Ex embajador de México en Colombia renuncia al PAN

El también ex secretario de la Reforma Agraria, Florencio Salazar Adame, señaló que dicho partido está sumergido en el oportunismo y la corrupción.
Florencio Salazar Adame
Florencio Salazar Adame (www.poesiabogota.org)

Guerrero

El ex embajador de México en Colombia, Florencio Salazar Adame, renunció a su militancia en el Partido Acción Nacional (PAN), al considerar que dicho instituto político está sumergido en el oportunismo y la corrupción.

Salazar Adame fue coordinador del Plan Puebla- Panamá en la administración presidencial de Vicente Fox Quesada, también encabezó la extinta Secretaría de la Reforma Agraria (SRA) y fue embajador en Colombia en la gestión de Felipe Calderón Hinojosa.

Era panista desde 2002, tras renunciar a 30 años de militancia en el PRI, partido que lo hizo alcalde de Chilpancingo, diputado federal, presidente del Congreso local y secretario de Gobierno, entre otros cargos.

“No obstante su presencia de 70 años, el partido no ha dejado de ser un grupo reducido (en Guerrero) subordinado al poder público, que una y otra vez administra el reparto de prebendas, por las cuales algunos han llegado al crimen”, anota en un escrito leído ante reporteros de Chilpancingo.

Sostuvo que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN ha utilizado recurrentemente al panismo guerrerense como moneda de cambio, sin interesarse de fondo en los problemas que enfrenta la entidad.

Expuso que votó por Gustavo Madero  porque creyó que haría la diferencia respecto a la visión que la cúpula blanquiazul tiene de Guerrero, sin embargo, al paso del tiempo admitió que cometió un error.

“Lo que hoy vemos en el PAN que usted dirige, es el rostro de la intolerancia y las ambiciones políticas desbordadas”.

Manifestó que como servidor público se apegó a los preceptos doctrinarios del partido, guiado en buena parte por la imagen de don Jesús H. Álvarez.

Sin embargo reiteró: “Hoy el PAN está extraviado por el oportunismo y la corrupción que lo ahogan”.

Aseveró que México y particularmente Guerrero necesitan limpiar a los partidos políticos de depredadores que han provocado una inaceptable descomposición, lo que propicia una enorme desconfianza ciudadana.

Indicó que continuará trabajando desde la trinchera de la sociedad, como único ente con la capacidad de frenar los abusos del poder, ya que el ejercicio perverso del mismo ha colocado al estado y al país al borde de la ingobernabilidad.