Avalan diputados tercer dictamen energético

"Testigos sociales" intervendrán como observadores en procesos de contratación que se consideren relevantes o de alto impacto.
Los diputados del Partido Verde Rubén Acosta y Arturo Escobar.
Los diputados del Partido Verde Rubén Acosta y Arturo Escobar. (Héctor Téllez)

México

El pleno de la Cámara de Diputados aprobó con 331 votos a favor, 132 en contra y una abstención las nuevas leyes de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) incluidas en el tercero de los seis dictámenes de legislación secundaria en materia energética.

Hasta el cierre de esta edición, los legisladores habían admitido solo una de las 584 reservas, con la cual introdujeron la figura de "testigos sociales" para intervenir como observadores en los procedimientos de contratación considerados relevantes o de alto impacto, emitir un testimonio final con observaciones y recomendaciones, así como notificar las eventuales irregularidades.

Dicho mecanismo se suma a la designación de auditores externos y la creación de la Unidad de Responsabilidades encargada de determinar y sancionar actos de corrupción al interior de ambas empresas.

Entre los aspectos más polémicos de la nueva legislación destaca el visto bueno a Pemex y a la CFE para destinar sus ingresos excedentes a cubrir pasivos laborales, como un primer paso para aprobar el viernes las disposiciones para convertir dichos compromisos en deuda nacional soberana.

El debate en lo particular de ese tema se prolongó por más de cuatro horas, tras la votación en lo general, en la que el PRI, PAN, PVEM y Nueva Alianza impusieron nuevamente su mayoría sobre el bloque PRD-Movimiento Ciudadano-PT.

La legisladora panista Eufrosina Cruz registró la única abstención en el tablero electrónico del recinto.

El dictamen de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados dispone la transformación de Pemex y la CFE en empresas productivas del Estado mexicano y propiedad exclusiva del gobierno, para dejar atrás su calidad de paraestatales.

Incorpora asimismo un adendum para establecer el autogobierno de ambas empresas en materia de deuda y presupuesto.

Con ello, los respectivos consejos de administración de Pemex y de la CFE podrán autorizar, sin intervención de la Secretaría de Hacienda, sus proyectos de presupuesto anual, políticas de inversiones y endeudamiento, estructura orgánica, tabuladores y medidas de austeridad, entre otras decisiones.

Todo ello, bajo los principios de legalidad, honestidad, eficiencia, economía, racionalidad, transparencia, control y rendición de cuentas en la administración de sus bienes y recursos.

Ambas empresas gozarán en lo sucesivo de autonomía técnica, operativa, presupuestal y de gestión, a partir de la cual definirán políticas, lineamientos y visión estratégica, así como planes de negocios con un horizonte a cinco años.

Al fundamentar el dictamen en tribuna, el priista Marco Antonio Bernal, presidente de la Comisión de Energía, sostuvo que las nuevas leyes de Pemex y CFE son parte esencial del proceso de transformación del sector energético.

Afirmó que el dictamen recoge más de un año de intenso de diálogo y debates, "en el que todas las voces fueron escuchadas e incluidas para fortalecer el sector energético sobre la base del respeto irrestricto a la soberanía nacional, de modo que se garantice la propiedad de la nación y la rectoría del Estado".

El también vicecoordinador priista agregó que la transformación de Pemex y CFE en empresas productivas del Estado constituye un aspecto central de la reforma, pues al abrir las industrias eléctrica y de hidrocarburos a la participación del sector privado, es preciso fortalecer los organismos y darles las condiciones necesarias para competir exitosamente.

El pleno de la Cámara de Diputados se alistaba para votar el proyecto en lo general y en lo particular durante las primeras horas de este jueves para devolverlo al Senado con las modificaciones aprobadas.