En 2015, 9 gubernaturas y 17 congresos en juego

Con reformas aprobadas, partidos se concentrarán en estrategias. PRI, PAN y PRD apuestan a recuperar espacios; el DF, epicentro electoral.
Por primera vez el INE tendrá injerencia en procesos estatales como resultado de la nueva ley electoral.
Por primera vez el INE tendrá injerencia en procesos estatales como resultado de la nueva ley electoral. (Octavio Hoyos/Archivo)

México

Con la aprobación de las reformas estructurales, ahora los partidos se concentrarán en nueve gubernaturas y 17 Congresos estatales que se elegirán en junio de 2015, además de la renovación de la Cámara de Diputados.

El PRI llevará como bandera para conquistar votos las reformas aprobadas, con la intención de mantener las gubernaturas de Campeche, Colima, Michoacán, Nuevo León, Querétaro y San Luis Potosí, recuperar estados en poder de la oposición y ratificar la mayoría en la Cámara.

El PAN busca seguir gobernando en Baja California Sur y Sonora, pero también reconquistar entidades como San Luis Potosí, Nuevo León y Querétaro.

El PRD solo gobierna Guerrero, por lo que además de enfocar sus esfuerzos en esa entidad, uno de sus bastiones, apuesta por recuperar Michoacán.

El Distrito Federal será epicentro de disputas electorales. PRI y PAN buscan quitarle al PRD la mayoría legislativa y en las delegaciones.

Mientras, el PRD debe construir una estrategia para que el naciente partido de Andrés Manuel López Obrador, Morena, le quite el menor número de votos.

En 2015, por primera vez el Instituto Nacional Electoral (INE) tendrá injerencia en las elecciones estatales, que se realizarán el 7 de junio, como resultado de la reforma constitucional que se aprobó en febrero pasado.

Además es la instancia facultada para designar a los integrantes de los organismos electorales estatales, que serán los encargados de organizar la jornada comicial.

De acuerdo con la reforma electoral, la nueva autoridad también puede atraer la organización de las elecciones de algún estado en caso de que exista indicio de que el proceso esté en riesgo.

Asimismo, se realizará un sistema de fiscalización nacional y en línea para agilizar los resultados de las investigaciones sobre los gastos de campañas y precampañas para garantizar la equidad en la contienda.

En el PRI, la apuesta para las elecciones de 2015 es la división de la izquierda y la promoción de las reformas. En los nueve estados donde se renovarán gubernaturas, tiene focos rojos en Michoacán, donde reconocen dificultades por la violencia y el descontrol gubernamental.

Guerrero es otra entidad que quiere recuperar, luego de que PRD la ganó tras una fractura del tricolor. Para los perredistas el estado es fundamental, pese a que existen diversas precandidaturas y diferencias al interior del partido con el gobernador, Ángel Aguirre.

En Baja California Sur la disputa será entre PAN y PRI; en los pasados comicios, éste quedó muy cerca del blanquiazul en lo porcentajes de votación. Caso contrario en San Luis Potosí, donde PRI busca ratificar el gobierno, pero PAN tiene fijado el objetivo de recuperarlo.

Los priistas confían en mantenerse al frente del gobierno en Nuevo León y Querétaro, donde la disputa electoral será con el PAN. Lo mismo en Sonora, donde el blanquiazul busca ratificar la gubernatura.

Campeche y Colima, estados gobernados por priistas, se encuentran entre los de menor competencia electoral para ese partido, aunque AN asegura tener posibilidades.

En la perspectiva electoral del PAN está el ratificar las gubernaturas en Sonora y Baja California Sur, pero también disputar al PRI los espacios perdidos en estados que ya fueron gobernador por el blanquiazul.

En tanto, el escenario para los perredistas es complejo por la aparición de Morena como nuevo partido, que con candidatos propios quiere arrebatar espacios a la izquierda, de manera particular en el Distrito Federal.