Replantean estrategia para la protección de migrantes

Buscan cómo evitar las deportaciones masivas y otras amenazas.
La llegada del magnate a la Casa Blanca modificó los planes de defensores de derechos.
La llegada del magnate a la Casa Blanca modificó los planes de defensores de derechos. (Carlos Barria/Reuters/Archivo)

Dallas

La elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos obligó a las organizaciones hispanas y a los grupos defensores de los migrantes a cambiar sus agendas para adoptar estrategias de resistencia y protección, en vez de pugnar por reformas y derechos.

Los grupos de activistas, antes dedicados a impulsar iniciativas a favor de obtener un estatus legal para millones de migrantes, han comenzado a buscar cómo evitar las deportaciones masivas y otras amenazas de la nueva administración federal.

“Las reglas de juego han cambiado tras la elección de Trump; ahora tenemos que estar a la defensiva, en vez de la ofensiva”, dijo Adam Luna, vocero de United We Dream, la mayor organización de jóvenes indocumentados en este país.

“La prioridad ahora es la defensa, impedir las deportaciones y las separaciones de las familias”, explico el joven activista a Notimex.

Antes de la elección de Trump, United We Dream había estado dedicada a promover los programas de acción ejecutiva del presidente Barack Obama en inmigración, especialmente el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por us siglas en inglés).

Dicho programa, promulgado por Barack Obama en 2012, ha protegido a unos 700 mil jóvenes indocumentados de la deportación, otorgándoles permisos para permanecer en EU y trabajar hasta por dos años con derecho a renovación.

Sin embargo y tras la elección de Trump, el DACA parece tener sus días contados. Trump ha amenazado con derogar las acciones ejecutivas de Obama y los beneficios del DACA pueden desaparecer para decenas de miles de jóvenes migrantes.

Ante ello, las prioridades de United We Dream se han transformado, dijo Luna.

United We Dream está dedicada ahora junto con otras organizaciones a promover la creación de redes de protección y santuario para los indocumentados que podrían estar pronto amenazados con la deportación.

La organización se ha unido a otras en la convocatoria a una “movilización nacional” para el próximo 14 de enero a fin de impulsar redes de defensa de deportación y establecer santuarios de seguridad para migrantes en ciudades, escuelas e iglesias.

La movilización, que se prevé una semana antes de la asunción presidencial, forma parte de un movimiento de resistencia y desafío a las amenazas de Trump de separar a familias con deportaciones y políticas como stop and frisk (detención y cateo).

“Ahora nos tenemos que preparar para el peor de los escenarios”, dijo Carlos García, de la organización Movimiento Puente, un grupo de defensa de los migrantes en Phoenix, Arizona.