“Con el poder perdimos nuestros ideales”: Roberto Gil Zuarth

El PAN merece un cambio y estamos en el momento oportuno para hacerlo; somos incapaces de hacer política con nosotros mismos y generalmente el conflicto mayor lo tenemos dentro, asegura el ex ...
Roberto Gil Zuarth, senador del PAN.
Roberto Gil Zuarth, senador del PAN. (Paola García)

México

El senador panista Roberto Gil Zuarth platicó con MILENIO sobre su vida y la política a partir de su afinidad con el trabajo del cantante y actor español Miguel Bosé, con quien  comparte el gusto por la música y la escritura.

Bosé creció rodeado de arte y cultura. Entre los amigos íntimos de su familia están Picasso y Hemingway, ¿tú tienes amigos en ese medio?

No, desafortunadamente. No tengo cercanía con artistas, nunca tuve la oportunidad de convivir con ellos; sin embargo, tengo un gran interés por la literatura.

Bosé apadrinó a muchos grupos musicales, ¿quién es tu padrino político?

Como tal ninguno, pero tengo muchos amigos, gente que me ha formado. Mi primer trabajo en política me lo dio Francisco José Paoli Bolio, quien fue vicecoordinador en la Cámara de Diputados; luego trabajé con Carlos Medina Plascencia en la 57 Legislatura. Alonso Lujambio, Germán Martínez y el ex presidente Felipe Calderón fueron buenos jefes que me formaron también en la técnica, que es un equilibrio que el PAN conserva. Entendemos que la pasión de la política debe estar sometida al rigor de la técnica.

“Mi libertad” es uno de los temas que consagró al español, ¿tú gozas de libertad política?

Sí, la tengo. Una de las cosas que me gustan de Bosé es que es liberal. Con las letras de sus canciones reitera el valor de la libertad, pero también ha denunciado a los regímenes donde no la hay. Uno de mis temas favoritos es “Nada particular”, que habla de la situación en Cuba.

Bosé cambió su estilo en 84; se convirtió en un músico maduro. Calderón modificó la forma de enfrentar el crimen organizado, ¿crees que fue la mejor estrategia?

Estoy convencido de que si no se hubiera actuado, si no se hubiera tomado la decisión de contener la expansión de las bandas criminales, el país viviría en otras circunstancias. Calderón recibió el país con 6 mil policías federales y lo entregó con casi 38 mil, es decir, recibió un país de 100 millones de mexicanos, que era la novena economía del mundo, pero sin policías, sin capacidad para contener la acción de los delincuentes, por eso tuvo que recurrir al Ejército.

“La realidad es que no teníamos un aparato para garantizar el estado de derecho. Había 460 mil policías en todo el país, muchos de ellos, 80 o 90 por ciento, locales, poco confiables y mal pagados… sin preparación. No había dilema. Se actuaba o podía haber un escenario mucho más pernicioso para el país.

“Recuerdo una anécdota que contaba el ex presidente Calderón: en Michoacán una mujer fue violada y llevada ante el capo de la plaza para que le impartiera justicia. Lo que decidió el criminal fue que se casara con su agresor.”

A Calderón le dijiste que querías ser como él, ¿buscas la Presidencia?

Tiene que ver con una frase que el ex presidente acuñó con respecto a don Luis H. Álvarez, un panista emblemático. No solamente fue candidato a la Presidencia, también fue líder nacional del partido, uno de los más exitosos. Durante el sexenio de Carlos Salinas logró importantísimas victorias legislativas para el PAN.

“Felipe Calderón, en algún momento o reiteradamente, le decía a don Luis H. Álvarez que quería ser como él, porque nosotros en el PAN creemos que una de las facetas del liderazgo es ser ejemplo de virtudes políticas, de virtudes cívicas y no de virtudes personales. Yo tomé esa expresión de Calderón, pero no porque buscara la Presidencia. No era el contexto ni la circunstancia de ese mensaje.”

En relación al tema “Hacer por hacer”, ¿consideras que los panistas van mal o bien?

Una de las lecturas que yo le doy a la melodía es que hacer por hacer no siempre es útil, sino que hay que buscar la finalidad de la acción. Me recuerda una frase de don Manuel Gómez Morín: “Es peor hacer el bien mal hecho, que el mal en sí mismo”, y es justo donde yo comentó la letra de Bosé con esa sentencia de Gómez Morín: hay que hacer con sentido, con finalidad, con dirección, con un marco de referencia ético, procurando los bienes socialmente útiles, no simplemente hacer por hacer. Creo que en el tema de Bosé también hay una especie de denuncia contra la mediocridad, no solamente procura hacer cosas, busca ser mejor; así leo esa canción.

“En el PAN hemos hecho algunas cosas bien y otras mal. Tenemos que hacer una autocrítica sobre lo malo pero, sobre todo, de lo que dejamos de hacer. Creo que una de las consecuencias de nuestro paso por el poder es que renunciamos mucho a nuestras convicciones, porque nos quedamos atrapados en la coyuntura del gobierno, en la administración pura y dura de las dinámicas del gobierno, en lugar de seguir procurando la transformación del país.

“También hicimos grandes cosas, sobre todo con Calderón. Se sembraron importantes instituciones. El ex presidente tuvo que priorizar la construcción del estado de derecho y la contención de las  bandas criminales, que era la mayor exigencia del país y el mayor mal en ese momento.

¿Le dedicarías el tema “Márchate ya” a Madero?

No. Soy de los que cree que la política debe prescindir de adjetivos y debe centrarse más en los sustantivos, pero también creo que el PAN merece un cambio; estamos en el momento oportuno para hacerlo, para profundizar más en la política, reinstitucionalizar el partido. Acción Nacional es el que tiene más impugnaciones ante el tribunal electoral y eso refleja un vacío político… somos incapaces de hacer política con nosotros mismos y generalmente el conflicto mayor lo tenemos dentro, no donde pareciera natural, que es frente a los adversarios.

“Creo que una de las coyunturas más complicadas que vivió el partido es justamente después de haber gobernado, después de que se pierde el vector del gobierno, ese eje vertebral, esa columna que cohesiona de alguna manera, por el hecho de estar en el gobierno y por las ambiciones legítimas que representa estar en él. Después de ese paso no nos sentamos a pensar qué proyecto de partido queremos y cuáles van a ser las dinámicas internas que van a prevalecer para mantener la unidad, la cohesión pero, sobre todo, la claridad de propósitos y rumbo.

¿Tus amigos son Ernesto Cordero y Josefina Vázquez Mota?

Les tengo mucho apreció a los dos. A Vázquez Mota la conocí en la Cámara de Diputados; me tocó acompañarla en momentos complicados, también hubo momentos muy alegres, de éxitos. Con Ernesto Cordero tengo una gran amistad, sobre todo porque compartimos el gusto por la corrida deportiva. Tengo buenos amigos: uno de ellos es Fernando Martínez, mi compadre; apadriné a su hijo. La política es, a final de cuentas, una familia, ya que convivimos permanentemente unos con otros.

Bosé también incursionó en el cine, con Almodóvar, ¿a ti en qué otro rubro te gustaría participar?

Me hubiera gustado ser escritor. De hecho tuve un dilema cuando iba a estudiar la licenciatura; yo quería filosofía y letras en la UNAM o tenía la opción de derecho. Alguna persona me dijo que me podía dedicar a las  letras con cualquier tipo de profesión, pero no al revés. Entonces imperó una especie de racionalidad económica y un argumento conservador: mejor tener algo de qué vivir y luego dedicarte a otra cosa.