ENTREVISTA | POR ÁNGEL CARRILLO

Jorge Luis Morán Delgado alcalde interino de Torreón

Con una larga experiencia en el terreno de la función pública, Jorge Luis Morán Delgado asume lo que él considera un gran reto, la alcaldía de Torreón, pues afirma que pese a los problemas que tiene la ciudad, se encuentra en franco crecimiento.

"Amenazaron la vida del gobernador Moreira"

Jorge Luis Morán Delgado, asume lo que él considera un gran reto, la alcaldía de Torreón.
Jorge Luis Morán Delgado, asume lo que él considera un gran reto, la alcaldía de Torreón. (Martín Piña)

Torreón, Coahuila

Legó a la entrevista "enfundado" en el nuevo encargo. Desde tiempo atrás había trabajado para ganarse el respeto de los directores del ayuntamiento de Torreón, situación que le valió para que lo tomaran en cuenta cuando Miguel Ángel Riquelme Solís solicitó licencia y se quedara "la silla vacía".

Jorge Luis Morán Delgado ha tenido una larga experiencia en el terreno de la función pública, tres décadas "nada más", primero en la Universidad Autónoma de Coahuila, luego en Transportes del Estado y por último, el que lo marcó... el de la seguridad.

¿Se "sacó la rifa del tigre"? No, me saqué un premio. Es un honor dirigir los destinos de una ciudad como Torreón y evidentemente son retos.

¿Cómo asumir que hay un premio y no un reto muy grande, el dirigir el destino de esta ciudad? Es un reto muy grande, pero es un gran honor el que se deposite la confianza en mí, además, estoy cierto de las fortalezas con las que cuento para que la ciudad salga adelante.

Ciertamente la ciudad tiene grandes problemas, pero también tiene grandes oportunidades. Hemos tenido encargos mucho más difíciles, donde de verdad decía, por dónde comienzo. A lo que me refiero es que la administración, desde el inicio, tuvo un plan de trabajo establecido, tiene rumbo y estrategia.

"El gobernador tuvo amenazas directas, ha vivido cosas durísimas y el gobernador no ha desistido, ha sido un hombre muy valiente y más aún inteligente, un hombre muy capaz, un hombre con convicción".

Se han aplicado y estoy convencido de que ahora mismo la ciudad se encuentra en un proceso de franco crecimiento, de avance. Nos sorprendió la inseguridad.

La ciudad se ha despojado de ese miedo que generó la inseguridad. La ciudad también se ha despojado de esa creencia de que ya era muy difícil salir adelante, no venían inversiones.

Independientemente de la inseguridad, distintos factores incidieron tal vez en los últimos 15 o 20 años que impedían su crecimiento. Actualmente la ciudad, creo yo, está en un momento en el que si “no bajamos la guardia”, si nos ponemos a trabajar, vamos a seguir creciendo, vamos a tener grandes logros.

El próximo año será de austeridad, será un año difícil para la economía del país. Pero en ese aspecto Torreón ya tiene aseguradas grandes obras, tiene aseguradas inversiones fuertes que estamos poniendo en arranque este año y que todo el año próximo van a llevar a cabo su construcción. Esto implica una gran derrama económica.

¿No le hubiera gustado sacarse la “rifa del tigre” completa por tres años o por un año, haberlo votado pues? Yo he trabajado toda mi vida y creo que Dios y la vida te ponen las oportunidades.

Yo siempre he visto el lado positivo de las cosas, yo creo que tú debes trabajar y que debes de apreciar lo que tienes, no debes estar viendo lo que otro tiene porque si no, nunca vas a ser feliz.

Yo evidentemente he tenido muchas oportunidades desde el inicio de mi carrera. En esta ocasión me sumé a un equipo de trabajo porque Miguel Ángel Riquelme me planteó su visión de Torreón, me planteó el reto a colaborar con él. Me gustó el reto, me gustó la idea, me gustó el proyecto que tenía.

¿Pero le hubiera gustado ser el de tres o el de uno? Sí, claro que sí, pero ahorita hay que cumplir con esta responsabilidad. Hay que cumplir y desempeñar bien el encargo que tienes, demuestra que puedes y cúmplele a la gente. Entonces piensa en otra cosa.

Quiero ir un poco hacia atrás para conocer ese lado que de pronto, por el encargo que usted tenía, no se dio a conocer, que fue el de Secretario de Seguridad Pública en tiempos de mucha violencia, sumamente complejos incluso para la vida. ¿Qué había en los pensamientos de Jorge Luis Morán?

Era un problema tremendo, mucha gente no veía la salida. En primer lugar yo tenía mucha confianza en la gente, pero entonces dije, yo no entiendo si en un país, en un Estado, en una ciudad donde los buenos, los que queremos vivir bien, los que respetamos la ley, somos la gran mayoría, cómo es posible que un grupo muy reducido de delincuentes y de gente sin escrúpulos, nos tenga sobajados, nos tenga dominados y nos esté dictando la forma en la que debemos vivir.

Te comento, yo veía cosas que no se hacían. Te pongo un ejemplo, cómo es posible que no se tuviera una Policía bien armada y bien capacitada, ni modo que no tengas recursos.

Otra cosa muy importante, la inteligencia, cómo es posible que el crimen organizado tuviera una red de “halcones” y de vigilantes y que supiera cómo se movían los policías y que la Policía no supiera cómo se movían los delincuentes.

Bueno, responda usted a eso, ¿cómo era posible, qué ocurría entonces? Eso que te digo para mí es una premisa sencilla. Hay que desarrollar la inteligencia, hay que saber cómo se mueven. Los delincuentes también comen, también se duermen, también compran ropa.

El error que cometimos, primero, fue ser permisivos, que ya se abrió un antro, que ya se abrió otro, luego al rato el uso de las drogas, luego la piratería y la prostitución. Esos son los permisos a los que me refiero, relajamos los valores de la sociedad y cuando menos pensamos, ya estábamos hasta acá.

¿Fuimos permisivos o nos hicimos pendejos? Primero fuimos permisivos y hubo quién se hizo pendejo, en eso hay que ser claros. Hay gente que dice que el gobierno pacta con la delincuencia y yo creo que un gobierno nunca debe pactar con la delincuencia.

Llegó un momento en el que se conjuntó el ser permisivo con una situación de otro carácter, la droga se empezó a quedar aquí, ya no era nada más de paso.

Pero dice el ex canciller Jorge Castañeda y el ex vocero presidencial Rubén Aguilar que esa es una teoría “ranchista”. Con todo respeto, yo no sé el trabajo que hayan realizado aquí. Tú servidor durante seis años administró los penales de todo el Estado.

Me tocó desmontar el autogobierno del Cereso aquí en Torreón, he sido director con cuatro procuradores en diferentes áreas de la Procuraduría de Justicia del Estado, he sido subdelegado de la Procuraduría General de la República en dos estados, he sido secretario de Seguridad Pública y evidentemente aquí hay consumo de drogas.

¿Somos un pueblo consumidor de estupefacientes? ¿Qué se consume más? No éramos, ya lo somos. Ahorita se está consumiendo cocaína, cristal y mariguana.

¿El gobierno puede pactar con el narco, alcalde? No. Porque pactar, en primer lugar, significa que ambas partes están en un mismo plano y cuando estás negociando con alguien, lo estás viendo de tú a tú. Y, ojo, el gobierno tiene la obligación de combatir a la delincuencia en cualquiera de sus manifestaciones.

¿Qué estrategias se están implementando desde los tres órdenes de gobierno para acabar con esta problemática? Primero, el factor fundamental es regenerar el tejido social, recuperar los valores esenciales de la familia.

Estas instalaciones, este multideportivo de la Jabonera, el Oriente, la Línea Verde, son herramientas fabulosas para la prevención del delito. El otro tema es la educación.

Para esto es muy importante la construcción de escuelas, por eso son muy importantes no sólo las primarias y las secundarias, sino también las preparatorias.

Y el otro elemento que era fundamental para cerrar la pinza son las fuentes de empleo, el lograr la generación de empleos de gran escala para que la ciudadanía tenga su modo honesto de vivir.

Ya esto nos está generando otras condiciones, estos son factores que están incidiendo, evidentemente, en la baja de los delitos, hay que seguir trabajando.

Le tocó, a mi juicio, un momento muy crudo, que fue enterarse de la muerte del sobrino del gobernador. Cuéntenos de esa experiencia. Pues difícil, muy dura. Nos encontrábamos en una lucha frontal contra el narcotráfico.

Ese día se había desarrollado un enfrentamiento que se dio a raíz de la fuga de internos del penal de Piedras Negras, en septiembre de ese año. Posterior a la fuga se instalaron operativos para la recaptura de los fugados que fueron sacados por el cártel de “Los Zetas”. Era terrible la situación.

En ese sentido el gobernador del Estado decidió atacar de frente, limpiar las Policías, limpiar los Ceresos, hacer una acción de fondo.

Estábamos muy activos en las labores de limpieza de los cuerpos policiacos, de capacitación de nuevos policías, de adquisición de equipo, de acciones contra las células del crimen organizado que tenían cooptado todo el estado.

Producto de esa lucha se habían causado grandes bajas a la organización criminal. Uno de los objetivos de esta acción era reforzar las filas de “Los Zetas”. Prácticamente desde el 18 de septiembre se hicieron operativos, enfrentamientos con estas personas en toda la zona norte de la entidad.

"La ciudad se ha despojado de ese miedo que generó la inseguridad. La ciudad también se ha despojado de esa creencia de que ya era muy difícil salir adelante, no venían inversiones".

Cada una de las cinco regiones del estado vivió de manera distinta el problema. En este caso la región norte, pues es la frontera con Estados Unidos y obviamente era considerada un bastión para esa organización criminal.

¿Qué entonces con el sobrino del gobernador? Entonces el 3 de octubre, cerca de las tres de la tarde se me notificó de un enfrentamiento en el que habían caído abatidos unos individuos que iban armados y posteriormente, en el transcurso de la tarde, tuvimos conocimiento de que uno de ellos era sobrino de uno de los capos del crimen organizado. Esto generó, ese mismo día, la captura y ejecución del sobrino del gobernador.

¿Hubo “fuego amigo” en el asesinato del sobrino del gobernador? Hubo traiciones, hubo gente involucrada que estaba cerca de él, después se comprobó que lo intervinieron para entregarlo a estas personas. Afortunadamente esta investigación concluyó, se detuvo a los responsables y a otros se les abatió.

¿Tuvo miedo? ¿Hubo reclamo por parte de su familia? Sí, desde luego que hubo reclamos desde que acepté el encargo, de mi esposa, de mis hijos, de mis hermanos, de mi madre, pero pues había que hacerlo.

¿Cómo se combate el miedo o los demonios que de pronto cada uno de nosotros tenemos? Yo creo que con la convicción de querer hacer las cosas. Tienes en un momento dado un problema, tú sabes que hay cosas que se tienen que hacer, que se deben hacer y que si no las haces tú, no sabes si otro las hará.

Pero también si dejas de hacer eso, no solamente puede pasarle algo grave a una persona, sino a muchos, incluso a tus hijos, a tus amigos, a tu familia.

Era una situación muy difícil, entonces, precisamente cuando tú sabes que hay cosas que se tienen que hacer, abstraerse de eso no es fácil. Yo he hecho muchas cosas porque estoy convencido de que se tienen que hacer.

Finalmente, algún día nos iba a tocar a cada uno de nosotros, como nos tocó en cada una de las trincheras. El gobernador tuvo amenazas directas, ha vivido cosas durísimas y el gobernador no ha desistido, ha sido un hombre muy valiente y más aún inteligente, un hombre muy capaz, un hombre con convicción.

El gobernador ha hecho cosas esenciales para la seguridad de Torreón. Acabamos de recibir una evaluación del Secretario de la Defensa Nacional (Salvador Cienfuegos), hace unos días estuvo aquí antes de que yo tomara protesta.

La satisfacción fue que dijo: “Ustedes indiscutiblemente tienen avances”. En el tramo de medición que era aproximadamente de cinco meses hay una disminución del 51 por ciento.




dcr