El narco se adueña de las cárceles: Arquidiócesis

La Arquidiócesis de México aseguró que la reforma al sistema penitenciario fracasó y esto se demuestra en  la violencia al interior de los centros de readaptación.
Elementos de seguridad resguardan el penal de Las Cruces, en Acapulco, tras la riña que dejó 28 muertos,
Elementos de seguridad resguardan el penal de Las Cruces, en Acapulco, tras la riña que dejó 28 muertos, (Reuters)

Ciudad de México

La Arquidiócesis de México aseguró que la reforma al sistema penitenciario fracasó y esto se demuestra en  la violencia al interior de los centros de readaptación, donde el narco se ha adueñado de las cárceles en colusión con los trabajadores y los responsables de los centros.

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En el editorial "Descomposición del sistema penitenciario" del semanario “Desde la Fe”, la arquidiócesis advirtió que la situación en los penales es alarmante por la impunidad y la corrupción

"El narco se adueña de las cárceles, grupos delincuenciales operan desde los centros de readaptación, en colusión con los trabajadores y responsables de los reclusorios y centros de reinserción social. Y, por otro lado, está la degradación de ese mismo sistema, que se ha visto rebasado por la realidad, pues a pesar de una cantada reforma penal no se ha logrado resolver el gran problema que subsiste en las cárceles del país" consideró el semanario.

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Esto se demuestra con la batalla por el control del centro de reinserción social Las Cruces, en Acapulco, que dejó 28 personas muertas hace unos días y que se suma a otros motines en centros penitenciarios.

De acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2016 de la CNDH, citado por la publicación del arzobispado, el hacinamiento, la falta de atención médica, la proliferación de drogas, la expansión de las adicciones y el abuso de los grupos vinculados al narcotráfico, son las principales violaciones a las garantías.  

Para el arzobispado, las irregularidades no se dan por azar: “arriba hay responsables que, al final, son el eslabón que cierra esta cadena siniestra de corrupción. Reos y procesados son peones de esos patrones del crimen, y ahí están directores y funcionarios de alto nivel, quienes encumbren el estado de descomposición que los enriquece".


OVM