CRÓNICA | POR JUAN PABLO BECERRA-ACOSTA

El #20Dmx, marcha entre aplausos y leves zacapelas

Reforma energética

Intelectuales, académicos, estudiantes y activistas protestaron ayer contra los cambios promulgados por Peña Nieto.

Convocados a través de las redes sociales por artistas —como Daniel Jiménez Cacho—, intelectuales y académicos —como Lorenzo Meyer y John M. Ackerman—, periodistas y activistas —como Epigmenio Ibarra—, así como estudiantes —de la UNAM en su mayoría—, alrededor de tres mil personas marcharon ayer desde la Columna de la Independencia rumbo al centro de la ciudad para protestar contra la reforma energética.

Al final, los manifestantes decidieron terminar la marcha frente al Palacio de Bellas Artes (no en el Zócalo como estaba previsto), donde realizaron un mitin en el cual informaron que el día 18 de cada mes, durante los primeros nueve meses de 2014, efectuarán una marcha para respaldar la consulta popular a la que la izquierda pretende convocar en 2015.

—¿No es un poco tarde para estas movilizaciones? El Presidente ya firmó la reforma energética... —se le preguntó a Jiménez Cacho.

—Bueno, sí, algo tardía tal vez —reconoció—, pero nunca es tarde. Nosotros, como artistas, vamos a sumarnos a la iniciativa de Cuauhtémoc Cárdenas para que haya una consulta popular en 2015...

—Somos apenas un puñado, pero con este puñado comenzamos esta lucha... —dijo el productor de televisión Epigmenio Ibarra.

La manifestación transcurrió sin incidentes hasta que estaba por concluir el mitin, cuando un grupo de jóvenes, la mayoría con capuchas y paliacates en los rostros, exigió que les dieran la palabra. Los organizadores no les permitieron subir al templete y los jóvenes arremetieron verbalmente contra ellos.

Posteriormente los llamados anarquistas decidieron dirigirse hacia el Zócalo por la calle de Francisco I. Madero, pero ahí se toparon con policías capitalinos que impidieron su avance. Durante más de media hora se produjeron algunas escaramuzas sin consecuencias.

Pero, antes de eso, era la marcha de los aplausos. La marcha en la que la gente aplaudía como forma de repudio. Eso en la vanguardia. En la retaguardia era la marcha en la que muchos se volverían groseros, según decían, por culpa... del Presidente:

—¡Peña-culero, por-tu-culpa-soy-grosero!", coreaba un contingente de chavos risueños que entonaba otros coros parecidos: "¡Peña-Mancera, la-misma-chingadera!".

Era la marcha de ocurrencias furiosas plasmadas en pancartitas: "A madrazos nos metieron la reforma, a madrazos la sacamos".

Pero no, no había golpes, era una protesta tranquila convocada en redes sociales bajo el hashtag #20Dmx. Eso sí, cuando la muchedumbre pasaba frente al Senado, en Reforma e Insurgentes, los legisladores se llevaban una andanada de mentadas de madre y coros futboleros: "¡Culeeeeros! ¡Culeeeeros!", les espetaban, aunque en realidad ahí adentro no había ni un solo senador.

Luego retornaba la calma y surgían más cartulinas y mantas escritas donde los inconformes seguían dándole vuelo a la creatividad:

Peña Nieto y Miguel Ángel Mancera aparecían en un falso póster de película que anunciaba: "Dos tipejos de cuidado", en alusión a aquella película de mariachis Dos tipos de cuidado.

El jefe de Gobierno también era caracterizado como Hitler y Peña Nieto era equiparado con Pinochet ("Peñashit", le ponían en un dibujo).Pero todo en calma. La mayoría era gente serena. Ecuánime...

—Es la manifestación hipster del día, se vino toda la colonia Condesa... —bromeaban dos fotógrafos en referencia a la vestimenta de izquierda bonita que portaban algunos, esa ropa bohemia, holgada, pero de marca.

Todo en paz, hasta que los llamados anarquistas (alrededor de 50) se lanzaron a correr por Madero rumbo al Zócalo. La calle, que ya es peatonal desde hace tiempo, estaba repleta de transeúntes navideños que, despavoridos, abrían paso a los chavos ataviados de negro que solo pudieron llegar hasta Isabel la Católica.

Ahí se toparon con una doble valla de policías capitalinos que, a punta de escudos, impidieron que siguieran adelante. Durante más de media hora hubo varias pequeñas zacapelas entre ambos bandos, pero con más ímpetus que violencia. Más gritos que golpes o proyectiles. Más tensión que refriegas.

La marcha del #20Dmx, entre aplausos, cartulinas y... leves choques.