“No seré un 'ombudsman' de escritorio”

Luis Raúl González, titular de la CNDH, asegura que se requiere una ley sobre desaparición forzosa para dar claridad a diversos casos en el país.
Se reunirá con los padres de los 43 normalistas desaparecidos.
Se reunirá con los padres de los 43 normalistas desaparecidos. (Nelly Salas)

El ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, afirmó que la reunión solicitada a los padres de familia de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa se realizará en Guerrero a donde viajará en los próximos días para revisar la investigación que realiza la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

La reunión tiene un propósito claro: "no quiero ser un ombudsman de escritorio".

En entrevista con MILENIO, indicó que para el encuentro estableció contacto con los representantes de los familiares; "hemos visto algunos aspectos y estamos trabajando en algunas cosas".

Este caso de Iguala será su primer encuentro público. Después de recibir el informe pormenorizado solicitado sobre el avance de las investigaciones a las que se han enfrentado y el seguimiento de las medidas cautelares dictadas, valorará si se reorienta la investigación que realiza la CNDH.

Durante la entrevista, Luis Raúl González expuso algunos de los temas prioritarios inmediatos a tratar al frente de la CNDH como es el de las desapariciones forzadas, de las cuales la comisión tiene un registro y ha hecho algunos cruces con otros registros. "Es un tema que yo me voy a meter y voy a reunirme con las distintas autoridades que tengan un registro en esta materia".

En particular, con autoridades de la Secretaría de Gobernación para tener una base sólida y "a partir de ahí establecer una estrategia para identificar a las personas y qué estrategia seguir".

Además propondrá al Congreso que se legisle en materia de desaparición forzada a través de una ley general, y se dé la homologación de la norma internacional en esta materia en las distintas legislaciones locales.

Sobre la capacitación de los militares en materia de derechos humanos a fin de evitar que se repitan casos como el de Tlatlaya, Estado de México (donde militares presumiblemente ejecutaron a 15 personas relacionadas con el crimen organizado) reconoció que desconoce cuáles son los contenidos de los programas actuales, pero es una necesidad permanente "la preparación, concientización" de los militares en temas de los derechos humanos.

"La información que tengo es que hay disposición de las fuerzas armadas, lo he escuchado de discursos del secretario antes de llegar acá, que hay una voluntad firme en la Sedena para capacitar a sus elementos".

La propia Facultad de Derecho de la UNAM, informó, ha intervenido en cursos de capacitación a altos mandos militares; "entonces es una necesidad, revisaré los programas, veré cómo están y desde luego esto será una actividad permanente, no solamente con los elementos militares, con la Marina, con procuradurías, con policías. Buscaremos ensanchar la capacitación hasta el límite de las posibilidades que tenemos".

Sobre las propuestas que hay en el Senado de supervisar el trabajo de la CNDH y darle un mayor poder al Consejo Consultivo de ésta, mencionó que "depende qué tipo de supervisión, estoy encantado que sea un escrutinio, parte del escrutinio de la sociedad la CNDH y quien quiera hacerla. Nada más hay que ser cuidadoso".

Platicaría, dijo, con los senadores "sobre cuál es el modelo de colaboración ¿sí? Lo que se requiere es fortalecer al ombudsman y en ese sentido, hay que ser cuidadosos de que una buena intensión no se convierta en debilitamiento de la figura".

Manifestó desconocer qué atribuciones le quieran dar al Consejo, pero recordó: "propuse en mi programa que deseo un consejo con mayor participación, de ser un consejo que ayude al ombudsman".

La riqueza del Consejo es la pluralidad de los que lo conforman y en ese sentido pues qué mejor que se enriquezca y que además, las decisiones del ombudsman estén arropadas por éste, pero desconozco en que esté basado".

De los casos que la CNDH llevaba la administración pasada de quejas en contra de la UNAM que informó eran 33, González, ex abogado de esa casa de estudios, comentó "no he visto ahorita ninguna de ellos, la instrucción que di a los distintos visitadores y funcionarios de primer nivel con los que apenas he tenido la oportunidad de platicar es que no se detenga nada, que todo continúe y que se avance, no en este caso solamente sino en todos los casos.

Es decir, mi decisión ha sido no paralizar la institución y los casos de la Universidad serán tratados como todos los demás".