Pide Inmujeres redoblar esfuerzos contra feminicidios

Pablo Navarrete Gutiérrez  señaló como un importante avance normativo el hecho de que en prácticamente todo el país se ha tipificado este delito, excepto en Chihuahua.
Se hizo un llamado para que familiares de mujeres víctimas de feminicidio y agresiones conformen sus expedientes y los hagan llegar a la organización.
Se hizo un llamado para que familiares de mujeres víctimas de feminicidio y agresiones conformen sus expedientes y los hagan llegar a la organización. (Tania Contreras)

Ciudad de México

Para frenar el feminicidio es necesario que las autoridades de todos los niveles de gobierno y todos los poderes del Estado redoblen esfuerzos y asuman su responsabilidad de proteger -por todos los medios a su alcance- la vida y seguridad de las mujeres en situación de violencia, señaló Pablo Navarrete Gutiérrez, Coordinador de Asuntos Jurídicos del Instituto Nacional de las Mujeres.

Durante su participación en el Foro Nacional contra el Feminicidio, que se lleva a cabo en La Paz, Baja California Sur, 27 y 28 de noviembre, el funcionario federal señaló la importancia de que todos los ámbitos y niveles de gobierno redoblen esfuerzos y asuman su responsabilidad para poner fin a la violencia contra las mujeres, de manera particular a la más cruel y brutal de sus manifestaciones: el feminicidio. 

Señaló como un importante avance normativo el hecho de que en prácticamente todo el país se ha tipificado este delito, excepto en Chihuahua, entidad que optó sólo por agravar el homicidio de mujeres en su artículo 126 del Código Penal.

No obstante, este proceso de tipificación se hizo bajo un esquema tan heterogéneo, que no hay un sólo concepto del delito y ni penas similares, por eso el desafío que hoy enfrentamos es homologar el delito y estandarizar las penas, pues mientras que en San Luis Potosí la pena mínima para este delito es de 14 años, en el Estado de México se establece la pena vitalicia.

Otro aspecto que debería considerarse es que todos los homicidios violentos contra las mujeres, deberían ser investigados como feminicidios y sea la investigación la que confirme o descarte ese hecho.

También adelantó que es importante que la investigación de estos delitos se haga de conformidad con protocolos y evitar así interpretaciones machistas y misóginas de los hechos, en los que más que investigar se pretende responsabilizar a las mujeres de su suerte, al señalar o que sus muertes fueron "crímenes pasionales" o vinculados a la "delincuencia organizada".

Señaló que si bien el derecho penal por sí mismo no podrá transformar por arte de magia la discriminación y violencia contra las mujeres, es una importante herramienta que debe ponerse en práctica para contribuir a erradicar los patrones estructurales que han alimentado la violación a los derechos humanos de las mujeres.