que Enrique (Peña Nieto) tiene un punto, que es que a veces hay soluciones simples allá afuera, pero he sido presidente por 7 años y medio y es muy raro (que eso se logre). En una economía global no existen soluciones fáciles. Hay muchos atajos para hacer que los ciudadanos tengan mejores condiciones de vida, pero toman tiempo. Alguien que nos ofrece la etiqueta de 'nosotros contra ellos', o que dice 'vamos a mirar a nosotros mismos', esa no es la definición de populismo", dijo el estadunidense.

Obama incluso se dijo un populista por estar cerca de la gente y querer dar beneficios a los más pobres, aunque aclaró que también ha tomado decisiones difíciles que en esos momentos lo volvieron impopular.

Aunque no dijeron ningún nombre, los discursos de los presidentes parecieron mensajes hacia Andrés Manuel López Obrador, quien ha dicho que quiere competir en las elecciones presidenciales de 2018, y Donald Trump, único precandidato republicano a la presidencia de Estados Unidos.

En su tercer informe de gobierno, el 2 septiembre de 2015, el presidente Peña dio un discurso similar sobre el populismo.

Dijo que en un ambiente de incertidumbre "el riesgo es que en su afán de encontrar salidas rápidas, las sociedades opten por salidas falsas. Me refiero a creer que la intolerancia, la demagogia o el populismo son verdaderas soluciones".

Cinco días después, Andrés Manuel López Obrador se atribuyó el mensaje y dijo que "Peña es un presidente mediocre y ladrón, y si por ser honesto me acusan de populista, que me apunten en la lista".

Por su parte, Obama ya se había referido a Donald Trump como una persona que busca dividir y que ve por los intereses de unos cuantos.

En junio, el presidente de EU anunció su apoyo a la precandidata demócrata Hillary Clinton y dijo que quería reunirse con ella "para ver cómo podemos trabajar juntos para derrotar a Donald Trump y para construir un Estado que nos represente a todos y no solo al 1 por ciento".