Arquidiócesis: sociedad exige fin de "partidocracia frívola"

La Arquidiócesis de México cuestionó en su editorial del semanario Desde la Fe el "despilfarro" de los diputados, senadores y de los partidos políticos.

Ciudad de México

La Arquidiócesis de México señaló que “la sociedad exige y demanda el fin de una partidocracia frívola y despilfarradora, de una clase que vive de la política y no para la política” porque  “comienza a hartarse” de “abusos y del descaro con que se defienden los despilfarradores, y esperamos que el castigo se vea reflejado en las urnas”.

En su editorial del semanario Desde la Fe “Partidocracia Frívola” cuestiona el despilfarro de los diputados, senadores y de los partidos políticos y considera que “no es posible seguir en este estado de cosas cuando la opacidad en el manejo de los recursos públicos corrompe y corrompe absolutamente”

De acuerdo con el Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2012, publicado durante el 2014, persiste la opacidad en la rendición de cuentas bajo las partidas de “Asignaciones a los Grupos Parlamentarios” que en el ejercicio 2012 ascendieron a la nada despreciable cantidad de un mil 122 millones 790 mil pesos para la Cámara de Diputados y de un mil 56 millones 636 mil pesos para los partidos en el Senado.

Pero “la opinión pública está informada del despilfarro en el que han incurrido los representantes populares. Viajes parlamentarios, spas, bares y cantinas, restaurantes de lujo, casetas de peaje, gasolina, uso de dispositivos celulares, tabletas, gadgets, fistoles de oro, entran en esta asignación de recursos”.

Y  “todavía, en el cinismo y descaro, mientras se pedía austeridad y ajuste por parte de uno de los coordinadores en San Lázaro, sus correligionarios en el Senado celebraron reunión plenaria previa a la apertura de período ordinario en un Spa de Relajación en Baja California Sur que habría costado, por dos noches de estancia, cerca de 532 mil pesos para conformar, alejados de la atribulada realidad, la agenda del grupo parlamentario.”

Esto consideró la Arquidiócesis “evidentemente, es un insulto a los electores en un país de millones de pobres quienes, en toda su vida económica activa, no tendrán la oportunidad de reunir una canasta con los elementos más indispensables para su subsistencia, salud y desarrollo”.