Mexicanos reclamamos justicia y verdad: CNDH

El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos dijo que las manifestaciones son una expresión de hartazgo ante la impunidad.
El presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, en la entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos 2014.
El presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, en la entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos 2014. (Milenio Digital)

Ciudad de México

El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, consideró que "los oprobiosos hechos de Iguala y Tlatlaya no son producto de una generación espontánea", dijo que "las condiciones que los propiciaron se gestaron paulatinamente desde hace tiempo" y señaló que los mexicanos "tenemos un reclamo de justicia y de verdad".

Con motivo de la entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos 2014, frente al presidente Enrique Peña Nieto, el ombudsman nacional dijo que "los derechos humanos están en crisis en algunas regiones de nuestro país" y expresó los cuestionamientos que han surgido tras los hechos registrados en Iguala, Guerrero.

"¿Dónde estaban las instituciones de seguridad del Estado que debían prevenir los riesgos y amenazas a la seguridad interior y al orden público?, ¿Qué hacían las autoridades competentes de los distintos órdenes de gobierno cuando acontecían esos deleznables episodios?, ¿cómo pudimos llegar a tal grado de deterioro social e institucional en esa regiones del país?", cuestionó.

Para González Pérez, "la violencia, la inseguridad, la corrupción y la impunidad, han provocado, además de dolor e indignación, un sentimiento de desconfianza hacia nuestras instituciones de malestar, de fractura en nuestro estado de derecho así como una percepción de lejanía e indiferencia en las autoridades ante los reclamos de la sociedad".

El presidente de la CNDH expuso que "las manifestaciones son una expresión de hartazgo ante la impunidad, de indignación por la complicidad entre algunas autoridades y delincuentes y de inconformidad por los abusos de poder y la falta de respuesta de las autoridades a las demandas por un país más justo e incluyente".

Admitió que "desafortunadamente este derecho legítimo se ha visto afectado por grupos minoritarios violentos, que ante las circunstancias que atravesamos quisieran generar un contexto de ruptura y polarización social".

"La injusticia, la mentira y la violencia, sea cual sea su origen, agreden y debilitan a México. La verdad, el imperio de la ley y el diálogo nos fortalecen como país", dijo.