“Se llevan pesado aquí las legisladoras”

Entre gritos de “provocadores”, “asesinos” y “porros”, PRI, PAN y PRD entablaron una “guerra” de mantas en el pleno de San Lázaro.
La sesión de ayer.
La sesión de ayer. (Especial)

México

La crispación se coló hasta el pleno de la Cámara de Diputados, donde legisladores del bloque PRI-PVEM y sus contrapartes de las izquierdas protagonizaron una “guerra” de mantas e intercambiaron epítetos de todo calibre, hasta que el ecologista Tomás Torres, en funciones de presidente, dio por terminada la sesión.

—¡Eres una pendeja! —tronó la priista Laura Barrera contra alguna de las diputadas que irrumpieron en la tribuna enarbolando una manta con la leyenda “EPN, ¡¡¡Renuncia ya!!! Ayotzinapa Vive”.

—¡La pendeja eres tú! —respondió en automático la perredista Socorro Ceseñas, aferrada todo el tiempo a la pancarta.

El joven panista Juan Pablo Adame resumiría después en su cuenta de Twitter ese diálogo: “Se llevan pesado aquí las diputadas”.

La Cámara se disponía a discutir en la sesión de ayer un proyecto de reformas a la Ley General de Bibliotecas, pero los oradores de PRD, Movimiento Ciudadano y PT aprovecharon cada intervención para cuestionar la compraventa de la residencia de Angélica Rivera, esposa del presidente Enrique Peña Nieto, en Lomas de Chapultepec.

De pie frente a sus curules, decenas de priistas lanzaban arengas y rechiflas a sus pares de las izquierdas, y exigieron a Tomás Torres llamar al orden e instruir a los legisladores a centrar sus discursos en el tema a debate.

Pero fue la intervención de la diputada Luisa María Alcalde, de Movimiento Ciudadano, la que encolerizó a priistas y verdes, que al unísono intentaban silenciar los señalamientos a Peña Nieto y su cónyuge por la llamada Casa Blanca.

“Escucho muchísimos gritos, agresiones de aquí enfrente de la tribuna, pero lo que les digo es lo siguiente: no entiendo por qué les molesta hablar sobre la Casa Blanca; si no hay nada que esconder, vengan aquí a debatirlo”, desafiaba la ex lideresa de los jóvenes de Morena.

La priista Angelina Carreño censuró el discurso incendiario de Alcalde y remarcó: “En esta soberanía estamos discutiendo temas de relevancia nacional; yo quisiera que tuviéramos respeto al espacio que ocupamos aquí y que si tenemos que hacer declaraciones de cualquier integrante de la farándula, del mundo del espectáculo que no es servidor público, las hagamos en TV Notas”.

Alrededor de 10 legisladores de izquierda, encabezados por Socorro Ceseñas, Manuel Huerta, Gerardo Villanueva, Loretta Ortiz y Alfonso Durazo, irrumpieron entonces con su manta en la tribuna, sin interrumpir la sesión, pero el orador en turno, el priista Miguel Ángel Aguayo, demandó el retiro de los inconformes para iniciar su posicionamiento.

Torres tomó la decisión unilateral de terminar la sesión, pero enseguida subió también a la tribuna un grupo de priistas y, entre empujones y jaloneos, extendió una lona con la frase “AMLO=Mazón=Abarca=
Investigación”, justo al lado.

Los gritos de “asesinos”, “provocadores” y “porros” se extendieron por varios minutos, hasta que el coordinador priista Manlio Fabio Beltrones se desplazó hasta la curul de su homólogo perredista Miguel Alonso Raya para pactar el fin de las hostilidades.

Priistas, panistas y perredistas trasladaron su batalla a conferencias de prensa por separado para dar sus versiones de los hechos. Según las diputadas del PRD, la aguerrida legisladora Laura Barrera las llamó también “chachas” y “sirvientas”, pero Martha Lucía Mícher salió así al paso de los pretendidos agravios:

“Si la diputada Laura cree que nos ofende a las mujeres de izquierda diciéndonos que somos chachas y sirvientas, se equivoca. No nos ofende. A quien tiene que pedirle una disculpa es a quienes realizan este trabajo digno y que lo hacen con toda la dedicación”, dijo.