Pide Iglesia ‘figura legal alternativa’ para el matrimonio igualitario

El llamado es a que se respete la institución humana de las nupcias y se resuelven las necesidades jurídicas de las personas homosexuales de otra forma.
En rueda de prensa el arzobispo aseguró que el matrimonio es "entre un hombre y una mujer".
En rueda de prensa el arzobispo aseguró que el matrimonio es "entre un hombre y una mujer". (Raúl Palacios )

Monterrey

En apoyo a las manifestaciones recientes, y a la par con los posicionamientos contra la propuesta del Presidente Enrique Peña Nieto, el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, hizo un llamado a que se instale una figura legal alternativa al matrimonio igualitario.

En rueda de prensa, el arzobispo aseguró que el matrimonio es "entre un hombre y una mujer", y que responde su vocación humana y religiosa, así como a la voluntad de procrear.

Por lo que en lugar de que se modifique la constitución, y se cree la figura de matrimonio igualitario, insistió en que es necesario que se busque otra alternativa a esta situación.

"El llamado matrimonio igualitario olvida que el matrimonio nace de la naturaleza sexuada del ser humano y lo pretende limitar a una figura legal. Ante esto, el llamado es a que se respete la institución humana del matrimonio y se resuelven las necesidades jurídicas de las personas homosexuales mediante figuras legales alternativas", advirtió el prelado.

Aunado a esto, insistió en que la adopción de niños por parte de personas del mismo sexo puede causar problemas de armonía espiritual en los menores, y se debe mantener entonces la figura de la familia tradicional.

Por lo que defendió las acciones de organizaciones y asociaciones que salvaguardan esta postura, aunque recordó que tradicionalmente el matrimonio no ha estado libre de concepciones parciales y erróneas, como el patriarcado y la disminución del papel de la mujer.

"El ideal es que siempre los niños gocen del cuidado de un papá y una mamá, por lo que deben existir códigos que protejan el bien y el futuro de ellos, exigiendo en toda adopción que se garantice el desarrollo armónico en la educación que necesitan.

"A lo largo de mi ministerio, especialmente en el trabajo pastoral que realizamos, he podido constatar el grave daño que sufren los niños cuando carecen de una figura, paterna o materna, adecuada", puntualizó.