Hijo de Pablo Escobar se reúne con legisladores en el Senado

Sebastián Marroquín dijo que México está a tiempo de evitar una experiencia como la ocurrida en Colombia, al manifestarse a favor de modificar la estrategia armada para combatir el narcotráfico.

Ciudad de México

Al acudir al Senado, Sebastián Marroquín, hijo del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, dijo que México todavía está a tiempo de evitar una experiencia como la ocurrida en Colombia, al manifestarse a favor de modificar la estrategia armada para combatir el narcotráfico.

Al reunirse con la Comisión de Justicia, encabezada por el panista Roberto Gil, Sebastián Marroquín expuso su testimonio de vida como hijo del narcotraficante más buscado del mundo y dijo lamentar que hoy en día todavía haya muchos jóvenes que le expresan que quieren parecerse a su padre porque lo admiran.

“Hay comentarios en las redes de muchos adolescentes que me preocupan, dicen cosas como yo adoro a tú papá, yo quiero ser como él. Eso es algo que yo digo, yo también lo adoro, pero yo no quiero ser como él. Yo no perdí el amor por mi padre, pero eso no me impidió ver la realidad y la violencia que implicaba el negocio del narcotráfico, de las drogas, de la violencia en general”, contó el joven colombiano, que vestido en color negro llegó acompañado de su libro “Mi Padre”.

Dijo que es necesario mostrar a través de su testimonio de vida que él pudo convertirse en otro Pablo Escobar Gaviria, no lo hizo sabiendo y vivido las consecuencias de la violencia, destrucción y violación de derechos humanos en un país que fue literalmente sometido por la vía de la fuerza por su padre.

En ese sentido dijo que debe haber responsabilidad en quienes publican esas historias para no mandar mensajes equivocados, porque son historias que no deben repetirse en ningún sentido.

”Claramente el mensaje implícito que debe prevalecer en cada uno de los renglones que tienen historias como esa justamente deben invitar a los jóvenes a no caer en esas tentaciones, y el ejemplo que relato es que la propia fortuna de mi padre terminó financiando su misma muerte.

El narcotráfico es un negocio cortoplacista que promete algunas cosas pero al final te arrebata todo, tu vida, la de tus familiares, tu libertad, tu tranquilidad, tu paz. Mi padre amasó una gran  fortuna y con ella no pudo comprar ninguna de esas cosas”, afirmó.

En ese sentido advirtió que ni los niños ni los adultos aprenden a punta de pistola y cuestionó si no es hora de evaluar alternativas de paz y no de guerra frente a las drogas, pues matando a los pacientes no se cura la enfermedad.

Sebastián Marroquín se pronunció porque los gobiernos modifiquen su estrategia armada para combatir al narco al sostener ante los legisladores, en su mayoría panistas, que la democracia tiene una deuda pendiente con la sociedad: firmar la paz con las drogas.

Dijo que su padre era tan admirado en Colombia porque el narcotraficante ocupó vacios del Estado y ese fue el refugio perfecto para desarrollar su actividad criminal y fue venerado por las clases pobres de Colombia porque el Estado no quiso actual como tal.

“Decía que su fortuna era de él, que sus amigos ya eran ricos, y que utilizaba su propio dinero para resolver la construcción de escuelas, universidades. Tenía una idea loca de poner al narcotráfico al servicio de Colombia y decía, le voy a devolver al pueblo la dignidad que el Estado no le quiso dar”, reiteró.

Al comentar la historia del hijo de Pablo Escobar, el senador Roberto Gil dijo que hoy en día a los jóvenes que incursionan en el narcotráfico no tienen ninguna forma de rescatarlos,  “porque no hay una plataforma o posibilidad para reprogramar su vida, rehacerse y reconstruirse, pues terminan o muertos a balazos o en las cárceles”.