La sociedad vive en una descarada anarquía: Iglesia

En el Encuentro Nacional Educar para una Nueva Sociedad, varios líderes religiosos se pronunciaron por un cambio profundo social, ay que el mercado y el Estado no es suficiente.

México

La sociedad vive hoy más de forma emancipada, en un clima de libertad desmesurada, donde “se ven manifestaciones descaradas de anarquía”, donde todo es relativo, nada es intocable y todo es negociable, esto afecta a todos incluyendo el tema de las vocaciones y el matrimonio, dijo Monseñor  Alberto Suárez Inda, Arzobispo de Morelia y responsable de la Pastoral Educativa de la Conferencia del Episcopado Mexicano, en el segundo día del Encuentro Nacional Educar para una Nueva Sociedad.

En su discurso de Educar en la Libertad y en el Amor, Suárez señaló que hay que educar para la búsqueda de la verdad, para el ejercicio de la libertad, para amar, para la solidaridad, descubrir el significado de la vida, para la trascendencia y salir de uno mismo.

Destacó que las personas son más manipulables y la libertad se ha hecho frágil, donde los medios de comunicación bombardean, orientan y desorientan, controlan y manipulan el pensamiento y vida de las personas hasta en los sentimientos más íntimos.

Señaló que la libertad consiste “no precisamente en hacer todo lo que se nos viene en gana”, sino en el autodominio.

“La realidad nos rebasa”

El nuncio apostólico Christophe Pierre afirmó que “la realidad nos rebasa, nos sorprende y cuestiona constantemente

En la inauguración del Encuentro Nacional “Educar para una Nueva Sociedad,  Pasión que se Renueva", al que asistieron representantes de la comunidad universitaria, educativa, de la sociedad civil y jerarcas de la Iglesia Católica, Christophe Pierre subrayó que México vive una emergencia educativa que obliga a todos, gobierno y sociedad, a una reconsideración sobre los fundamentos, motivos y fines que están detrás del actuar y del pensar del ser humano de hoy.

En el auditorio Adrián Gibert de la Universidad La Salle de México que reunió a más de mil quinientos representantes del sector educativo nacional, entre ellos rectores de universidades, representantes del sector público y privado, el Nuncio Apostólico señaló que las circunstancias  que nos plantea el cambio de época  y particularmente la emergencia educativa “nos hacen voltear nuestra mirada a una exigencia moral, trascendente, integral” que responda a una cultura de vida y no de muerte