Ley del Agua es “un robo a la nación”, advierte Alonso Raya

El coordinador de los diputados federales del PRD dijo que dicho proyecto deja en manos de particulares la explotación, el uso, la disposición y el aprovechamiento de los recursos hídricos.
Miguel Alonso Raya, coordinador del Grupo Parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados.
Miguel Alonso Raya, coordinador del Grupo Parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados. (Tomada de Twitter / @DiputadosPRDmx)

Ciudad de México

El coordinador de los diputados federales del PRD, Miguel Alonso Raya, advirtió que el proyecto de Ley General del Agua "es un robo desvergonzado a la nación y a los mexicanos, pues deja en manos de particulares la explotación, el uso, la disposición y el aprovechamiento de los recursos hídricos".

Ello nulifica en los hechos el derecho humano al agua, al permitir su acaparamiento por parte de agentes privados, a quienes además se concede la posibilidad de traficar con los títulos de concesión, incluso en zonas de baja disponibilidad del recurso, denunció.

Sostuvo que una de esas formas de acaparamiento son los trasvases o explotación, uso o aprovechamiento de aguas nacionales trasladadas de una cuenca por particulares, lo que les permitiría sobreexplotar el agua del país durante 30 años con derecho a prórroga.

"Los trasvases deben ser la excepción y no la regla, y ser realizadas únicamente por las autoridades del agua a efecto de garantizar el abasto a la población de zonas donde haya escasez", dijo.

Advirtió, además, sobre la prórroga de concesiones a particulares hasta por 60 años con opción a tenerlas nuevamente cuantas veces quieran, con lo cual prácticamente se les regalan los recursos hídricos para acapararlos, comercializarlos y especular con su precio indefinidamente.

"Mediante esas concesiones, la ley otorgaría a empresas privadas el derecho a la explotación del agua por el largo tiempo determinado en la misma con la posibilidad de que esta sea refrendada", agregó.

Alonso Raya acusó al PRI y al PAN de actuar con una premura inexplicable, sin respetar los tiempos y etapas del proceso legislativo en la elaboración del dictamen, así como tampoco las propuestas y observaciones de los grupos parlamentarios hechas desde hace años a través de iniciativas íntegras de ley o de reformas parciales a la normatividad existente.

"Es el mismo procedimiento que se ha seguido con otras reformas del Ejecutivo Federal en materia de trabajo y energía, por ejemplo, que no son otra cosa más que el abandono de las facultades y atribuciones del Estado mexicano para beneficiar, en cambio, a unas cuantas empresas nacionales y extranjeras", indicó.

Insistió en que la Ley General de Aguas que pretende imponer el Ejecutivo es una transgresión a la misma Constitución, pues nulifica el derecho humano al agua.

"El proyecto del Ejecutivo vela únicamente por intereses de particulares y deja de lado los costos económicos, sociales y ambientales: quienes pretendan, por ejemplo, explotar el gas Shell con la cuestionada práctica del fracking, podrán usar agua incluso de otras cuencas sin importar los perjuicios que en todos los órdenes ocasionarían tanto a la cuenca de la cual extraen el líquido como en aquélla donde apliquen esta técnica", dijo Alonso Raya.