Diputados logran consenso en Ley General de Transparencia

Juan Isidro del Bosque, secretario de la Comisión de Transparencia y Anticorrupción explicó que esta será la "última gran reforma" de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión.
Diputados durante una sesión en el Congreso de la Unión.
Diputados durante una sesión en el Congreso de la Unión. (Cuartoscuro)

Ciudad de México

Las fracciones parlamentarias en la Cámara de Diputados lograron un consenso al cien por ciento sobre la Ley General de Transparencia y solo afinan los últimos detalles para votarla después de Semana Santa.

Así lo afirmó el legislador priista Juan Isidro del Bosque, secretario de la Comisión de Transparencia y Anticorrupción en el Palacio de San Lázaro, al subrayar que ésa será la última gran reforma de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión.

“El consenso es total, se va a votar pronto y creo que va ser de los últimos trabajos de esta legislatura, en donde se va a cerrar con broche de oro con la Ley de Transparencia y Anticorrupción. Creo que en esta legislatura histórica no debemos dejar ‘un pelito en la sopa’; teníamos que haber atacado este problema y lo vamos a hacer verticalmente”, puntualizó.

Del Bosque reconoció la dificultad de acercar posiciones y homologar criterios entre las fuerzas políticas representadas en el Congreso de la Unión, pero expresó su agradecimiento a la disposición de las bancadas para consensuar la reforma. “A pesar de nuestras diferencias ideológicas, hay una unificación de criterios, en donde todos estamos de acuerdo, porque esto debía cambiar y va a cambiar para bien de México”, explicó.

En entrevista, declaró que la transparencia es condición necesaria de cualquier régimen democrático, por lo que es urgente sacar a México del “penoso último lugar” en esa materia entre los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El legislador veracruzano dijo que la nueva legislación obligará a rendir cuentas a todos los entes y poderes públicos, partidos políticos, sindicatos e incluso personas físicas y morales que ejerzan recursos del erario.

“La clase política se encuentra estigmatizada como gran centro de corrupción, pero no debemos olvidar que también existen particulares que corrompen y para que exista un ser corrupto, debe ser corrompido. Aquí debemos atacarlo en todos los niveles públicos y privados, donde absolutamente nadie esté fuera de una vigilancia y un ataque a la corrupción: nadie debe estar fuera de esto”, concluyó Del Bosque.