Van por el petróleo

La hora del Lobo
Hora Lobo
(Estación Espacial Internacional)

Ciudad de México

No sé si sé.

—Adolfo Castañón

El problema tiene su origen, o está viciado de origen, en la estela de desconfianza que dejaron las elecciones presidenciales de 2012; en el hecho mismo de que el actual partido gobernante haya tenido que comprar votos con tarjetas de prepago para hacerse con la Presidencia de la República, con un dinero negro que todavía no se sabe —nunca se sabrá— de dónde salió. Bajo esa tesitura ninguna reforma política, fiscal o energética, iba a convencer por parejo a todo el mundo.

—Van por el petróleo —decía el abogado Desentis en uno de los mentideros políticos de la Condesa—. Y luego van por el DF. Estamos rodeados por políticos de los estados de México y de Hidalgo, donde persiguen a la gente que vota por el PRD incluso después de las elecciones. Van por todo. Van por la Baja.

—En la cosa del petróleo es muy difícil opinar porque el tema está lleno de tecnicismos financieros y tecnológicos. Es como cuestionar o poner en entredicho, con verdadero conocimiento de causa, la venta de la Baja California. Los políticos saben lo que hacen. Y por lo general lo que deciden es por el bien del país. A nadie podría ocurrírsele que senadores y diputados decidan en función de algún soborno, en canonjías o en metálico, o por su aguinaldo de 485 mil pesos en Navidad. No es eso la democracia. El Congreso de la Unión es una institución de buena fe. Ahora en lo de la Baja California van a tener algunos problemas, entre otros el hecho de que el gran empresario nacionalista Felipe Calderón ya compró muchos terrenos en el Valle de Guadalupe. Por eso quieren cambiarle el uso del suelo.

—Lo que dice Camacho es que en todo esto ha tenido mucho que ver el talento (para hacer feria) de Pedro Aspe. Ya había asesorado a Peña Nieto en el Estado de México y a Videgaray.

—¿En qué?

—En lo de la reforma petrolera, y a otros gobernadores para endeudarse.

—Que alguien no esté de acuerdo es de lo más natural y sano en un sistema como la democracia, que es muy imperfecto. No se trata de “nacionalistas hipócritas” ni de mexicanos que quieren sembrar el encono, como dicen por ahí, con escasa sintaxis, en los medios del Complejo Propagandístico Empresarial.

—Camacho sabe, es un caricaturista informado.

—No hay que olvidar que el Procurador y el Ministro del Interior estuvieron matriculados en esa escuela de hacer política que es el estado de Hidalgo. No tanto como en el estilo de Gonzalo N. Santos, pero más o menos. Por ahí van.

—Van por el DF. Creen que van a comer pichón.

—Aparte lo que hay también es una crisis de representatividad. ¿A quiénes representan los senadores y los diputados? ¿Tú crees que la dupla Beltrones-Gamboa representa a alguien?

—A sus amigos.

—Se van a forrar, con el petróleo. Y con los negocios en el Nevado de Toluca. La política es dinero, Zavalita.

—Entonces no es malo que haya disidentes. Es hasta bueno para ellos mismos.

—Ha habido una homologación ideológica entre el PRI y el PAN, si es que alguna vez han sido diferentes. Ambos defienden los intereses de una clase, los empresarios, los banqueros, los gobernadores, los narcos, los vulcanizadores.

—Y están en la polla.

—Con la venta de la Baja California va a haber mucha inversión extranjera y mucho empleo porque nosotros los mexicanos no somos muy listos y no hemos sabido administrarla. Ya hay muchos asentamientos de gringos jubilados en la península. Pueden ser cientos de miles. Pero a los chinos no creo que se la vendan.