Urgen a legislar contra discriminación y derechos humanos

En cuanto al veto, por una parte señalan que es bueno que el Ejecutivo analice y resuelva las observaciones sobre el conflicto de poderes y autonomía de los organismos que se crean.

Monterrey

Luego de que el Estado vetara la Ley contra la Discriminación y la Ley que crea el Consejo Estatal de Derechos Humanos, defensores y activistas de grupos vulnerables coincidieron en que es urgente que Nuevo León cuente con legislación en esos temas.

Voceros de grupos de defensa a pueblos indígenas, mujeres que sufren violencia doméstica y de la comunidad LGBT, advirtieron que la zona metropolitana de Monterrey tiene un grave problema de discriminación, por lo que hicieron un llamado al Congreso local y al Gobierno Estatal a que avancen en acuerdos para que ambas las leyes entren en vigor.

Alicia Leal, fundadora de la organización Alternativas Pacíficas A.C, expresó que aunque urge una legislación en el tema, es favorable que se hayan vetado las leyes para que el Legislativo analice y resuelva las observaciones sobre el conflicto de poderes y autonomía de los organismos que se crean.

"A mí sí me parece el veto un ejercicio importante a realizarse y me parece que el Ejecutivo está en todo su derecho de revisar a cabalidad si hay conflictos o no, y es lo que más conviene sobre todo para garantizar en el tema de la Comisión de Derechos Humanos, que esta comisión sea más autónoma y más ciudadana", comentó.

Agregó que el Congreso debe aprender de los aciertos y errores que han tenido otros estados al homologar estas leyes federales, además, es necesario aterrizar en acciones concretas lo que estipula la ley para que no sea letra muerta.

"Si no empieza el Estado por aplicar la ley vamos a caer otra vez en tener una ley que no sirve más que para archivo y la parte donde se falla en realidad es la aplicación de las leyes porque no construimos capacidad de respuesta", dijo Leal.

Por su parte, Galileo Hernández, defensor de pueblos indígenas, recordó que existe un grave problema de discriminación que impacta en los sectores vulnerables en el ámbito laboral, escolar y de impartición de justicia.

"Nosotros como estado de Nuevo León somos los últimos en atender este problema, siendo que Nuevo León (...) en la encuesta nacional sobre discriminación, la última encuesta, salimos muy mal parados en ese sentido, en donde la zona metropolitana es la que más discrimina", apuntó.

Por lo tanto, dijo, urge que se aplique la ley para prevenir, combatir y eliminar la discriminación en Nuevo León, pero acompañada de modificaciones en otros ordenamientos jurídicos y en reglamentos que doten de operatividad a ese reconocimiento general de la ley.

Mariaaurora Mota Bravo, representante la asociación Genero, Ética y Salud Sexual AC (Gessac), admitió que existen áreas de oportunidad en las leyes que se aprobaron en Congreso y cuestionó que no se haya tomado en cuenta al Ejecutivo, o a la sociedad organizada que desde hace más de 10 años lucha a favor de los derechos humanos y contra la discriminación.

En el caso de la Ley que crea la CEDH, vio especialmente incongruente que se quiera integrar a un representante del Congreso al Consejo Estatal, pues se trata de una intervención de poderes que rompe con el esquema de la democracia.

"Este veto también indica que hay una falta de comunicación entre el Congreso y el Ejecutivo, y también con las organizaciones de la sociedad civil, el Congreso está actuando de forma aislada.

"Nosotros no hicimos ningún tipo de protesta, ningún tipo de comentario porque decíamos: 'que salga la ley como salga, no importa, ya es una urgencia, después haremos las modificaciones que sean necesarias', porque somos el único estado que no tiene ley contra la discriminación", dijo.