La mitad de nuevos maestros están mal preparados para la docencia

Las 484 normales públicas y privadas, urbanas o rurales, deberán desaparecer sus autogobiernos para poner fin a profesores improvisados, según el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.
Solo dos de cada cinco docentes cuentan con maestría, y 4.4 por ciento, con doctorado, según el estudio.
Solo dos de cada cinco docentes cuentan con maestría, y 4.4 por ciento, con doctorado, según el estudio. (Especial)

México

Las 484 escuelas normales del país, tanto públicas como privadas, incluidas las 17 rurales, tendrán que desaparecer sus autogobiernos, que son los que deciden la impartición de materias ligadas al marxismo, y se terminará con profesores improvisados.

El diagnóstico actual en ellas es que "gran proporción de los estudiantes tiene un nivel de logro educativo insuficiente en todas las licenciaturas evaluadas".

En el "nuevo modelo educativo" que fue anunciado hace unos días por el titular de la SEP, Aurelio Nuño, se revisarán los currículos de todas las escuelas normales, donde sus docentes deberán tener una formación acorde con la materia que imparten.

Lo anterior es parte de las recomendaciones del Informe 2015 "Los docentes en México", elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

El diagnóstico de las escuelas normales es tajante cuando identifica el "bajo nivel de aprovechamiento académico de los estudiantes, evidenciado en los resultados de los exámenes intermedios y generales de conocimientos.

"Es urgente fortalecer la gestión organizacional y elevar el nivel de formación proporcionado por las escuelas normales... mediante una revisión a fondo de los currículos".

Estos cambios que vienen son resultado de los foros de consulta, celebrados durante el presente año.

Se recomienda "que las materias disciplinarias estén en manos de las instituciones universitarias o sean impartidas por universitarios".

En estas escuelas, en particular las rurales, es común que los profesores sean aún pasantes en su formación de profesores normalistas o que incluso, tengan estudios a medias.

Así que para reforzar la enseñanza de los estudiantes de las normales se recomienda fortalecerlas "con personal docente adicional, a la vez que aprovechar mejor la planta académica de la que ya se dispone".

Se impondrán "esquemas más claros de evaluación y con procedimientos estrictos para el mejoramiento institucional, particularmente en aquellos establecimientos tanto públicos como privados que, a juzgar por los resultados de sus estudiantes, enfrentan mayores dificultades.

Se encontró en estas escuelas, donde estudian 132 mil 205 alumnos, que solo dos de cada cinco docentes, cuentan con maestría, y 4.4 por ciento, doctorado. En total en esas escuelas, tanto privadas como públicas, se tiene un registro de 16 mil 477 docentes.

La situación en las normales mejorará "con altas proporciones de profesores doctorados o al menos con estudios de posgrado, con una mayor proporción de docentes contratados de medio tiempo o, de preferencia, de tiempo completo, y con profesores egresados de diversas disciplinas y de carreras afines a la docencia".

Sin mencionar a las normales rurales por su nombre, se afirma que "las escuelas normales, sobre todo algunas ubicadas en zonas marginales y más cercanas a regiones campesinas y agrícolas, siguen atrayendo a egresados de bachillerato de los estratos más desfavorecidos".

Por lo que se recomienda que estos "sean identificados y apoyados mediante becas económicas que permitan compensar estas desventajas y asegurar que puedan dedicar todo el tiempo a sus estudios".

Debacle estudiantil

Para el Informe 2015 se hizo una evaluación de los exámenes intermedios de alumnos de 4º y 6º semestre, y se encontró que una "gran proporción de los estudiantes tiene un nivel de logro educativo insuficiente en todas las licenciaturas evaluadas".

Pero aún más "la comparación entre los resultados de las aplicaciones de 2010 y 2013 revela algunos retrocesos: el porcentaje de estudiantes con logro insuficiente se incrementó de 38 a 49.1 por ciento en educación preescolar, y en la licenciatura de educación primaria intercultural pasó de 62.4 a 68.1 por ciento".

El Informe 2015 es específico, "porcentajes muy cercanos o superiores a la mitad de los alumnos obtienen resultados insuficientes en estos exámenes, lo que indica que no están siendo adecuadamente preparados para ejercer la docencia".

Pobreza y bajo rendimiento

En las conclusiones se afirma que el nivel académico, tanto de profesores y estudiantes es bajo. Apenas 35.9 por ciento de los docentes de las normales cuenta con un contrato de tiempo completo.

Para 2010, tres de cada cuatro hogares de estudiantes estaban "por debajo de la línea de bienestar mínimo, lo que significa 74.4 por ciento; para 2013, la proporción alcanzaba 87.1 por ciento. Es decir, nueve de cada 10 hogares.

"Destaca la alta proporción de quienes declaran provenir de familias cuyo ingreso mensual per cápita se encuentra por debajo de la línea de bienestar mínimo".

Concluyendo que, "la pobreza de los hogares de estudiantes supone un factor que explica el bajo rendimiento; ello demandaría la existencia de programas propedéuticos y mayores apoyos económicos, hasta ahora insuficientes".


Necesaria, la modernización

La modernización de las escuelas normales fue bien recibida por alumnos y directivos. Incluso en la Escuela Normal de Tecámac ya tienen enlistadas las necesidades.

La subdirectora Administrativa, María de Jesús Tirado, dijo en entrevista con MILENIO que "va a ser positivo por la competitividad. Ojalá nos toque mucho de infraestructura. No tenemos auditorio, porque cuando ensaya la banda juvenil el sol les pega tremendo, y una banda ancha de buena calidad".

Esta escuela, donde se imparte la licenciatura en Educación Preescolar —solo ocho normales en el país la tienen— desde hace 35 años, es la más pequeña del Estado de México. Su matricula es de 117 alumnos.

"Con la reforma educativa se nos están planteando varios objetivos que no pueden ser cubiertos con el presupuesto que se da a educación", dice Úrsula Rivera.

"En esta normal se imparte una educación de calidad", dice Nidia Alondra, quien cursa el cuarto grado de la licenciatura, pero "requerimos aulas más grandes, porque a veces los grupos son muy numerosos".

Para Úrsula hacer examen de oposición para ingresar al Servicio Profesional Docente es algo normal y necesario: "Se daba mucho el que los alumnos obtenían su plaza solo por contactos, aunque los conocimiento no fueran suficientes".

Tirado Cruz agrega que esa situación convirtió a esa carrera en "poco atractiva; antes había generaciones de 75 alumnos, ahora tenemos una de 13 personas".

Nidia Alondra explica que "hacemos dos exámenes para ingresar al servicio. Si obtengo un porcentaje alto me dan a escoger mi plaza o me dan una cerca de donde vivo. Si los aciertos son bajos me dan la plaza, pero no puedo escoger".