“Hace dos años nuestros hijos estaban a salvo”

Los padres de los 43 encabezaron el contingente, en el que estuvieron, como en cada movilización, Felipe de la Cruz y Vidulfo Rosales, quienes no tienen un familiar entre los desaparecidos, pero ...
Las organizaciones sociales que los acompañaron repitieron todas las consignas.
Las organizaciones sociales que los acompañaron repitieron todas las consignas. (Araceli López)

Ciudad de México

Ayer cumplieron dos años recorriendo las calles de la Ciudad de México para exigir justicia. Ayer caminaron por dos horas desde el Ángel de la Independencia al Zócalo acompañados de quienes regularmente marchan a su lado. Ayer pidieron una vez más que les regresaran a sus hijos.

Los padres de familia de los 43 normalistas de Ayotzinapa llegaron poco después de las 4 de la tarde. Portaban los mismos cartelones con las fotografías de sus hijos que después de la noche de Iguala llevan consigo como si fuera una prenda más en su vestimenta.

A las 4:20 de la tarde comenzaron a avanzar todos los contingentes que desde las 3 empezaron a congregarse y que abarrotaron un carril de Paseo de la Reforma.

Los padres de las víctimas encabezaron el contingente principal, en el que también estuvieron, como cada movilización, Felipe de la Cruz y Vidulfo Rosales, quienes no tienen un hijo entre los desaparecidos, pero han sido de los rostros más visibles de ese movimiento.

El vocero y el abogado daban entrevistas mientras los padres de familia lanzaban consignas contra los gobiernos federales, estatales y municipales. No se escuchó y no se ha escuchado en estos dos años alguna contra el crimen organizado que se llevó a sus hijos la noche del 26 de septiembre de 2014.

El pase de lista del uno al 43 tampoco faltó. Las organizaciones sociales que los acompañaron repitieron todas las consignas, y ayer se escucharon fuertes, muy fuertes, más que en mucho tiempo, porque muchas de las últimas marchas perdieron fuerza.

Ayer, la CNTE, los telefonistas, el SME, Atenco, el Frente Popular Francisco Villa, y estudiantes del Politécnico, la UNAM y la UACM, así como del partido Morena acompañaron a los padres de familia y a los normalistas de Guerrero a la marcha. Los autodenominados anarquistas no faltaron. Por un momento toda la movilización ocupó ambos sentidos de Reforma.

El Gobierno de la Ciudad de México aseguró que, en los dos años de la tragedia de Ayotzinapa, se congregaron 8 mil. Los concertadores de la Secretaría de Gobierno local informaban durante el trayecto que eran 12 mil. Para las 6:20 de la tarde que comenzaron a arribar al Zócalo, los organizadores decían que todavía había contingentes sobre Reforma a la altura del llamado antimonumento.

El cálculo se complicó más porque ahora los manifestantes ocuparon el circuito del Centro Histórico. Estos días se lleva a cabo la semana de la ciencia y la tecnología y carpas ocupan la plancha del Zócalo.

En el cruce de Eje Central e Hidalgo las autoridades colocaron vallas como precaución, medida que también tomaron los establecimientos comerciales en Madero bajando las cortinas. Eso no evitó que los encapuchados de siempre realizaran pintas en bancos y detonaran unos cohetones.

La Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México desplegó un operativo de vigilancia de aproximadamente 2 mil 500 elementos que se enfocaron en acompañar a los manifestantes, pues de acuerdo con el gobierno local, se acordó "no establecer contención policiaca".

A las 6:50 de la tarde comenzó el pronunciamiento en un templete que instalaron entre Palacio Nacional y el Antiguo Palacio del Ayuntamiento. Colocaron 43 sillas en el escenario y Epifanio Álvarez fue el primero en hablar: "A esta hora, hace dos años nuestros hijos estaban a salvo".

"No tenemos miedo, daremos la vida por nuestros hijos, y lo hemos gritado y lo seguiremos gritando, caminaremos junto con ustedes por las calles gritando: queremos a los 43 y a los miles que están desaparecidos.

"Dos años de un gran sufrimiento para los padres, dos años donde nos han ofrecido dinero de parte del pinche Gobierno, pero aquí estamos, campesinos, pobres, pero honrados", exclamó.

Le siguieron seis padres de familia más con los pronunciamientos que no han dejado en estos dos años: rechazo a la "verdad histórica", castigo a los culpables, investigación contra Tomás Zerón, "no nos dejaremos vencer", "no queremos otro peritaje", "no confiamos en el gobierno"...

"No vamos a descansar hasta que se castigue a los responsables. Nosotros no vamos a descansar hasta saber la verdad, hasta saber el paradero de nuestros hijos", enfatizó Maximino Hernández.

"Para nosotros es un día más de dolor, de tristeza, de rabia, de coraje, por no poder abrazar a nuestros hijos. Desgraciadamente les pasó lo peor, la desaparición... No nos dejen solos porque este lucha no ha terminado", pidió Mario César González antes de dejarle el micrófono a Vidulfo Rosales y Felipe de la Cruz, quienes cerraron el mitin, no sin antes anunciar que una representación de los padres se encontraba también manifestándose en Cancún, Guadalajara, y Lázaro Cárdenas.

"No vamos a conmemorar, vamos a protestar, vamos a luchar y vamos a derrotar a este gobierno podrido, no podemos conmemorar nada, sino todo lo contrario", aseveró el vocero de los padres de familia.

"Seguiremos caminando hasta encontrar a nuestros 43 compañeros (...) si el gobierno apostaba al olvido, queremos decirle que aquí estamos", secundó el también abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.

Faltaban unos minutos para las 8 de la noche y los organizadores anunciaron la conclusión de su mitin, no sin antes entonar el himno de la CNTE. El cielo que amenazó con lluvia todo el trayecto respetó el andar y las consignas.

"Terminó este mitin, pero no la lucha. Mañana martes ofrenda a los caídos en Iguala", anunció Rosales.