Una estructura de tres niveles operaba los desvíos de Duarte

El primer círculo estaba integrado por los secretarios, el segundo correspondía a los directores de área y el tercero a los empleados. 'Testigo', bajo protección de la fiscalía de Chihuahua.
El ex gobernador asignó personal de confianza en puestos clave.
El ex gobernador asignó personal de confianza en puestos clave. (Jorge González/Archivo)

México

Durante el mandato de César Duarte en Chihuahua se integró una estructura de tres niveles para operar el desvío de recursos, declaró un segundo testigo protegido de la fiscalía estatal, quien aseveró que el primer nivel estaba integrado por los titulares de las secretarías y equivalentes del gobierno central, mismas que tienen injerencia en el diseño y desarrollo de los programas y planes de gobierno.

De acuerdo con la declaración del testigo con clave G67R3-6DTL65Q/2017, los recursos públicos y financieros de Chihuahua integrados a los presupuestos durante los ejercicios 2012 al 2016 representó más de 200 mil millones de pesos.

"Como resultado de la operación de esta magnitud de recursos, y considerando la liquidez que se restableció en el estado, fue posible que las instancias contaran con la suficiencia que llevó a un manejo en su operación y ejecución de diversas desviaciones, irregularidades y fraudes durante ese periodo, presentándose diversos y extraordinarios hechos que requieren su investigación, persecución y sanción de quienes incrementaron su patrimonio a través del erario", declaró.

El testigo aseguró que un segundo nivel se conformó a través de los directores generales y directores, así como jefes de departamento que, de manera dirigida, fueron nombrados por César Duarte en ese entonces "y cuya función claramente atendía las instrucciones de la operación de los recursos para su desvío".

El desvío atendía dos vertientes:

"La política y la patrimonialista, es decir, para incrementar su patrimonio, precisamente a costa de las arcas estatales; y un tercer nivel, que involucra a empleados estatales, con el fin de mantener la operación técnica y burocrática en atención a la sociedad, y que en su mayoría proviene de administraciones anteriores".

En su declaración del 25 de abril, el testigo especificó que el segundo de los niveles se integraba por el núcleo más cercano del ex gobernador y, en muchos casos, de origen familiar o de la región de Parral y Balleza.

"La conformación de esta estructura y su forma de operación, en este segundo nivel, se integró también con empresarios de diversos sectores. La función de estos empresarios fue la proveeduría, adecuándose para ello la regulación de la Ley de Adquisiciones, buscando darle transparencia y contando con el soporte y contubernio de instancias como la Auditoría Superior del Estado, en manos también de una persona del círculo cerrado del ex gobernador", aseguró ante el MP.

Asimismo, afirmó que la definición de procedimientos vía adquisiciones directas y licitaciones públicas integradas, se hicieron directamente por la Dirección de Adquisiciones durante los seis años de la administración, ello por familiares del ex gobernador.

Revela operadores

El testigo puntualizó que familiares de Duarte operaron a través de esa red: "Durante 2010-2013, por Sergio Medina, y durante 2013-2016, por Antonio García Tarín. Ellos, además de ser familiares de César Duarte, mantenían con él una comunicación directa y cercana que los llevó a desarrollar negocios en su beneficio, con fondos del erario".

Dentro de esos negocios se encuentran, para el caso de Tarín, un restaurante bar y la adquisición de diversas propiedades y departamentos en Ciudad de México, y en los municipios de Parral y la ciudad de Chihuahua.

En el caso de Sergio Medina, presuntamente se benefició con una planta de minerales conocida como Real de Vielma, en Parral, y la operación del equipo de beisbol Mineros de Parral.