“¿Más fácil hallar un alien que yo llegue a presidente?”: Pedro Ferriz de Con

“A mi edad y condición tienes dos cosas que hacer en la vida: o te sientas en una silla a esperar a envejecer o te levantas y te pones a hacer algo trascendente para tu país, para tu gente, para ...
“Me veo en Los Pinos, porque hay que dignificar el país”.
“Me veo en Los Pinos, porque hay que dignificar el país”. (Juan Carlos Bautista)

Es un despacho dentro del departamento de Pedro Ferriz de Con, en Polanco, en la Ciudad de México. En un librero, detrás de la silla en la que se sienta frente a su escritorio para la entrevista, hay un letrero en el que se lee:

“Pedro Ferriz de Con. Presidente 2018-2024”.

El cartel va acompañado de una foto del periodista vestido de traje, enfundado en una banda tricolor. Está sentado en la silla del águila. Es un montaje, un Photoshop, pero la intención que tiene Ferriz de Con es real.   

—¿Es en serio? ¿De verdad es en serio? —lo cuestiono. No le gusta nada la pregunta que inicia la charla.

—No, bueno, no creo que vengas a hacer algo que resulte una chunga —responde muy serio, incómodo.

—No, pero es sorprendente.

—¿Por?

—Porque eres periodista. No hay un antecedente en México.

—¿Tú sabes qué era (Jimmy) Carter? Era físico nuclear (la realidad es que era licenciado en Ciencias y no terminó sus estudios para titularse como físico: NDLR). Ronald Reagan era actor. Andrés Pastrana era periodista. Yo no sé por qué hoy en México no podemos concebir que un hombre que se ha dedicado 42 años al servicio de informar ahora quiera pasar al servicio público, como presidente de la República. No veo dónde esté lo dislocado. O que esté fuera de lugar. No lo entiendo.

—¿Cómo es el proceso de tomar una decisión así? ¿Qué te pasó por la cabeza para tomar una decisión así?

—No es de hoy. Ha pasado por toda mi vida. Yo he sido y me he interpretado en el periodismo como un servidor público. Informar es servir. Y hay que formar. 

—Los periodistas muchas veces estamos cerca del poder. Tenemos trato con presidentes, gobernadores. Es una tentación el poder. Habrás visto que algunos pierden el piso. ¿No es un derrape esto?

—Que perdí el piso por pretender. No hay preguntas incómodas. Hay respuestas inadecuadas. No, no he perdido el piso —hace un esfuerzo y ya no se molesta.

—¿No es la tentación del poder, la codicia del poder? ¿O qué es, Pedro?

—No, no, no. Yo he tenido todo en mi vida. Todo lo que me he propuesto lo he tenido. A mí no me lleva la ambición tratar de ser un hombre que conduzca este país. No. Son 65 años. Ya viví. Ya me pasó todo. Ya acerté, ya me equivoqué. Ya tengo experiencia. Ya sé lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer. Y el único aspecto que no me vas a ver nunca en mis características de lo que pretendo hacia el futuro va a ser ambición. A mi edad y condición tienes dos cosas que hacer en la vida: o te sientas en una silla, así como esta, a esperar a hacerte viejo, o te levantas y te pones a hacer algo trascendente para tu país. Para tu gente, para la gente que amas, para los que te rodean, algo que valga la pena. Y eso es lo que pretendo hacer.

***

En una reciente encuesta, ante la pregunta sobre quién debe ser candidato presidencial independiente, no le va mal: luego del gobernador de Nuevo León aparecen el ex rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, el ex canciller Jorge Castañeda, y él. Así que sí, quiere ser presidente.

—Entonces sí.

—Como decía Einstein: ¿quieres resultados diferentes?, haz cosas diferentes. Arriésgate. El hecho de que se me diga, ¿y por qué desde el periodismo quieres llegar a ser presidente?, es tanto como decir, “no, mira, los paradigmas, o sea los modelos repetidos han sido siempre los mismos, no los cambies, Pedro. Para qué. Para qué te sales de tu zona de confort. Para qué criticas al gobierno si sabes que el gobierno es más poderoso que tú”. El gobierno, los partidos. El statu quo. Cuando este tipo de cosas se hacen se tienen que hacer con otro tipo de mecanismos mentales que te deben llevar a un lugar diferente. A mí me maneja la fe. Me maneja la esperanza de poder dar un aporte que sea susceptible de ser seguido por muchas personas.

—Más de 2 millones de seguidores en Twitter: tienes muchos seguidores, pero también tienes detractores (“muchos, muchísimos”, acepta). Entre los detractores se dice que tú siempre fuiste una persona cercana al poder.

—Si no hubiera sido cercano al poder no hubiera sido un periodista que hubiera destacado. Para destacar en este mundo del periodismo tienes que estar cercano al poder para verlo de cerca y hacer una crítica de éste.

—¿Cómo vas a convencer tú a ese amplio grupo de la población, el mayoritario, el independiente, el apartidista, si tienes una imagen de un periodista cercano al poder, o que servía al poder? —le planteo, y se sobresalta.

—¡No!, servir no. Cercano al poder sí, pero servir, ¡nunca! Si hubiera sido en función de servicio estaría ahí. Y yo he sido un rebelde a servicio del periodismo. Y nunca hacia el poder. Nunca.

—Estás consciente que ante un amplio sector tenías esa imagen.

—Sí. Es que mira, una persona pública tiene gente que la percibe bien y gente que la percibe regular y gente que la percibe mal. Y gente que no la percibe. Yo pienso que en la tapa del cerebro de muchos mexicanos se me conoce. ¿Qué tendría que tener quien sea candidato en 2018? Tendría que ser un hombre reconocible. ¿Cuánto dinero van a gastar los partidos políticos para que ese que lancen sea reconocible? De ese capital yo ya tengo mucho ganado. Hay dos generaciones de Ferriz que han sido personas que han estado en la palestra pública y que nos reconocen. A mí me reconocen en todas partes. No quiero decir con eso que soy muy famoso, pero sí que después de 42 años de estar en los medios de comunicación tengo un capital de reconocimiento de la gente. O de rechazo, pero finalmente es gente que me conoce.

—¿Te inspiró el caso de Guatemala (un comediante ganó la Presidencia)?

—Me inspiró más Maquío, me inspiró más El Bronco, me inspiró más Kumamoto, en Zapopan. Me inspiró la batalla de un chavo en Puebla como Beto Merlo, quien perdió como un guerrero. Me inspiró Lorena Canavatti, que siendo un ama de casa en San Pedro Garza García, NL, no ganó, pero se convirtió en segunda fuerza política, arriba del PRI. Una señora sola.

—Si hay uno independiente puede que le vaya bien, si hay dos, tres, cuatro, cinco, se van a nulificar.

—Esa teoría es mía. La plataforma que yo propuse se llama “el candidato de México”. ¿Cuál es la teoría que le compartí a Jorge (Castañeda) y que Jorge comulga con ella? Si somos diez no vamos a hacer nada. Lo que tenemos que hacer es uno. Diez es hacerles el juego a los partidos políticos.

—Pedro; entonces, es en serio: ¿quieres ser presidente?

—Yo casi no tomo nada en broma. Por lo general cuando tomo algo en broma es porque estoy en una fiesta. Y esto no es una fiesta.

—¿Te ves en Los Pinos?

—Por supuesto que me veo en Los Pinos. Y me veo en Los Pinos porque creo que hay que dignificar a este país, porque creo que ha caído en el punto más bajo de la cleptocracia. La familia revolucionaria no solo está organizada para robar, sino que está organizada para protegerse.

—Aunque te guste la seriedad en estos temas, se me ocurre que algunos podrán decir que es más fácil que encontremos un alien a que llegues a Los Pinos —le digo en alusión a su padre, que también se dedicaba a esos menesteres, y que es recordado por su frase: “Un mundo nos vigila”. Su hijo se carcajea.

—¿Y si te dijera que a lo mejor encuentras las dos cosas al mismo tiempo?

El periodista Pedro Ferriz de Con, que quiere ser candidato independiente y presidente de la República.