Solo tres políticos entregan su sueldo a causas sociales

Un diputado federal perredista, otro local de Movimiento Ciudadano y un alcalde priista comparten la pasión por ayudar a la población en situación vulnerable.
El humanismo del legislador Waldo Fernández surgió cuando su hija enfermó.
El humanismo del legislador Waldo Fernández surgió cuando su hija enfermó. (Especial)

México

Los servidores que donan su salario a causas médicas o sociales en el país se cuentan con los dedos de una mano. Con una nación rankeada en el lugar 95 de percepción de corrupción por Transparencia Internacional, y con los legisladores y políticos en general entre los peor calificados en la Encuesta Nacional sobre Cultura y Prácticas Ciudadanas, lo normal es que conozcamos historias de los que aprovechan su cargo para traficar beneficios personales. En el caso de los que ceden su salario, el hecho surgió por una casualidad, pero desde entonces han sido constantes.

ALTRUISMO CON APRENDIZAJE

El diputado federal del PRD por Nuevo León, Waldo Fernández, se relacionó con la Asociación de Espina Bífida cuando tuvo que atender a su pequeña hija que sufrió de esa enfermedad. En ese trance, conoció las sumas importantes de dinero que gastan las familias que enfrentan el padecimiento y por tal motivo es que le nació la idea de donar su sueldo como diputado, un mes sí y uno no, iniciando con esa institución.

A partir de entonces comenzaron a surgir otras organizaciones interesadas en la ayuda y en la exposición mediática que ofrecía el diputado. Entrevistado por MILENIO en San Lázaro, Fernández acepta que “lo donado para nada resuelve los problemas a las organizaciones, ya que son solo 73 mil pesos, pero si ponemos la causa en el conocimiento del ciudadano, de esa forma llegan más donativos y la atención crece”.

Por involucrarse con las instituciones a las que dona, Waldo ha conocido problemas ciudadanos que le han servido para elaborar iniciativas. Por ejemplo, tras saber del alto costo de algunos medicamentos, el diputado afina, asesorado por la Secretaría de Salud, la propuesta para que se vendan medicinas en presentación unitaria y así se puedan comprar por dosis cuando el tratamiento se termina antes de llegar a la quincena.

PROMETER NO EMPOBRECE

Una tarde veraniega de 2007, el empresario y hoy alcalde de Orizaba por el PRI, Juan Manuel Diez, recibió una llamada del entonces gobernador Fidel Herrera, quien lo invitaba a ser el candidato suplente a la alcaldía orizabeña, ya que el Trife había bajado a Víctor Castelán por gastos anticipados de campaña.

Con unos cuantos días para hacer campaña, Diez analizó su situación económica (es director del grupo empresarial Diez-Fénix que cuenta con cerca de 3 mil empleados) y prometió donar su sueldo para intentar revertir la que parecía una situación electoral perdida.

Tras obtener el triunfo en las urnas, el nuevo alcalde decidió bajar sueldos de empleados de alto nivel. “Puse el tope de 40 mil pesos para mí y disminuí el número de regidores de 12 a 5, por lo que el gasto corriente del municipio disminuyó drásticamente”. Además de los ahorros de más de 7 millones de pesos anuales en sueldos de la alta burocracia, el alcalde donó poco más de 2 millones de pesos entre 2008 y 2010, y un millón en los meses que estuvo como diputado federal entre 2012 y 2013.

ÚNICO SOLTERO DEL CONGRESO

Revisando el libro La hipoteca social, leyó que cualquiera debe donar en algún momento de su vida. Se enfrentaba a un panorama electoral dominado por el PAN en San Pedro Garza García y Movimiento Ciudadano le prestó la estructura, pero ningún tipo de apoyo económico. Pensó que la suya era una candidatura testimonial y entonces decidió arriesgar. “Fui el único loco en Nuevo León que en vez de hacer las propuestas de siempre, dijo ‘me voy a quitar el fuero’, ‘voy a denunciar actos de corrupción y a (Rodrigo) Medina hasta donde tope’, pero sobre todo dije ‘voy a donar mi sueldo’”, recordó el diputado local por MC, Samuel García.

Las propuestas se hicieron tan virales en redes sociales que le ayudaron a obtener su objetivo. Ya como diputado electo, el joven comenzó donando la mitad de su sueldo, 52 mil ya sin los impuestos, de septiembre a diciembre de 2016.

Sus rivales políticos comenzaron  a difundir que las donaciones eran una simulación, pues le entregaba el dinero a fundaciones de familiares. “Para callarlos, me comprometí con Un solo San Pedro, programa panista, donde el municipio elige al beneficiario al que se le entregará mi dinero”, dijo el joven que cumplirá 30 el Día de los Inocentes, aunque él no lo sea tanto, pues en su corta carrera se ha asociado a cuatro firmas contables, fiscales y jurídicas.

Por lo mismo, a finales de 2015 mientras preparaba su declaración anual y su 3de3, se dio cuenta que las regalías de su vida profesional le otorgaban la solvencia para donar su sueldo completo. Pero señaló que el motivo principal es que no tiene gastos fuertes, vive en casa de sus padres y es el único soltero en el Congreso de NL. Este año lleva donados 200 mil pesos.

FALLAN DONADORES

Al inicio de la legislatura en la ALDF, en la misma sesión donde renunciaron al seguro de gastos médicos mayores que les ofrecen, los 20 diputados de Morena anunciaron que donarían 50 por ciento de su salario para la creación de universidades en cinco delegaciones, aunque hasta el momento se desconoce el avance  de esa promesa.

Otro conocido “donador” fue el ex gobernador de Durango Jorge Herrera, quien prometió dar su sueldo a la construcción de casas de la gente con vivienda de cartón, aunque después se supo que parte de las donaciones acabaron en mejoras para nueve iglesias locales.