58 ex trabajadores de Ford, víctimas colaterales en SLP

Luego de ser contratados por la empresa Ford, fueron liquidados tras la decisión de la armadora de retirar sus inversiones por las amenazas de Donald Trump.

México

Desde hace varios días, un grupo de jóvenes recorre, con currículum en mano, la zona industrial de San Luis Potosí. Son parte de los 58 primeros y últimos empleados de Ford en la entidad. Tras la decisión de la compañía estadunidense de retirar su inversión millonaria en México, su prioridad es encontrar un nuevo trabajo.

“Nos estamos levantando temprano para salir a dejar solicitudes”, comparte Hugo Alfonso Ordaz, quien fue liquidado la semana pasada. Junto con otros cuatro compañeros se presenta en las fábricas potosinas esperando que alguien reconozca su talento.

“Ayer fuimos a una planta y llegamos en grupo. Entonces se impactaron porque regularmente la gente llega de una en una. Entonces ven que somos de Ford y nos preguntan si somos de los 58”, señala en entrevista.

La nueva planta automotriz generaría, según el gobierno del estado, 2 mil 800 empleos directos y hasta 9 mil indirectos en la zona conurbada de la capital. Sin embargo, la empresa apenas iniciaba su reclutamiento. En los últimos meses, había contratado a 58 trabajadores mediante un estricto proceso de selección.

Todos son jóvenes potosinos que sobresalieron entre más de mil 500 interesados. Son egresados de carreras técnicas que aprobaron una serie de exámenes y entrevistas. No solo eso, fueron capacitados por la armadora dentro y fuera del país. Pero hoy casi todos están desempleados.

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La planta de Ford se instalaría en el municipio de Villa de Reyes, en un terreno de 280 hectáreas. La construcción, en la que se aprecian las primeras estructuras, sería vecina de General Motors.

Pero la falta de opciones laborales es un problema en Villa de Reyes. Su tasa de desocupación duplica la media estatal, mientras la capital puede presumir 2.3 por ciento, en este municipio el porcentaje se eleva hasta 4.9 por ciento de la población económicamente activa.

Varias empresas ofertan vacantes en el centro de Villa de Reyes y otro de los 58 ex empleados de Ford probará suerte en el reclutamiento de la competencia, General Motors. Se llama Francisco Rodríguez y tiene 27 años, trabajaría como técnico en mantenimiento.

Francisco se presentó puntual a la cita, llenó la solicitud y esperó su turno como los demás aspirantes. Luego fue llamado a entrevista, en la cual presentó una carta de recomendación emitida por Ford. El reclutador de GM le hizo algunas preguntas personales y después continuó:

—¿Puedes doblar turnos con nosotros?

—Sí, señor.

—¿Puedes trabajar tiempo extra?

—Claro que sí.

—¿Sábados y domingos?

—Por supuesto.

Con su buena actitud y experiencia, Francisco pasó la primera etapa y fue seleccionado para continuar con las pruebas, algo que compartió con su madre apenas llegó a su casa, en la pequeña comunidad de Rodrigo.

Francisco es uno de los cinco habitantes de Villa de Reyes que había sido contratado por Ford. De sus ingresos dependen no solo sus padres, sino su esposa y un bebé de ocho meses. Hijo de agricultores, desde corta edad se interesó en la mecánica y la electricidad.

“Yo sí me ilusionaba con ver una armadora como Ford; entonces, pensé ‘yo quiero ser uno de los primeros que estén ahí formados para ver si puedo entrar’”, recuerda. Su ficha fue la 532.

Lo que nunca imaginó fue ser uno de los elegidos, y mucho menos que la compañía lo enviaría dos semanas a Alemania para capacitarse. “Es un mundo diferente. Me impactó la tecnología y la cultura que tienen en Europa”, relata mientras repasa algunas imágenes en su celular. “A mí me da alegría y a la vez tristeza. Se fue una oportunidad muy grande para nosotros”.

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Los 58 empleados de Ford fueron becados por el gobierno estatal para recibir capacitación en la Universidad Politécnica de SLP. Ahí les impartieron cursos de hidráulica, herramientas, electricidad y neumática. Para acreditarlos, necesitaban un promedio de 8.5.

“Era un curso hecho a la medida de Ford”, dijo en entrevista el rector de la institución, Francisco Delgado. Las actividades comenzaban a las siete de la mañana y concluían a las tres de la tarde. Las clases eran teórico-prácticas e incluían lecciones de cultura corporativa.

“La importancia de este grupo radicaba en que ellos serían los futuros líderes. Serían las cabezas de los distintos grupos de trabajo en la planta”, afirmó el rector.

También opinó el secretario del Trabajo de la entidad, Manuel Lozano: “Estos jóvenes traen una muy buena capacitación. Esto los hace tener un perfil muy competitivo y adecuado para buscar opciones de trabajo en las armadoras que se quedan”.

En la misma sintonía, el secretario de Desarrollo Económico, Gustavo Puente, confía en que varias empresas levantarán la mano para captarlos. “¡Ya están hechos! Ford los había filtrado, seleccionado e invertido en su preparación. Encontrar trabajo no será difícil para ellos”, consideró.

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Juan Pablo Valdés es otro de los 58 ex empleados de Ford. También es originario de Villa de Reyes y tiene 24 años. Su madre cuenta que él quería ser ingeniero industrial, pero que los bajos recursos de la familia se lo impidieron.

La noticia de su súbito desempleo llegó de forma inesperada: “Nosotros nos enteramos por los medios y por Facebook cuando anunciaron que cancelaban todo. Preguntamos en la empresa, pero nos decían que no sabían al ciento por ciento lo que iba a pasar”, asegura Juan Pablo.

Según sus cuentas, la liquidación de Ford no le durará mucho. Por eso también acudió al reclutamiento de General Motors. “Todavía estoy medio achicopalado, pero hay que echarle ganas, seguir adelante y buscarle”.

Ese mismo ánimo impera entre sus demás compañeros. Esperan que las ofertas y propuestas lleguen en cualquier momento. Como dice Francisco, uno de ellos: “Se va Ford, pero no se acaba el mundo. No importa lo que piense Donald Trump, hay que demostrarle que los mexicanos sí podemos”.