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Miércoles , 12.12.2018 / 02:52 Hoy

Atendidos 40% de edificios dañados por sismo: Valencia

Ya iniciamos el proceso de obra de 241 de los 620 inmuebles dañados, los cuales tienen diferentes niveles de avance, unos ya por terminarse, otros a la mitad, lo cual irá cambiando paulatinamente” reveló en entrevista exclusiva el delegado en Puebla
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Bajo el programa “Sismo 19 de septiembre de 2017” en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), “en términos pragmáticos, y en cuestión de obra, de 620 inmuebles llevamos atendidos un 40 por ciento; los edificios afectados sufrieron daños menores, moderados y severos, con daños más graves respecto al sismo del 15 de junio de 1999. Es decir, ya iniciamos el proceso de obra de 241 de esos inmuebles, los cuales tienen diferentes niveles de avance, unos ya por terminarse, otros a la mitad, lo cual irá cambiando paulatinamente” reveló en entrevista exclusiva el delegado en Puebla del INAH, Víctor Hugo Valencia Valera.

En cuanto a los “inmuebles que tenemos terminados en cuestión de obra son 67. Si sumamos estos 67 con los 241 en proceso, estimamos un avance del 45 por ciento en relación al universo de trabajo de los 620 inmuebles”.

Lo anterior en relación al sismo del pasado 19 de septiembre de 2017 que, considera el entrevistado, dejó menos inmuebles dañados que el temblor del 15 de junio de 1999, pero con afectaciones más graves. El movimiento telúrico del cual se cumplieron 19 años el pasado mes, con el de Ciudad Serdán de 1973, siguen siendo considerados los más dañinos padecidos por el estado de Puebla.

Así, a diez meses del sismo del año pasado, Valencia Valera anunció: “Estamos por iniciar una propuesta y un programa para empezar a aplicar también recursos del Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales (Fonden), pero tenemos que integrar expedientes; cabe recordar que este fideicomiso se regula a través de la Ley de Obra Pública, algo que es muy diferente a la situación del seguro contratado por el INAH, pero vamos a tratar de iniciarlo en este 2018, para que en unos meses más empecemos a aplicar para empatar con lo asignado por el seguro, lo cual nos permita llegar a fin de este año con un estimado de cien inmuebles o un poco más”.

El delegado del INAH destacó: “Algunos de los 67 inmuebles ya reparados, lo fueron también con la participación de las comunidades, en un número de diez a quince inmuebles, y en el caso del templo de la Concepción, fue terminado por la fundación Jenkins. Hay también propuestas por las que va a entrar la iniciativa privada en algunos templos, por lo que ya hay convenios firmados por la Secretaría de Cultura federal con Pablo Hermoso de Mendoza, con Femsa, quienes ayudarán en dos inmuebles de Atlixco, uno de Huejotzingo y uno de Puebla capital.

Detalló que la ayuda de la iniciativa privada se da “bajo los procedimientos, la normatividad administrativa y técnica del INAH”.

“Quisiéramos ir más rápido, pero estamos sujetos a los procedimientos administrativos de aplicación del seguro que tiene contratado el INAH, por lo que la terminación de obra en los 67 inmuebles mencionados, algunos lo han sido por los recursos asignados por el seguro, y aunque hay una modalidad de facilitación del proceso administrativo, tiene que cubrirse todo un requerimiento específico”.

Movimientos comparativos

En términos técnicos, e incluso comparativos y de daños, yo creo que la referencia inmediata para comparar el sismo del 19 de septiembre del 2017 es la del 15 de junio de 1999 cuando hubo más inmuebles dañados, porque terminamos interviniendo 800, como número cerrado, y en esta ocasión fueron 620 los dañados, pero con problemas más graves, recordó Víctor Hugo Valencia Valera, que hace 19 años también era delegado del INAH en Puebla.

Y detalló: “En junio de 1999 no hubo inmuebles colapsados, no hubo inmuebles a los que se les dictaminara que tenían que hacerse casi nuevos; uno de los más dañados entonces fue el templo de la Compañía de Jesús, donde desde el interior se veía el cielo por los daños en la estructura, y ahí está, otra vez intervenido, restaurado y en funciones. En cambio por el sismo de hace diez meses hay inmuebles totalmente colapsados, como el convento de San Lucas Atzala; el templo donde sólo quedó el altar; el de Huaquechula donde se desplomó parte de la bóveda del sotocoro… los daños son más graves”.

Precisó: “En términos operativos, en 1999 el INAH no tenía un seguro contratado para los inmuebles federales; y en el Fonden todavía no existía el rubro de Patrimonio Histórico, Arqueológico; incluso hubo una cobertura un poquito más amplia para poder ejercer recursos de ese fideicomiso”.

Comparó: “Hoy tenemos la obligación de aplicar lo que se alcance del seguro y, además, ya tenemos ciertos fondos del Fonden, pero siempre regulado a través de la Ley de Obra Pública que implica una tramitología obligada en términos de la inversión que se va a tener”.

Opinó: “Como delegado del INAH, al que le toca llevar el programa ‘Sismo Puebla 2017’ y, desde el punto de vista social, el instituto va a buscar atender el programa con el mecanismo del seguro y el Fonden, y tratará, en la medida de lo posible, de atender los templos que tienen daños menores y medianos, e ir liberando templos y que, de 67 terminados hoy, a fin de año, terminemos mínimo con cien o 120, para terminar con los 19 de daños medianos y los de daños mayores que, en promedio son de 80 a 90 inmuebles”.

Precisó: “El INAH tiene claro que tiene un programa (Sismo Puebla 2017) que va del2018 al 2020, y tenemos que expresarlo así para plantearle a la autoridad eclesiástica, como a las comunidades, que el daño del sismo del 19 de septiembre fue muy grave, muy fuerte, y el tiempo de intervenciones depende, además de inversiones, también de estudios previos, como son los estudios estructurales, de suelo para poder intervenirlos y que puedan asentarse para un próximo sismo”.

Insistió: “Se requiere tiempo, se requiere una inversión financiera fuerte, aunque ya se tenga lo del seguro y recursos del Fonden, tenemos que buscar otros apoyos. Además, se requiere de especialistas, pues la intervención en estos inmuebles no es de cemento y varilla, son particularmente de argamasas de cal y canto, y jugar con elementos de fábrica en cuanto a la originalidad que tengan los inmuebles. Pero, además, el INAH está buscando que se intervengan y restauren muebles que fueron aceptados como retablos, pinturas, lo cual no se hizo en 1999 y ahora hay obligación de hacerlo, porque está cubierto por el seguro y porque lo podemos hacer a través de los fondos federales”.

Recuento de los daños

Hasta el viernes 12 de enero, el delegado del Centro INAH Puebla reveló “llevábamos 480 inmuebles recorridos de un total de 530 como universo de trabajo, casi el 90 por ciento del total para, después de conciliar tener un acta conciliatoria y un monto económico que la aseguradora de Banorte tiene obligación y compromiso de brindarle al INAH para el proceso de reconstrucción”.

De esos inmuebles reportados, los de la capital del estado eran la catedral, el templo de la Compañía de Jesús y el Museo Regional conocido como Casa de Alfeñique. Los dos primeros fueron intervenidos rápidamente, y en el caso del primero los daños no fueron tan graves, como en el segundo, que ya había sido afectado por el temblor de junio de 1999, pero sus afectaciones fueron menores y ya está abierto al culto.

Sin embargo, la Casa de Alfeñique sí que resultó maltratada: en riesgo de desplomarse, incluso, requirió de una primera acción de apuntalamiento que llevó a cerrar las calles donde hace esquina su establecimiento: la Avenida 4 Oriente y la 6 Norte.

Hoy se reporta con un avance de 40 por ciento. Pero Puebla está asentada en una zona sísmica como ciudad, sobre todo en algunas zonas como la que ocupa el más antiguo de nuestros museos. Y de que tiembla y retiembla en sus centros la tierra, no hay la menor duda.

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