De 130 mil aspirantes, solo seleccionan a 5 mil

La nueva corporación policiaca vio la luz tras una serie de “ajustes” y de especulaciones sobre su conformación.
Recibieron entrenamiento militar.
Recibieron entrenamiento militar. (Octavio Hoyos)

México

Postulamos la calidad sobre la cantidad, expresó Enrique Galindo Ceballos, comisionado general de la Policía Federal (PF), durante la ceremonia de abanderamiento de la Gendarmería Nacional, que en diciembre de 2012 se proyectaba como una nueva fuerza armada con al menos 10 mil elementos, principalmente militares.

El proceso de selección fue riguroso. De 130 mil aspirantes, solo cinco mil cadetes fueron reclutados, aunque finalmente integró una división más, la séptima, de la PF, en lo que se trazó como uno de los proyectos de seguridad más ambiciosos en la actual administración.

En el Centro de Mando de la Policía Federal, en Iztapalapa, donde el sexenio anterior eran constantes las “presentaciones públicas” de presuntos delincuentes, había gran expectativa por la División de Gendarmería Nacional que finalmente vio la luz tras una serie de “ajustes” y de especulaciones sobre su conformación.

Se habló de una institución militarizada, una especie de cuerpo de élite que combatiría a la delincuencia organizada; después se dijo que sería de proximidad para recuperar la confianza de la “ciudadanía” bajo el concepto de “Policía para la Paz”.

Se declaró que sus integrantes no harían labores de reacción, aunque ayer fue presentado su equipo táctico, con un uniforme azul “pixelado” y se decidió finalmente que integre otra división de la PF, con una especial misión en la protección de la ciudadanía y de las cadenas productivas.

La ceremonia estuvo encabezada por el presidente Enrique Peña Nieto y asistieron los miembros del gabinete de seguridad nacional, diplomáticos, procuradores de justicia, empresarios, gobernadores y representantes de la sociedad civil.

Monte Alejandro Rubido, comisionado Nacional de Seguridad, agradeció a los secretarios de la Defensa y de Marina, Salvador Cienfuegos y Vidal Soberón, el apoyo de las fuerzas armadas en el adiestramiento de los civiles que integran la Gendarmería con adiestramiento militar y que nunca habían formado parte de cuerpos policiales.

También habló a nombre de los gendarmes uno de los cadetes y cerró el presidente Peña Nieto, quien ordenó ayer mismo el despliegue de los cadetes, cuyas labores serán evaluadas cada año.

El desfile fue discreto, con la presencia de los cadetes que integran los agrupamientos de caballería, operaciones especiales, de reacción, de proximidad social, seguridad rural, seguridad fronteriza y de proximidad turística.

En el desfile hubo mil 400 elementos y participaron contingentes de España, Francia e Italia. El presidente Peña Nieto se tomó una selfie con cuatro elementos de la PF.

Cuatro Blackhawk sobrevolaron en la ceremonia, en la que uno de los ausentes fue el ex comisionado nacional de seguridad, Manuel Mondragón y Kalb; el que sí estuvo fue el ex dirigente nacional del PAN, Manuel Espino.