Constitución de la CdMx será una ley más: Diego Valadés

En entrevista en 'El asalto a la razón', el constitucionalista considera más representativa la ALDF que el Constituyente, que será conformado con designaciones del poder constituido.
El ex procurador Diego Valadés publicó un proyecto para hacer más comprensible la normatividad.
El ex procurador Diego Valadés publicó un proyecto para hacer más comprensible la normatividad. (Martín Salas)

México

La Constitución de la Ciudad de México será una ley más, debido a que la conformación política ya está determinada por la Carta Magna del país en su artículo 122, aseguró el constitucionalista, Diego Valadés.

Ya que ninguna de las características que disponga la nueva ley puede contravenir a la Constitución, puede decirse que únicamente establecerá algunas reglas respecto a la ciudad, según explicó en El asalto a la razón, con Carlos Marín.

Además de cuestionar la conformación de la Asamblea Constituyente, debido a que tiene a 40 personas designadas por los poderes ya constituidos, quien fuera procurador de la República en 1994 consideró que el margen jurídico que se le da a la Asamblea Constituyente es poco.

“El problema es que la Constitución, el artículo 122, dispone  en términos muy detallados cómo debe organizarse el país, políticamente hablando, incluido el DF.

“Pongamos en contraste, la constitución argentina, simplemente confirió autonomía a la ciudad de Buenos Aires y determinó que esa ciudad haría su propia constitución.

“Pero no le dijo cómo, no le dijo qué contenidos”, explicó.

—Y aquí el 122 sí lo dice.

—Lo dice todo. De modo que la Constitución de la Ciudad de México va a ser una Constitución reglamentaria de lo que ya dice la Constitución federal sobre esto.

—En ese sentido parecerá más bien ley secundaria, ¿estoy bien?

—Así es. Entre otras cosas se cometieron errores, por eso no estoy diciendo la Ciudad de México, sino Ciudad de México. Antes decíamos la ciudad de México, porque era una ciudad llamada México.

“En el artículo 122 constitucional se establece la forma de gobierno de la Ciudad de México, la conformación de la legislatura, el método de elección del jefe de Gobierno, la división territorial, entre otras características de su conformación política.

“Es decir, que no se podrán modificar estos rubros y prácticamente el orden jerárquico se mantendrá igual.

“En el caso de las delegaciones ya está determinado que serán alcaldías integradas por un alcalde y por un concejo, electos por votación directa.

“Además, las modificaciones que se hicieron para elaborar la Constitución política —publicadas el 29 de enero— también contemplaron qué deberá establecer la Constitución Política de Ciudad de México, como la competencia de las alcaldías, el periodo y el método de postulación del alcalde, entre otros términos”, precisó.

Quien también fue ministro de la Suprema Corte explicó que se modificaron 51 artículos con la reforma para la Ciudad de México. Esto con el fin de eliminar de las leyes el nombre Distrito Federal y que adquiriera su nuevo titulo.

Diego Valadés también resaltó lo atípico de la conformación de la Asamblea Constituyente, esto debido a que está integrada por 40 personas que representan a los poderes ya constituidos, es decir, Presidencia, Congreso y el Gobierno capitalino.

“Es una asamblea integrada por 60 personas elegidas y 40 designadas, es la primera vez que conozco que hay representantes de los poderes constituidos. Es una contradicción en sus términos”, dijo Valadés.

La Asamblea Constituyente estará integrada por seis representantes de la Presidencia, seis del jefe de gobierno y 12 de cada una de las cámaras federales.

El resto de los asambleístas será electo como si fueran a competir por algún cargo legislativo.

“Es la primera vez que se constituye un órgano así, en 1917 todos fueron elegidos. Es más representativa la ALDF que la Asamblea Constituyente. El hecho que haya personas designadas por el poder constituido en la Asamblea, hace que sea nombrado por una expresión simbólica, pero no real”, aseguró.

—Con esa característica especial que usted define, ¿qué tan saludable es que no todos sean abogados?

—No tienen por qué serlo. Una Constitución es el resultado de una deliberación política popular y ninguna Constitución ha sido hecha solo por abogados. Ha habido constituyentes donde ha prevalecido el número de abogados, pero no es necesario ni es lo habitual. Después de todo, el derecho no es otra cosa más que sentido común.

El constitucionalista explicó que dentro de las ventajas que tiene el que se haga una Constitución en la Ciudad de México es que podrán incluir de una manera más explícita los derechos sexuales y reproductivos.

Hasta ahora únicamente están contemplados en el Código Penal y no de una manera expresa.

“Se van a tener avances en derechos humanos, por una razón: la Constitución establece el mínimo de derechos y las leyes ordinarias pueden crear más derechos. Y eso sí será un buen ejemplo en el caso de la nueva Constitución”, detalló.

En ese sentido consideró que deberá aprovecharse la posibilidad de ampliar los derechos humanos.

Sin embargo, lamentó que la Ciudad de México no tiene un régimen jurídico específico contrario al caso de los municipios y los estados. Si bien no es un Distrito Federal y ya es una entidad federativa, no es un estado.

Reorganización

Además de las consideraciones sobre la Asamblea Constituyente, Diego Valadés presentó un proyecto conjunto que tiene con el doctor Héctor Fix Fierro, que se publicó con el nombre de Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, texto reordenado y consolidado.

Explicó que el proyecto, en el que colaboraron otros investigadores del Instituto de Investigaciones Jurídicas, tiene por objeto hacer una Constitución más accesible y comprensible que la actual.

Se propuso un orden de los temas y las instituciones que se han creado desde 1917 tengan un lugar más adecuado y no aquél que ha derivado de las modificaciones que ha sufrido la gran parte de los artículos de la Carta Magna.

El texto original no se modifica y únicamente se coloca un texto aparte para plantear las modificaciones legales que se requieran, sin que baste una mayoría simple para modificar su contenido con lo que se garantiza que los cambios permanezcan más tiempo.

“Nos interesa esto porque en 2018, uno de los grandes temas de discusión es si se va a hacer un nuevo texto de la Constitución. Máxime teniendo el precedente de que ya hubo un Constituyente para la Ciudad de México.

“Y si fuéramos en 2018 a elaborar una nueva constitución, porque no se hubieran hecho las adecuaciones suficientes a la actual, estaríamos en un gran conflicto o estaremos en un gran conflicto, porque el país está totalmente polarizado. Construir una Constitución en estas condiciones es un riesgo que debemos evitar”, explicó.