Uso de reservas económicas saneó finanzas del IMSS

El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Antonio González Anaya, dijo que pese a la situación precaria, el organismo frenó el deterioro.
José Antonio González Anaya, director nacional del IMSS.
José Antonio González Anaya, director nacional del IMSS. (Raúl Palacios)

Ciudad de México

El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), José Antonio González Anaya, aseguró que el profundo saneamiento a las finanzas evitó frenar el grave deterioro que aquejaba a la institución y la colocaba en riesgo de incumplir con sus obligaciones de pago de jubilaciones y pensiones así como el servicio a 70 millones de mexicanos.

Luego de que en pasadas administraciones se presentaran informes actuariales adversos sobre la viabilidad y probable colapso del IMSS, González Anaya aseguró que aunque la situación sigue siendo "precaria" el uso de las reservas por más de 24 mil millones de pesos, contribuyó a sanear las finanzas.

"Es de todos conocido que el Instituto experimentó un deterioro financiero debido a las transiciones demográfica y epidemiológica de nuestra población, agravado por el crecimiento de la nómina de Pensiones y por rigideces administrativas. Para el 2012, el déficit anual requirió un uso de reservas de más de 24 mil millones de pesos con una tendencia que, de mantenerse, pondría en riesgo las finanzas públicas del país.

"Enfrentar esta situación es una responsabilidad histórica impostergable. Por ello, como anuncié la Asamblea pasada, con el apoyo de los sectores obrero y patronal emprendimos un ambicioso cambio estructural, el primero y más importante, mejorar la calidad y la calidez de los servicios y sanear financieramente a la institución", dijo ante el presidente Enrique Peña Nieto e integrantes del Sindicato Nacional del Trabajadores del Seguro Social.

El aumento de la productividad, el manejo transparente y eficaz de los recursos, permitió que a casi dos años de iniciada la administración, "el IMSS ha llegado a un punto de inflexión. Hemos logrado frenar el ominoso deterioro financiero y tengo el gusto de informar que en 2013 redujimos el uso de la reservas de 24 a 12 mil millones de pesos, casi la mitad".

Sin embargo, aclaró, "la situación del IMSS sigue siendo precaria" y sin aumentar las cuotas obrero-patronales ni disminuir la calidad de los servicios, se inició un proceso inédito de formalización de la economía.

"El crecimiento de 156 mil empleos observado en septiembre, fue el tercer mayor incremento mensual desde que se tiene registro y está creciendo prácticamente al doble de la economía".

El reto es ahora detener las presiones del gasto en salud debido a que las transiciones demográfica y epidemiológica continuarán. "Tenemos que seguir tomando decisiones difíciles y estructurales para institucionalizar el cambio y hacerlo tangible y palpable para que 70 millones de mexicanos reciban mejores servicios".

Por el momento, dijo, se está aplicando un programa de desregulación, simplificación y digitalización para reducir los trámites de afiliación a la mitad, además se inició el Sistema de Pago Referenciado, un servicio para cubrir las cuotas obrero-patronales en línea de forma sencilla, con más de 500 mil empresarios registrados.

Se renovó el contrato de la red virtual con múltiples proveedores y hoy tenemos una nueva red privada virtual 12 veces más rápida y 82 por ciento más barata por megabit transferido. El siguiente paso es digitalizar los trámites para pensiones por retiro o invalidez.

Se han hecho en papel, mensajería, impresión, por más de 170 millones de pesos al año, y se ha aumentado 36 millones de horas-hombre en productividad. Además se adoptará un proceso innovador de comprobación de supervivencia para los tres millones de pensionados.

El IMSS implementó una estrategia integral de compra, abasto, mejorando el surtimiento de las 175 millones de recetas anuales. Con las compras consolidadas en 2013 se ahorraron tres mil 700 millones de pesos. En 2014 la compra será de 51 mil millones de pesos de medicinas y construyendo cuatro hospitales de gran tamaño.

El IMSS se prepara para la universalización de la atención y tiene un convenio general de emergencia obstétrica; otros más entre el programa IMSS-Prospera y el Seguro Popular para atender a un millón de beneficiarios, y convenios con los Estados de Yucatán, Querétaro y Baja California Sur.