Yunes va por antecesores y Murat "madruga" a la CNTE

El panista resalta la recuperación de mil 250 mdp en bienes adquiridos con recursos desviados y promete castigo para Javier Duarte y Fidel Herrera; el priista logra entrar al Palacio de Gobierno.

Xalapa y Oaxaca

Tras rendir protesta como gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares dio a conocer que se han recuperado mil 250 millones de pesos en bienes adquiridos con recursos que Javier Duarte robó de las arcas del estado.

El panista, cuyo triunfo terminó con 86 años de gobiernos priistas, advirtió que habrá castigo para los responsables del desfalco: la “banda delincuencial” encabezada por el ex gobernador prófugo y su antecesor, Fidel Herrera.

Anunció que aunque mantendrá colaboración con las autoridades federales, se reservará para investigación de la fiscalía veracruzana “el destino final de miles de millones de pesos que se trasladaron en helicópteros oficiales para ser entregados en un edificio en la zona conurbada de la Ciudad de México”.

Entre las propiedades recuperadas están el rancho El Faunito, en Fortín de las Flores, con valor de 200 millones de pesos y donde se encontraron diversas obras de arte, además de una tercera parte del rancho Las Mesas, en Valle de Bravo, de 300 millones de pesos.

La PGR aseguró las dos terceras partes de esta última propiedad, cuyos recursos serán reembolsados al estado igual que otras en diferentes municipios veracruzanos.

Yunes Linares reveló que se recuperó también un avión con valor de 3 millones 700 mil dólares y un helicóptero de 872 mil dólares, y prometió devolver otros 250 millones de pesos en bienes y los 421 millones de pesos que recuperó la PGR.

Anticipó que buscará recuperar 60 hectáreas de reserva territorial de Coatzacoalcos, que fueron indebidamente cedidas por el ex gobernador Fidel Herrera a Antonio Macías, suegro de Javier Duarte, que valen casi mil millones de pesos.

Anunció que por esa razón presentará una denuncia penal contra el ex gobernador Herrera y los demás beneficiarios del atraco y que buscará expropiar una residencia de Duarte en Tlacotalpan.

En su primer mensaje como gobernador, reveló que encaró al responsable del diseño de la estructura financiera para lavar dinero público, Juan José Jalil, también prófugo, y le detalló las millonarias compras y gastos de Duarte y sus cómplices.

“‘Yo era el responsable de la tubería para llevar el dinero de un lado a otro, pero la tubería estalló porque le metimos demasiada presión’, me dijo con cinismo”, relató.

En Canadá, agregó, logró sentar a otro operador, Moisés Manzur, quien le reveló la compra de ranchos, edificios, coches, caballos y hasta obras de arte a través de los recursos públicos que debieron ser destinados para medicinas y desastres naturales.

Aclaró que no ofreció nada a cambio de las revelaciones: “Sin comprometerme a nada, no olvido, no perdón, no amnistía, al contrario, toda la fuerza de la ley para sancionarlos y recuperar el resto de lo ilícitamente sustraído”.

El panista denunció que la administración saliente se vinculó al crimen organizado, lo que sumió al estado en una profunda inseguridad y violencia.

Aseguró que la corrupción de sus antecesores dejó una crisis financiera casi insalvable que supera los 100 mil millones de pesos y significa “un drama humanitario”.

Por ello ofreció “austeridad total” de su administración y sostuvo que “el mal que azotó a Veracruz se llama corrupción. Una corrupción consentida y solapada. Una corrupción que nos llevó a una crisis financiera que parece insalvable y que es casi imposible dimensionar”.

Defendió la petición hecha a la Federación sobre un rescate financiero y demandó sensibilidad a los colaboradores del presidente Enrique Peña Nieto. “No son limosnas, sino un acto de justicia y equidad”.

En presencia de 11 gobernadores de PAN, PRD y PVEM, así como del secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, en representación del Presidente, Yunes Linares convocó a un pacto social para “desterrar para siempre el abuso y la corrupción” de Veracruz.

Frente a los líderes de PAN, Ricardo Anaya, y de PRD, Alejandra Barrales, así como de Margarita Zavala, Josefina Vázquez Mota y el ex presidente perredista Agustín Basave, denunció que, por años, en el estado imperó el abuso y la violación a la ley.

Tras el acto protocolario, Yunes Linares tomó protesta a su gabinete en el Palacio de Gobierno y después cruzó la calle hacia la Plaza Lerdo, donde encabezó un mitin frente a 4 mil veracruzanos.

VUELVE EL PRI

La madrugada de ayer Alejandro Murat rindió protesta como gobernador de Oaxaca en las instalaciones del canal 9 de la televisión local, a fin de evitar un conflicto con los maestros que tomaron oficinas de gobierno.

La ceremonia, trasmitida en cadena estatal, inició después de la 01:30 de la mañana con la presencia de los 42 diputados locales, el líder del PRI, Enrique Ochoa, y el coordinador de los senadores, Emilio Gamboa.

Al finalizar el acto protocolario, Murat decidió ingresar al Palacio de Gobierno pese al bloqueo de la CNTE; a las 7 de la mañana y ante la ausencia de docentes entró y despachó en su nueva oficina.

Más tarde, profesores de la sección 22 se replegaron y para el mediodía exigieron restablecer la mesa de diálogo de carácter resolutivo y no de simulación. La jornada de 48 horas de paros y bloqueos terminó cerca de las 5 de la tarde y poco a poco los activistas abandonaron el zócalo.

Por la noche, después de más de 10 horas de trabajo y de recibir a su equipo y gobernadores, Murat tomó otro riesgo: salir a saludar a sus seguidores en el centro histórico.

Los primeros metros fueron de celebración, pero se complicó por la presencia de maestros, que le gritaron “asesino” y “fuera, fuera”, lo que generó empujones.

Después de estos hechos, Murat regresó al palacio y presentó a su gabinete; designó a Alejandro Avilés, ex líder del PRI, secretario general de Gobierno, y Javier Villacaña, ex alcalde de la ciudad, secretario de administración; también nombró a dos marinos como sus mandos policiacos, entre otros 17 cargos.