Malinformaron a obispos sobre eutanasia: Mancera

Asegura el jefe de Gobierno que no se contravienen las leyes eclesiásticas.
Miguel Ángel Mancera, gobernante de la Ciudad de México.
Miguel Ángel Mancera, gobernante de la Ciudad de México. (Jesús Quintanar)

México

El jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, aseguró que los obispos fueron malinformados sobre la aprobación de la eutanasia en la capital, pues lo que se avaló fue el derecho a la muerte digna y se tendrá que armonizar con la Ley de Voluntad Anticipada, hecho que, aseguró, está autorizada con una bula papal.

“Lo que hay en Ciudad de México y lo que se ha manejado, simple y sencillamente es la voluntad anticipada, la cual ni siquiera tiene un enfrentamiento con el plano ético religioso; quizá, malinformaron. Hubo un espacio de ausencia de información precisa para los señores obispos”, dijo.

En este sentido, aseguró que no es ninguna contravención a las leyes eclesiásticas la voluntad anticipada, porque únicamente se deja de dar vida artificial a quien en condiciones naturales ya no podría gozar de la misma.

“Vale la pena que se tenga una información precisa, nunca se ha aprobado la eutanasia, figura que significa privar de la vida a una persona sin que estén dadas las condiciones de salud ni mucho menos de pérdida natural de la vida misma”, insistió.

Mencionó que la voluntad anticipada es un apunte humanitario para no prolongar el sufrimiento de manera artificial, y eso “no lo sanciona ni siquiera la Iglesia porque hay una autorización expresa de una bula papal”.

El pasado jueves, la Asamblea Constituyente aprobó agregar el derecho a la muerte digna en el artículo 11, inciso a, de la Constitución de Ciudad de México.

A propuesta del perredista, Jesús Ortega se incluyó este concepto que el propio legislador explicó: “Corresponderá a la Asamblea Legislativa decidir en qué circunstancias aplicará, además de que tendrán que armonizar lo aprobado con la Ley de Voluntad Anticipada, que ya existe en la capital”.

A esta aprobación reaccionó la Arquidiócesis de México y afirmó que es “inconcebible, y a todas luces inmoral”, que el Constituyente haya convertido en derecho lo que en realidad es un delito. Con esa decisión, indicó, confirma el título ganado en los últimos años de “ciudad asesina”.

Por medio del Sistema de Información de la Arquidiócesis, destacó que “si la ciencia dictamina que una persona está viva y dejan de suministrarle la ayuda necesaria para que continúe viviendo, en el fondo se comete el delito de asesinato, aunque lo disfracen de que no se está matando, sino dejando morir a la persona”.