L12 no tiene fallas estructurales: supervisores

El representante de la firma Ipisa que fue una de las supervisoras de la obra, Luis Bernardo Rodríguez, aclaró que ésta cumplió con la normatividad, pues se realizó con base al proyecto presentado.
De un debate técnico entre peritos, legisladores locales obtendrán conclusiones sobre las verdaderas causas de las fallas que se presentaron en la Línea 12 del Metro y de ahí se emitirán recomendaciones y se determinarán posibles responsabilidades.
El consorcio supervisor de la L12 dijo que si hay fallas es con la vía y el tren, más no algo que tenga que ver con lo estructural. (Cuartoscuro-Archivo)

Ciudad de México

El consorcio que supervisó la obra electromecánica de la Línea 12 del Metro afirmó que la obra civil cumplió con la normatividad internacional y nacional, y que el trazo de las curvas, donde se originó el desgate ondulatorio, lo avaló el Proyecto Metro y el Sistema de Transporte Colectivo.

Por ello, el representante de la empresa Ipisa, una de las supervisoras de la obra, Luis Bernardo Rodríguez, negó que haya fallas estructurales y dijo que si hay problemas, es con la vía y el tren.

Al reunirse con la Comisión Especial de la Asamblea Legislativa, los representantes del consorcio, integrado por las empresas Ipisa, Litsa, Iyacsa e Imsa aclararon que no tenían la responsabilidad de supervisar el sistema de vías o rieles, y que por ello no detectaron anomalía alguna.

Rodríguez señaló que la empresa a la que representa se encargó únicamente de que el proyecto ejecutivo se cumpliera con la normatividad vigente y con la ingeniería básica, es decir, supervisaron que el proyecto se realizará exactamente como se presentó.

Aclaró que el proyecto ejecutivo del Metro fue elaborado y ejecutado por el consorcio constructor que conforman ICA, Alstom y Carso, y que la obligación de Ipisa fue la revisión del sistema electromecánico, como el mando centralizado, los sistemas de telecomunicación y peaje.

Agregó que los alcances del proyecto ejecutivo civil eran, estudios preliminares, anteproyectos, así como la ingeniería topográfica, geotécnica, estructuras, hidráulica, eléctrica y sanitaria.

Los representantes del consorcio supervisor de la obra aseguraron que el problema que obligó a la suspensión del servicio en 11 de las 20 estaciones de esa línea se debe "a los tipos de trenes y a las vías", algo en lo que no tuvo nada que ver el consorcio supervisor.

Rodríguez precisó que se hicieron diversas observaciones que fueron enviadas al consorcio constructor para su corrección, y éste emitía las correcciones al PM, que a su vez ordenaba que se sumaran al proyecto para su construcción.

Ante los cuestionamientos del panista Héctor Saúl Téllez, quien criticó que no hubieran detectado fallas en la Línea 12, Rodríguez insistió en que Ipisa no participó en la construcción, "y sólo verificó en gabinete que el proyecto ejecutivo cumpliera la normatividad nacional e internacional".

A su vez, el representante de Litsa, Iyacsa e Imsa, José Gutiérrez, reveló que el contrato original que signaron con el PM, el 26 de febrero de 2009, fue por 175 millones de pesos, aunque finalmente, y debido a diversas ampliaciones, se elevó a 240 millones de pesos para esas tres empresas.