La diferencia entre el adiós o seguir son 3 mil 115 votos

Pedro Vázquez, representante ante el INE, confía en que el TEPJF fallará a su favor y lograrán conservar el registro.
Así luce la sede del Partido del Trabajo.
Sede del Partido del Trabajo. (Octavio Hoyos)

México

Tres mil 115 votos son la diferencia para decir adiós o conservar 230 millones de pesos anuales y siete edificios, patrimonio que el Partido del Trabajo puede perder en caso de que el TEPJF confirme a finales de agosto la pérdida de su registro como partido nacional.

Confiado, el organismo político asegura en su discurso que el tribunal fallará a su favor; no obstante, la pregunta incomoda a Pedro Vázquez, su representante ante el Instituto Nacional Electoral. "Este es un linchamiento mediático. Aquí estamos y hasta ahora seguimos una vida normal, mientras agotamos los recursos que la ley nos proporciona", dice.

Se refiere a 150 impugnaciones interpuestas ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para recuperar los votos faltantes, sin contar los 37 mil 137 sufragios que, acusa, tenía a su favor antes de la caída del sistema el 11 de junio pasado. "Nadie en el INE nos ha explicado qué pasó con esos votos con los que superamos 3 por ciento de la votación nacional", dijo.

Hace unas semanas, el consejero Benito Nacif, ex presidente de la Comisión de Fiscalización del INE, determinó que la situación del PT cambiará de no alcanzar 3 por ciento de los cómputos distritales que marca la ley.

"Inició entonces un periodo de prevención en el que las finanzas quedan en manos de un interventor. Esta regla busca evitar que los activos de un partido se conviertan en una especie de patrimonio particular, personal y privado de sus dirigentes", señala.

La medida nació en 2008, tras la experiencia de 2003, cuando los partidos que perdieron su registro no devolvieran nada al entonces IFE.

Agrega: "Respecto a los 37 mil 137 votos extraviados, yo creo que el partido está confundido. Ellos tienen la impresión de que tenían más votos, pero nosotros no encontramos eso en el Programa de Resultados Preliminares y su contenido es auditable", precisó.

Según datos del INE, el PT se convertirá en el partido 20 en perder su registro en la historia electoral del país.

Su patrimonio, indica la página de internet del partido político, asciende a siete inmuebles ubicados en Aguascalientes, Guerrero, San Luis Potosí, Veracruz, Yucatán y dos más en el Distrito Federal; son la sede nacional de avenida Cuauhtémoc (que costó 850 mil pesos, en condición ruinosa) y una nave industrial en la delegación Gustavo A. Madero (cuyo costo fue de 6.3 millones de pesos).

Todos fueron adquiridos de 1994 a 2005, cuentan con escritura pública y contratos de compraventa a favor del partido encabezado por Alberto Anaya.

Su financiamiento público es de entre 200 y 292 mdp anuales de 2007 a la fecha, lo que significa depósitos mensuales por 18.2 mdp.

En cuanto a transparencia, están bajo "reserva" determinados informes anuales de financiamiento y salarios de sus principales dirigentes.

La sede nacional es el inmueble de seis pisos ubicado en el 47 de avenida Cuauhtémoc. La vida pinta normal de no ser porque pareciera que ya nadie trabaja ahí, pues no hay grandes movimientos.

"Usted puede recorrer el edificio y ver que todo sigue normal", invita Pedro Vázquez. MILENIO acepta la propuesta y sorprende que durante la visita, el petista se muestre nervioso intentando ocultar que la advertencia del INE sí ha afectado la vida del partido.

"Señora, póngase como que anda trapeando, porque la cámara va a hacer una toma, que vean que aquí está todo normal", advierte discretamente, en voz baja a una empleada de limpieza y a otros colaboradores.

"¡Muchachos!, Siéntense, como que si estuvieran trabajando normalmente. Ahí viene la cámara", previene en un área de administración. La misma escena se repite en la oficina de auditoría y contabilidad. Luego, se le ve seguro. "Pásenle, todo está normal, todo mundo está trabajando".

Hoy llegará al partido el interventor asignado por el INE. "Él no busca paralizar la vida del PT, porque podrá seguir con sus funciones. Solo que el dinero se manejará en una cuenta mancomunada supervisada por el interventor. Podrá pagar salarios, mas no puede autorizar deudas, donaciones ni enajenación de bienes inmuebles", enlista Nacif.

De perder el registro, el interventor hará una valuación de los activos y pasivos del partido. Primero para liquidar empleados, segundo para solventar deudas fiscales, como impuestos y multas. Y tercero, para pagar a acreedores y proveedores.

Si sobra dinero éste llegará a la Tesorería de la Federación y no a una agrupación política, como establecen los estatutos del Partido del Trabajo.