Peña Nieto recibe Premio Estadista Mundial 2014

“Los avances no son resultado del trabajo de un solo hombre, ni siquiera de un solo gobierno, son logros de toda una nación”, dijo el Presidente al recibir el premio.
El Presidente recibió el Premio al Estadista Mundial que otorga la Appeal of Conscience Foundation.
El Presidente recibió el Premio al Estadista Mundial que otorga la Appeal of Conscience Foundation. (Silvia Arellano)

Ciudad de México

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, recibió este martes el Premio Estadista Mundial 2014 por parte de la Appeal of Conscience Foundation, por su liderazgo y los avances logrados en el país.

En el hotel Waldorf Astoria, donde se hospeda el presidente Barack Obama, el mandatario mexicano agradeció el galardón que recibió a nombre de todo México, “porque los avances no son resultado del trabajo de un solo hombre, ni siquiera de un solo gobierno, son logros de toda una nación”.

El jefe del Ejecutivo, quien recibió el galardón de Henry Kissinger, Estadista Mundial 1999, sostuvo que México se atrevió a cambiar y a emprender su transformación, con la aprobación de reformas estructurales que beneficiarán al país y sus habitantes.

Acompañado por su esposa Angélica Rivera, el secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, y el empresario, Carlos Slim, Peña Nieto dijo que gracias al respaldo de las distintas fuerzas políticas fue posible en sólo 20 meses alcanzar importantes reformas que sientan las bases para impulsar el desarrollo y bienestar de México.

En este marco, el presidente mexicano celebró reunirse con líderes empresariales y religiosos, comprometidos con principios universales como los derechos humanos, la paz entre los pueblos, la tolerancia y la fraternidad.

En tanto, el presidente de la Appel of Conscience Foundation, Arthur Schneier, dijo que pese a que sólo es un rabino “a veces tengo profecías y usted me oyó decir antes acerca de que usted va a asumir un papel de liderazgo en la escena mundial”.

Destacó que el premio es por su liderazgo y una nueva visión como interesado en la responsabilidad global, comprometido con el desarrollo económico y social, la paz, la cooperación internacional, los derechos humanos, la libertad y la tolerancia.

El rabino otorgó su bendición al presidente Enrique Peña Nieto y a su familia, “para dirigir a nuestro buen vecino, México”.